En la que es mi segunda colaboración voy a deleitaros con una de mis depresiones automedicadas. Parece que esto de escribir cuando estoy rayado va a empezar a convertirse en una tradición. El caso es que acabo de salir de un mes entero de examenes en la universidad, del cual puedo decir que he escapado airoso. Pero después de todo el esfuerzo realizado, me he parado a pensar. ¿Para que tanto esfuerzo? El fin último de las personas en esta vida creo yo que es ser feliz. Muchas veces los infelices intentan engañarse y ocultar su infelicidad tras toneladas de dinero, mujeres guapas y otros "placeres materiales". Quizás es que no saben realmente lo que es la felicidad.
Para mi, la felicidad radica en encontrar un sitio en el mundo en el que ser aceptado. Esto a su vez desemboca en la necesidad de sentirse amado por una persona. Pues es en ese momento cuando uno siente, quizás egoistamente, que forma parte de algo, que la existencia de otra persona gira en torno a uno, que ambas almas están imbricadas en un solo ser, (Esto ha quedado un poco pedante xD) que encaja y tiene un sitio.
A diferencia de lo que piensa la gente, y quizás por lo que estudio y la forma en que ello me hace pensar, no creo que se pueda ser medio feliz o medio infeliz. Para mí la felicidad es algo absoluto, o lo tienes o no lo tienes. Cierto es que puede parecer que eres "medio feliz" pero al final, cuando estás dando vueltas en la cama y no puedes dormir, cuando la cama se te queda grande, cuando las sábanas no te abrigan, cuando te sientes profundamente solo y hueco, cuando ves que nada a tu alrededor te llena realmente, entonces descubres que no eres feliz.
Este es quizás uno de los tragos más amargos que nos toca beber. Hasta que uno no encuentra la felicidad, tiene la sensación de estar persiguiéndola y ver como cada vez se aleja más y más. La felicidad para mi ahora mismo es un tren que veo partir, y yo desde el anden, corro con todas mis fuerzas para tomarlo, pero va demasiado rápido, y veo como lentamente, como si fuese una eternidad, se va escapando de mí.
Puede que sea el miedo a buscar la felicidad y no encontrarla, el miedo al fracaso, lo que impida que mis piernas aceleren y cojan ese tren. Quizás la madurez se alcanza cuando uno es capáz de afrontar el miedo a fracasar y e intenta ser feliz. Quizás sea el momento de afrontar mis miedos, y buscar ser feliz, conocer gente e intentar encontrar en esa gente alguien a quien hacerle un hueco en el mundo, y que me haga un hueco en el mundo. Puede que sea el momento de afrontar la posibilidad de que la gente pueda ver que en el fondo por dentro estoy hueco. Pero quizás el sentido de la vida (Esto es muy adecuado xD), ser feliz, esté el camino que recorreré intentando buscar la felicidad, en rellenar mi hueco interior con experiencias con otras personas. La felicidad creo que he llegado a comprender mientras escribo estas lineas, no es un destino final, sino el camino que recorremos hacia ese destino.
Espero que os haya gustado y me deis vuestra opinion sobre esta pequeña ida de pinza, de la que al menos he sacado alguna que otra conclusion. Gracias por adelantado.