A estas alturas, más de uno coincidirá conmigo en que lo que hay que celebrar es el 2005, y que el 2004 no tiene más pinta que de ser más de lo mismo. En cualquier caso, para todos aquellos que tengan cosas que hacer y retos personales varios, es un buen momento para poner el reloj a cero y volver a intentarlo. Quizá esta vez sea la buena.
Esta semana quería traer un pequeño chiste que define en dos patadas cómo son hombres y mujeres y por qué el mundo va como va. He andado regirando un rato la red pero no he encontrado el relato que buscaba, sino uno algo flojillo [1] [leer después], así que he decidido que sería un buen ejercicio hacerle un lavado de cara y ver qué se podía sacar, sobre todo porque el original es chileno. Empecemos pues el relato:
Resulta que dos mujeres se encuentran en la calle. Ambas van emperifolladas hasta la médula pero una de ellas está saliendo de la peluquería. Mientras intercambian sonoros besos y se dicen el montón de tiempo que hace que no se ven, una comenta como quien no quiere la cosa:
M1: Ay, te has cortado el pelo, ¿no?
M2: Sí, ¿y a que no sabes con quién? Con Romino, un estilista de la escuela de Pototo de la Güei. ¿Qué te parece, es o no genial? ---dice mientras da vueltas sobre sí misma como una peonza.
M1: Es espectacular, me lo voy a hacer igual. ¿Es a base de reflejos, no?
M2: No, que va. Es una técnica nueva que causa furor en Francia. Sólo lo hace él, aunque es algo caro.
M1: Ya, claro.
El tiempo transcurre mientras hablan de lo bien que vienen este año las rebajas, pelan a las antiguas amigas del colegio y se ponen al día sobre cotilleos de índole variada.
M1: Bueno, me marcho que tengo que llegar a casa a las dos. Y tú no te retrases, que cuando te vea tu marido entrar por la puerta se va a volver loco con lo espléndida que luces.
M2: Ay, qué cosas me dices. A ver si venís un día por casa y organizamos una comida. Al menos venid a tomar algo.
M1: Tranquila, ya hablamos. ¡Ciao!
Al separarse, M1 piensa: "Joder con el loro este, menudos pelos se ha hecho, su puta madre. El peluquero se tenía que estar descojonando de ella mientras le untaba mejunjes. Qué huevos. Y la tía sale tan contenta a la calle con esa pinta. No entiendo cómo su marido sigue con este fantoche, con lo bueno que está y la pasta que tiene. A su casa voy a ir a comer, nos ha jodido. Antes repelo las latas en el contenedor de la esquina".
Mientras M2 se dice: "Juasss, a la golfa esta se le tiene que estar comiendo la envidia por dentro. Menuda suerte que me haya pillado justo a la salida de la peluquería. Y dice que se quiere hacer un peinado como este. ¿No sabe que la mona, aunque se vista de seda, mona se queda? Ese pelo de paja no se lo arregla ni el jardinero. Sí, a mi casa vas a venir a comer... Cicuta de primero. No te jode...".
Ahora se encuentran dos tíos en la calle en las mismas circunstancias. Hace tiempo que no se ven y uno de ellos se ha cortado el pelo:
T1: Yeee, ¡fantoche! Joder, te has cortado el pelo, ¿no?
T2: Hooombre, el mariconazo de T1. Sí, acabo de salir de la peluquería.
T1: Pues a ver si un día de estos pagas al peluquero, que te hace unas destrozas de puta madre.
T2: Sí, igual lo tenía que haber dejado como lo llevaba, que a tu mujer le encanta. Me lo decía todas las mañanas.
T1: Ya, es que la tía se levanta que no se ve, la muy jodida. A la tuya sí que le daba yo estopa.
T2: Te la cambio a ojos cerrados. Bueno, oye, me tengo que largar. Dile a tu señora que le mando un saludo de mis partes.
T1: Muy bien. A ver si tienes suerte y de camino a casa te folla un perro.
T2: Juassss. Hala, ¡pírate!
Al alejarse, T1 piensa: "Joder, el tío este es de puta madre. Yo no sé por qué nos vemos tan poco".
Mientras T2 dice: "Este tío es un cachondo de cuidado, mira que lo quiero. A ver si lo llamo este fin de semana y tomamos unos copazos en mi casa".
Exageraciones aparte, el caso es que el fondo del asunto es real: las mujeres se vigilan y odian bajo una fachada de amor eterno, mientras que los hombres son incapaces de decirse dos palabras agradables cuando piensan que son cojonudos y que deberían ser amigos para siempre. ¿Es o no es así? ¿Cuál es el objetivo de todo ello?
¿Y los propósitos para el año nuevo? ¿Qué tenéis en agenda? ¿Cuántos vais a dejar de fumar y de castigaros la manivela, que un día va a terminar por ceder? Yo pido un viaje a Alemania y encontrar el amor verdadero, ese que dura seis meses. ¿Y vosotros?
Links:
[1] http://www.udec.cl/~marmartinez/humor/hombresymujeres.htm