Viernes 23:45 horas, después de 2 horas y 45 minutos de coche y
siguiendo las indicaciones del GPS ya tendríamos que estar en nuestro
destino, el Albergue de Rialp. Y no, estábamos en una "carretera sin
nombre" camino de Tremp, población que hacía más de 40 minutos
tendríamos que haber alcanzado.
Así empezó el magnifico fin de semana que para nosotros significaba
empezar y acabar la temporada de nieve de este año, un paseo en
raquetas y esquiar en contacto con la naturaleza del Pirineu Lleidatà.
Y allí estábamos, en nuestro Seat Ibiza con una confianza total y absoluta
en un aparato de apenas un palmo que conectándose a satélites, made in
EEUU, nos confirmaba en todo momento la posición y el camino más
rápido y económico para llegar y Sí, aquella carretera sospechosamente
intransitada y "sin nombre" conocido nos llevaría a la población de
Tremp a pocos kilómetros de nuestro destino. Estaba convencido de
ello.
Eva intentaba conciliar el sueño y de tanto en tanto preguntaba:
"-Seguro que por aquí vamos bien?" yo con total confianza le decía que
sí. Yo sabía que 7 satélites, un mapa vectorizado y los envíos
sincronizados de las coordenadas estaban trabajando eficazmente para
nosotros y que trabajando conjuntamente nos llevaban por el camino más
rápido y económico.
Pasaba el tiempo y la estimación de la hora de llegada a destino
parecía aumentar más que disminuir. La carretera aparecía y
desaparecía inexplicablemente a la derecha e izquierda de la
pantalla.... entonces comprendí.... el coche estaba esquiando; lo veía
clarisimamente en la pantalla haciendo giros y zigzagueando a un lado
y otro de la pantalla y me veía a mí, el día siguiente con los esquís
puestos. Pero eso no era normal, el coche estaba siguiendo una
carretera, más bien camino, y este aparecía a saltos en la pantalla
del GPS hasta que en medio de la nada y tras 30 minutos de una
oscuridad total y en un camino irregular montaña a través, veo
aparecer en la pantalla el fatídico mensaje "recalculando itinerario"
y seguido de otro mensaje más terrorífico y inexplicable "imposible
establecer itinerario".
Los mapas del MOPU estaban en casa, por supuesto; Quien va a llevar un
librote lleno de mapas teniendo un GPS?. Sería como llevar un walkman
de casete teniendo un reproductor de mp3. Rebuscando en el coche
encontré finalmente un mapa de carreteras de la península, y bastante
detallado pero.... según ese mapa estábamos en medio de la.... nada.
Vuelta para atrás (otros 40 minutos) y regreso al último pueblo
(habitado) de la zona, nombre del cual yo no recuerdo pero preguntarle
a Eva que dice que se acordará toda la vida*. El pueblo desierto,
lógico eran casi las 12 de la noche de un viernes, pero al final en
una de las callejuelas un coche nos impedía el paso y su dueño no
tardó en aparecer.
Me bajo raudo y le pregunto por una carretera para llegar a Tremp.
Siguiendo sus indicaciones me percato de que me quiere llevar al
bosque... a la NADA. Yo tan resuelto le pido si no tienen otra opción
más transitable que una estrecha carretera monte a través; y él,
recostándose en su todo terreno, me insiste que es lo más rápido, que
todo el pueblo la usa y que ahora está "algo asfaltada". Además
teniendo la precaución de salir a la derecha a los 2km en una
indicación que no está señalizada pero que haciendo bajada y luego sin
dejar la carretera hasta ver..... suficiente. Le insisto en otra
opción y nada, me insiste en que ese camino es fabuloso y el más
rápido. No quiero parecer grosero ni tonto y finalmente preguntándole
donde seguramente me despistaría yo antes de llegar a su fantástico
pueblo consigo la información que quería. Me despido del pueblerino
(en el buen sentido descriptivo de la palabra) agradeciéndole la
información y dejandole convencido de que voy directo y raudo a por
ese magnífico camino "algo asfaltado", sin iluminación y monte a
través.
En estas que el Geosistema de Perdida Segura (GPS) recupera la
estabilidad y nos sitúa correctamente en la carretera pero a partir de
estos momentos le quito el sonido bajo la atenta mirada de una Eva que
parecía decir: "A esto ni caso, apágalo o te lo tiro!" pero que lo que
dijo fue: "Nunca más Oscar, nunca más... llévame al Albergue y no te
equivoques" e intentó dormir el resto del camino.
Retrocedo unos cuantos kilómetros y me dispongo a encontrar la
carretera secundaria, "pero normal" que me lleve a Tremp.
Yo hasta que no llegué a ver un indicador de tráfico que ponía Tremp,
no respiré tranquilo. Ya era la 1 de la noche amigos y en teoría al
día siguiente a las 8 nos disponíamos a subir a la cota 2000 hasta la
estación de esquí de Port Ainé.
Finalmente llegamos a nuestro destino, pasamos un sábado genial de
nieve y nos hizo un tiempo increíblemente bueno todo el fin de semana;
pudimos esquiar y los dos lo pasamos muy bien pese a empezar con mal
pie.
Pero hay algo que ha cambiado y para siempre.... esa relación de
confianza total con el GPS se ha roto y nunca nada volverá a ser
igual. Me ha fallado, me ha decepcionado y me ha desilusionado; lo
hemos estado hablando (metafóricamente) y a intentado explicarse; es
verdad que parece haber una opción de fijar el trayecto y no permitir
recalculos automáticos; es verdad que con un mapa detallado aquella
estrecha carretera bosque a través era el camino más corto y sí es
verdad que seguramente nos pasamos alguna de sus indicaciones del
trayecto original. Pero todo se reduce a un problema de confianza, me
dijiste que contigo la hora de llegada estimada era a las 11:50h y
confiando en ti nos hiciste llegar cerca de las 2. El librote del MOPU
vuelve a estar en el coche y aún estoy pensando en buscar el walkman
de casete, nunca se sabe... por donde estará?
*Eva me recuerda que el pueblo al que regresamos a preguntar se llamaba: Vilanova de Meià.
(Localizable en GoogleMaps para ilustrar el relato)
Barcelona 4/3/2007 by Oscar.