Bajo este impactante, alarmante y sensacionalista título se orquesta mi primera colaboración en plan "Señora colaboración" y no posts estúpidos a este weblog (omitiendo las 4 gilipolleces que puse cuando la malévola sombra de Drupal amenazaba al sol perenne de Geeklog).
Los que hayais leido el Diario de Nantes recordareis seguro los posts encabronados que escribia el colega Gonzo referentes a una especie de mosquitos grandes que se morían en la puerta de su habitación y que describía de una forma que a mi manera de ver hacia imposible que tal bicho pudiera existir realmente. Hasta la otra noche.
Me hallaba yo plácidamente apalancado en la cama a eso de las 2 de la madrugada tratando de sobar cuando empecé a escuchar a algún ente de ultratumba raspar mi puerta. Yo, ingenuamente pensé que era mi perro demandando, siempre infructuosamente, un paseo nocturno que le concedí una vez por razones que no vienen al caso. Sin embargo, pasados 10 minutos, el que yo creía mi perro me empezó a tocar los cojones y decidí abrir la puerta para pegarle 4 gritos y cagarme en su vieja, misión que fracasó al encontrarme con el pasillo vacio, cual película "Jovénes adolescentes atrapados en una casa con un asesino sanguinario dentro la cual cosa no impide llegar a una serie de deliciosos y romanticos malentendidos hasta llegar al beso final de los que siguen vivos si no son del mismo sexo o de razas diferentes 3", con el subtítulo "Billy vuelve a ser tan capullo como para subir las escaleras en lugar de pirarse por patas". Sin embargo, el ruido continuaba e inconscientemente abrí del todo la puerta y miré al suelo para encontrarme con un helicóptero Apache que se habia escapado de Irak atrapado bajo el quicio de la puerta. Lo primero que pensé al toparme con semejante aberración fue: no debería haberme fumado aquello por muy de Amsterdam que fuese.
Resulta curioso que siempre que ocurre algo anormal despues de la ingesta de algo que no es habitual, ya sea una marihuana que tu colega que acaba de venir de vacatas de amsterdam te asegura que la hoja tiene pelos rojos, ya sean calamares en su tinta, ya sea el nuevo coctel que triunfa en Scorpia, consistente en Redbull con berberechos, es igual, la culpa de que ocurra algo anormal es que te has salido de la rutina. Así de capullos somos.
Pero volvamos a los mosquitos, que es lo interesa. Describiré al bicho: tenía el tamaño de mi pulgar y con las alas desplegadas llegaba a un diametro similar al de mis dedos anular e índice juntos (de ancho, no de largo). La cabeza era relativamente pequeña y el resto del cuerpo lo componía una especie de enorme abdomen transparente dentro del qual se veía un liquido rojo, supuestamente vino tinto. Creo recordar que tenia 2 pares de alerones y 4 ridículas patitas muy largas y muy finas que ni de coña podían aguantar el peso del cuerpo que se encontraba aplastado contra el suelo y moviendo las alas como si estuviera calentando motores.
Pensando que el muy idiota se habia jodido gravemente tras quedarse atrapado en el espacio que hay entre la puerta y el suelo, me disponía a presentarle a la señora zapatilla cuando, por sorpresa, el bicho se consiguió alzar sobre sus patitas y tras dar unos cuantos saltitos de prueba se echó a volar alegremente, sin embargo, la ostia que se pegó a los 5 segundos contra la mesa de mi habitación lo devolvió al duro suelo. Y es que el hijo de puta no podía con su propio peso, pese a que las alas del mosquito hacían un ruido mas fuerte que el del ventilador de mi pc, que no es precisamente uno de esos silenciosos que cuestan una pasta y que las movía frenéticamente, cosa que me imagino que significa que físicamente estaba bien, que soy de letras y de estas cosas no tengo ni puta idea, el animalico no era capaz de remontar el vuelo mas de tres segundos sin caer en picado. De todas maneras, el muy cabrón era perseverante y pese a caerse al suelo volvía a levantarse para, como no podia ser de otra manera, volver a caer.
Tras estar alrededor de 15 minutos descojonandome observando como el Rompetechos de los paquidermos (diría que se llaman así, recordad, soy de letras XD) ostiarse contra todos los muebles de mi habitación decidí que ya habia tenido suficiente y que, puesto que no tenía ganas de rallarme en facilitarle una salida al insecto, debía hacer un viaje de ida al cielo de los animales absurdos, junto con el pez de tres ojos de Springfield y las mariquitas, lo arrinconé contra la impresora, que fue el último objeto sólido contra el que tuvo a bien estrellarse (y a juzgar por su tamaño y la cantidad de ostias que llego a darse en 15 minutos, debían de haber sido muchos a lo largo de su vida) y la señora zapatilla se encargó de darle el beso de la muerte.
Pero su muerte no me trajo el consuelo, porque empezé a dudar de la supuesta sabiduría de la madre naturaleza, de la cual nunca había dudado, ya que ella nos da de comer, de beber y nos surte de infinidad de sustancias para colocarnos. ¿Cómo es posible que semejante bicho pueda haber sobrevivido a millones de años de selección natural? ¿Cual es el proposito de su existencia? ¿Qué ecosistema necesita a un insecto que no puede sostenerse a si mismo y cuya condición lo lleva a estrellarse indefectiblemente contra todo lo que se le pone por delante? ¿Cuanto le queda para extinguirse? A juzgar por su conducta, la única explicación a su existencia es que se reproducen a razón de 78 millones de individuos por segundo, porque si no, ya me explicarás como pueden salir todos vivos de lugar en el que nacen si no son capaces ni de volar 5 segundos seguidos, cosa que hasta los humanos en ciertas condiciones de aceleración e intoxicación canabinoide podemos hacer. Y lo más importante, ¿cómo ostias llegó a estrellarse contra mi puerta y quedar atrapado al intentar arrastrase por debajo? Es el primer bicho de estas características que veo en mi vida y solamente había oído hablar de él en El Diario de Nantes. Seguro que era un mosquito gabacho que había llegado en el coche de algunos guiris, si no, no se explica.
En fin, como dijo Gonzo en su momento, y yo lo corroboro, las probabilidades de que caigan en tu sopa son del 100% y si consigo a unos cuantos los adiestraré para que me hagan la cama. Ahí queda eso.