Los países nórdicos son uno de esos sacos en los que metemos el montón de clichés internacionales que no sabríamos poner en otro sitio.
Si tiene los ojos rasgados y escribe raro, entonces es chino. Da igual que termine siendo japonés, coreano o filipino: es chino. "Es que escribe de derecha a izquierda y su dieta se basa en marisco que pesca con sus propias manos. ¡Es camboyano!" dirá uno. Es chino. ¿Pero no ves la cara de chino que gasta?
Con esta gente pasa lo mismo. Si es rubio, tiene los ojos azules y viene de un sitio en el que hace mucho frío, entonces es nórdico. Y esa zona del planeta a la que pertenecen, llena de renos paciendo nieve, con un alto porcentaje de alcohólicos y suicidas entre sus ciudadanos, se llama Los Países Nórdicos.
Los albóndigas estamos preparando un viaje para la segunda semana de Agosto a ese lugar difuso en el que las mujeres son rubias ninfómanas y una botella de ginebra se vende al mismo precio que un órgano vital en China. Allí esperamos encontrar rubias walkirias, unicornios, suecos con sentido del humor y otros animales mitológicos.
Después de un intenso fin de semana estudiando mapas y revisando enciclopedias hemos terminado haciendo una serie de descubrimientos de alto calado.
Los países nórdicos son cuatro: Dinamarca, Suecia, Noruega y Finlandia.
No sólo hemos averiguado sus nombres, sino que también sabemos cómo se reparten la superficie de ese continente virtual a la vez cercano y misterioso. Más información en http://maps.google.com.
Disponemos de diez días para sacarle el máximo rendimiento a la expedición, que parte con el objetivo principal de estrechar lazos con las nativas, a ser posible a razón de un lazo diario. Eventualmente, por el camino también se puede disfrutar de la belleza de alguna ciudad. Una de las condiciones de contorno es que hay que llegar y salir al mismo aeropuerto. Cualquier otra manera de aterrizar allí es prohibitiva.
Como las posibilidades que ofrecen estos cuatro países son muchas y diez días son muy pocos, me gustaría conocer la opinión de gente que haya estado ya por esos lares. Cómo de caro es alquilar un coche, cómo de caro es pedirse una copa, en qué país se encuentran las nórdicas más prietas, en qué lugar la moral es más laxa, con qué cantidad de agua hay que mezclar medio litro de alcohol 96 para que no produzca ceguera... En fin, esas cosillas.
Vinimos a Alemania porque nos dijeron que aquí se follaba más. Ahora vamos al norte. Derribando mitos.