Uno normalmente sabe que su trabajo está siendo valorado porque se lo dicen. Este feedback llega en formas muy diversas, incluso en ocasiones como frases de ánimo del tipo "Deja eso o lo lamentarás". Lo importante es estar seguro de que se está en el buen camino y saber que se disfruta con lo que se hace.
A nivel financiero lo debo de estar haciendo bien. Cuando llegué a Alemania hace dos años me abrí una cuenta joven. Me ahorraba los gastos de mantenimiento, pero ni siquiera podía pagar en las tiendas con la tarjeta que me dieron. Cuando sacaba dinero en los cajeros, en la pantalla ponía "Este dinero... ¿Está usted seguro de que esto es suyo?". Luego encontré un trabajo y me dieron una tarjeta con la que poder pagar en los comercios. Caminaba con la cabeza alta.
Cumplí los treinta pero seguía con la cuenta joven. Creo que mi economía era tan anodina que el banco ni siquiera se molestaba en tratar de averiguar mi edad o si seguía conservando el pelo.
Ahora las cosas han cambiado: no hay nada como hacerse autónomo de éxito para convertirse en el mejor amigo del banco. Todas las semanas me mandan una carta o me llaman por teléfono para pedirme una cita. Por lo visto he superado alguna cifra de algún tipo que ha hecho saltar las alarmas. "Estimamos que podría usted ganar un 0.5% más de manera mensual", "Pase por nuestras oficinas, por el amor de dios", "Queremos un hijo suyo y se lo prorratearemos al 12%"... En cuanto vuelva de vacaciones tengo cita.
Al perro con dinero se le llama Señor Perro.
Está bien eso de que financieramente te traten de Señor Perro, pero cuando uno ya tiene para comer y para pagarse el ADSL, lo que quiere es crecer; que los que le llamen señor perro tengan una vida, y alegrías y penas, y de alguna manera ser parte de todo eso. Ese tipo de respeto es el que llena.
Cuando empecé con El Sentido de la Vida lo hice para cubrir un vacío. Había terminado la carrera y ya no me dejaban escribir en la revista de la escuela, y yo tenía la impresión de que escribía o reventaba. Hoy, más de tres años después, las motivaciones básicas no han cambiado tanto.
De la misma manera en que financieramente sé que estoy boyante porque el banco me envía más de cuatro cartas al mes ofreciéndome el oro, el moro y una cubertería de regalo, sé que El Sentido de la Vida marcha bien porque las revistas de las chicas de hoy me quieren sacar en sus páginas o porque FON me envía propaganda no solicitada.
Sin embargo, ese no es el tipo de relevancia que me hace feliz. Sé que ESDLV está haciendo algo útil porque me he dado cuenta de que he tenido el privilegio de poder participar en la vida de algunas personas
A lo largo de todo este tiempo de singladura he recibido muchos mensajes electrónicos (NB: El correo es el sistema de comunicación, lo que se envía es un mensaje). La inmensa mayoría, curiosamente, positivos. Va a ser que este mundo todavía no está tan mal después de todo.
Al principio se trataba de mensajes de ánimo: "Me gusta mucho cómo escribes", "No pares, sigue sigue", "Escribe más cosas sobre el Equipo A"... Tengo la manía de que cualquiera que se tome unos minutos para escribirme algo tiene derecho a recibir una contestación. Como de momento me lo puedo permitir, todo el que me envía un mensaje obtiene una respuesta, aunque a veces tarde semanas. Creo que en tres años no he fallado ni una vez, y eso que en muchas ocasiones tenía mejores cosas que hacer. Soy un tipo de palabra aunque sea entre yo y yo mismo.
Con el tiempo, los mensajes que recibo se han ido haciendo más personales. Hay gente que me escribe con tal confianza que me pregunto si hemos yacido juntos y yo estaba demasiado borracho.
Uno de los temas recurrentes suele ser la experiencia Erasmus: "Passa tron? He leído que te has pirado un rato por ahí y me pregunto si debería hacer lo mismo". Yo cuento lo que puedo, que mi Erasmus no fue una bacanal de desenfreno y que lo único que hice fue trabajar ocho horas al día y llegar a hablar francés como un nativo a fuerza de no oír otra cosa. Además lo repetiría si llegara el momento.
También hay gente que me pregunta por mi experiencia en el extranjero, qué tal por Alemania, cómo está el curro, si se gana dinero... Es curioso y a la vez gratificante que alguno me pueda llegar a tomar como modelo o inspiración para cualquier cosa. No pensaba que fuera a vivir para ver algo así.
Inspiración para algunos ha sido la tira ecol. Hace año y medio me escribió un chico que quería empezar una tira cómica y se interesaba por diferentes aspectos técnicos y esotéricos del mundillo. Su tira iba a versar sobre el universo de las PDA y además iba ser dibujada desde uno de esos bichos. Él mismo se hizo el software. Durante un tiempo nos estuvimos escribiendo y lo último que supe fue que había echado a rodar la cosa [1].
Hace poco me escribió de nuevo con motivo de un pequeño corto que había hecho en flash. Cuando lo vi le dije que me había encantado. Es posible que haya quien lo vea y no sepa apreciarlo en toda su magnitud, pero es que estas cosas son así. Yo me dedico a la creatividad en mis ratos libres y sé de buena tinta que está muy cara. Le pregunté cuánto tiempo le había llevado aquello:
¿cuanto tiempo me ha costado?.... mucho más del que pueda volver a plantearme, quizás porque tenía deadline para participar en animadrid con el dvd... planificación, guión, ilustración, locuciones, edición, animación, montaje.... un infierno, con el calendario en la mano 7 semanas de acostarse a las 2, y la última no me quedó más remedio que pedirla " de vacaciones" en el tajo para echarle 16 horitas diarias.... demencial
Es posible que Ángel se hubiera embarcado en su tira sin mi ayuda, y que hubiera terminado haciendo su pequeño gran corto aunque yo nunca hubiera movido un dedo, pero no puedo evitar sentirme un poco Señor Perro por ser una pequeña parte de algo bueno para todos. La pasión creativa, la que impide dormir, es el combustible que quema por dentro pero hace girar el mundo en la dirección más adecuada para todos.
Gracias Ángel por todas esas noches durmiendo poco [2].
Estos años me han permitido conocer a gente muy interesante. Cuando empecé con el experimento del sueño polifásico me escribieron varias personas que ya se habían acercado al tema y que me contaban sus experiencias y me preguntaban qué pensaba sobre el asunto. A veces puedo echar una mano y en otras ocasiones soy yo el que recibe la ayuda. La experiencia del sueño polifásico me permitió acceder a algunas personas parecidas a mí, incapaces de echar una siesta porque piensan que deberían estar haciendo algo mejor, personas que sienten la necesidad constante de crecer. Hay gente incluso que se descubre de repente en una vida que no es la que querían y de la que saben que quieren salir pero no cómo. Que dios me libre si sé de qué manera se obran ese tipo de milagros, pero que el universo me conceda la oportunidad de presenciarlos muchas más veces.
Un buen ejemplo de esto fue un chico unos años mayor que yo que me escribió hace como diez meses. Me contaba que se identificaba perfectamente conmigo: había hecho monigotes en la revista de su escuela, las "pasó canutas para acabar la carrera", tiraba las tardes tocando en una banda... Ahora sentía que estaba apalancado en su puesto de funcionario y que se hacía más pequeñito cada año que pasaba. Sentía que estaba desaprovechando todos los talentos que sabía que tenía. Entonces se encontró por casualidad con El Sentido de la Vida.
Yo no me lo podía creer, pero me dijo que le había servido de inspiración. Dijo que iba a empezar un blog, que se había decidido a escribir un libro al que llevaba dándole vueltas una temporada, que iba a recuperar los monigotes de su juventud y que iba a seguir tocando el saxofón aunque nunca fuera a sacarle dinero. Al final me escribía esto:
Sólo quería decirte que me has servido de inspiración (supongo que dirás ¿yo? ¿de qué?): No creo que lleguemos a ningún sitio en la vida, el éxito o el fracaso es siempre algo relativo, lo importante es cómo hacemos el camino. Creo que tú estás haciendo muy bien tu camino.
El escrito es un medio que permite que uno se exprese con una libertad que normalmente sólo se alcanza tras siete copas. A mí me permite poner en negro sobre blanco todas las semanas cosas que de otra manera no diría y a él le permitió hacer lo mismo en aquel día.
Por lo visto no se trataba sólo de un pronto en caliente, ya que hace apenas un mes volví a saber de él. Le habían ascendido en el curro y seguía tocando el saxofón por ahí. Resulta que hacía poco había encontrado a su gran amor de juventud y un comentario que puso en ESDLV el día que discutimos el asunto [3] le había ayudado a demostrarle a ella el amor que antaño le había profesado. Se encontraba, en sus propias palabras, "con 35 tacos y enamorado hasta las trancas", y me convidaba a unas cañas por haber hecho de Celestino cibernético e improvisado.
Pero sin duda alguna, el e-mail que más me conmovió en todo este tiempo me lo escribió Pedro hace casi un año. Me contaba que había descubierto ESDLV hacía poco y preguntaba si podía ordenar los artículos de una manera más intuitiva, ya que había tenido que ir recomponiendo el orden él mismo desde el día en que se inauguraba el pantano hasta que nos dejaba la Tanqueta. Pero eso era lo de menos.
Me contaba que hacía dos años había perdido a su hija de 17 años en un accidente de tráfico, y que me venía leyendo todos los días un poquito, "con moderación, para que le durarara", porque había descubierto que tras leer un par de columnas "se encontraba mucho mejor y la vida recobraba un poco de color". Al final se despedía:
Gracias por existir y compartir con todos nosotros la luz de tu propia vida.
Generalmente procuro que no se me note demasiado cuando estoy orgulloso de mí mismo, pero lo cierto es que cuando leo cosas así, yo también me alegro de existir.
Toda esta gente (y mucha otra que me dejo en el tintero) me aprecia por diferentes motivos que desconozco, pero de alguna manera parecemos encajar en un tremendo puzzle sin sentido en el que todos nos movemos en la misma dirección convencidos de que se puede ser feliz si se encuentra un punto de apoyo.
El respeto de FON, de las revistas de las chicas de hoy o de los trabajadores del banco me importa un carajo. Es cuando toda esa gente que describo en esta columna me llama Señor Perro que se me encogen las tripas de emoción.
Gracias, de verdad.
Links:
[1] http://www.madeinpda.com/index2.html
[2] http://video.google.es/videoplay?docid=-6396833745494445848&q=made+in+pda&pr=goog-sl
[3] http://www.elsentidodelavida.net/node/293