En esta ocasión vamos con una producción norteamericana de muy ajustado presupuesto titulada "I am a sex addict". No debería decirlo, pero fue el título lo que me cautivó.
Desconozco si esta película, estrenada en 2006, ha llegado a la cartelera española. Se trata de uno de esos filmes rodados con cuatro euros pero mucho ingenio, en los que incluso es el mismo director el que se lo guisa y se lo come todo. Del mismo corte me viene a la memoria la primera entrega de Clerks, pero la cinta que nos ocupa parece más un documental que podría hacer uno mismo en casa que algo con pretensiones de película. El asunto está resuelto con mucho ingenio y tiene momentos realmente brillantes.
El director cuenta en primera persona su autobiográfica adicción al sexo, y cómo su abierta manera de afrontar el problema deriva en el naufragio de todas y cada una de las relaciones en las que se embarca. Una vez más, el humor se convierte en la única manera de poder abordar uno de esos problemas que no existen porque nadie los reconoce.
Dos escenas me resultaron especialmente ingeniosas. No es que yo lleve mucho cine a mis espaldas, pero jamás había visto en una película perlas como las siguientes:
[Protagonista caminando por la calle] "Volvamos al principio: Paris, hace seis años. [Sigue caminando] "Bueno, en realidad esto no es París, pero no teníamos dinero para irnos hasta allá, así que habrá que echarle un poco de imaginación". [Aparece un tipo con boina, fumando un pitillo y una baguette bajo el brazo]. "Bien; París, hace seis años."
O hacia el final de la película:
[Primer plano del protagonista]. "Aquí venían unas imágines de mi novia haciéndome una felación, pero la actriz que hace de mi novia se ha negado a realizar una felación ficticia". [Planos de la actriz discutiendo acaloradamente con el director y negándose a llevar a cabo la escena]. "Lo que haremos será poner la voz en off que iba sobre esas imágenes y os podéis imaginar el resto".
La película no sólo no se avergüenza de su falta de recursos económicos sino que explota determinados planos para reforzar esa impresión y lo convierte en un recurso estilístico más. En general consigue un ambiente distendido en el que el director comparte de una manera próxima la historia de su adicción al sexo. A mí me ha recordado a un Woody Allen puesto al día, como una especie de "Todo lo que usted siempre quiso saber sobre la adicción al sexo y nunca se atrevió a preguntar".
En la ficha de la película en la Internet Movie Data Base [1] sólo he encontrado una crítica, muy negativa, de lo que vendría a ser la versión internetera de un reprimido escandalizado. Espero que este apunte anime a alguien a ver la película, que, si bien no es una obra de culto, supone un soplo de aire fresco entre tanta morralla sobrecargada de efectos especiales en la que a menudo se convierte el cine hoy en día.
Ingenio, atrevimiento y buen hacer.
Links:
[1] http://www.imdb.com/title/tt0428649/
[2] http://www.elsentidodelavida.net/cine