Llevo muchos años escribiendo aquí para ti. Sabes que sé que ha sido un placer. Permíteme ahora que me ponga en contacto contigo para devolverte el favor y compartir contigo una experiencia maravillosa. Prestame toda tu atención porque lo que te voy a contar va cambiar la vida, la tuya y la mía. Todavía no somos muchos los que lo sabemos, pero esto se va a terminar hoy. Sígueme el juego, no estoy pirado.
Te cuento sin más prolegómenos.
La semana pasada recibí un email de un desconocido. No sé de dónde era pero hablaba español. Me contaba una historia sobre una antigua leyenda de su país. No me dijo a qué país se refería. No sé nada más de él.
Este desconocido me relató una historia sobre lo que él creía que era un mito del folckore popular de su pueblo, pero me dijo que había estado haciendo innumerables pruebas y ya se negaba a creer que estuviera equivocado.
Después me lo contó todo. Yo no sabía que creer. No porque lo que describió fuera terrible, ni mucho menos; me sobrecogió la enorme responsabilidad de todo lo que vino después. Y sobre todo, el placer. Así pues, no te preocupes por lo que te va a pasar porque no va a suceder nada malo. Simplemente déjate llevar y disfruta de todo lo que te rodea.
Tu momento ha llegado :-)
Aunque me gustaría escribir más, sólamente lo puedo hacer una vez por semana, así que tendrás que esperar hasta el lunes que viene para conocer el resto. Durante ese tiempo, por favor comparte este texto con tus amigos por todos los medios. Todo el mundo tiene que estar atento a esta página. Si me lees, vótame en menéame (www.meneame.net). Es sumamente importante. Si crees que me quieres escribir, hazlo. Me alegrará muchísimo.
Hasta entonces, puedes dejar tus comentarios de la manera habitual. Sal a la calle y disfruta. Nos vemos la semana que viene.