—Doctor, tengo un problema.
—Cuénteme.
—Tengo la necesidad de escuchar y comprender a todos.
—Caray, eso es algo extraño. ¿Desde cuándo le sucede?
—No sabría decirle. Desde que tengo uso de razón. A veces necesito escuchar y comprender a las mujeres y acostarme con ellas, pero la mayor parte del tiempo es algo que me pasa con todo el mundo.
—Vaya, es la primera vez que oigo algo así.
—Pues ya ve.
El doctor se frota la barbilla. Lleva en la cabeza uno de esos cacharros con luz. Y bigote debajo de la nariz. Se sigue frotando la barbilla. Yo le miro con las cejas levantadas. El silencio se empieza a hacer incómodo, sobre todo para él, que termina por decir:
—Y, aparte de eso, ¿le sucede algo más?
—No, por lo demás estoy bien. Gozo de buena salud, se me sigue levantando más de lo que quisiera y creo que estoy en buena forma. Pero dígame, doctor, ¿qué es lo que me pasa?
Comentarios recientes
hace 1 hora 14 mins
hace 1 hora 43 mins
hace 1 hora 49 mins
hace 4 horas 12 mins
hace 1 día 19 horas
hace 1 día 20 horas
hace 2 días 19 horas
hace 2 días 22 horas
hace 3 días 18 horas
hace 3 días 18 horas