Esta última semana antes de zarpar rumbo al Caribe ha sido de infarto, literalmente. En cinco días he hecho las horas de esta semana y las de la siguiente. Técnicamente se puede decir que no me voy de vacaciones. Tengo un índice de mapachidad del carajo.
Mientras tanto a Minglanillas se le terminó la semana de vacaciones. Quería otra para terminar el doctorado, pero como no se la han firmado se ha puesto enfermo. Si hay un profesional entre nosotros, sin duda es él.
Queríamos que estos días empezara a nevar para irnos al Caribe con la sensación de que nos vamos a otro mundo, pero los copos no han atendido a nuestra llamada. Eso sí, los diez últimos días los hemos pasado sumergidos en una densa niebla. Esto ha parecido un decorado de Blade Runner pero sin la lluvia, así que creo que podemos zarpar con la impresión de que vamos con destino a otra dimensión.
Andamos pensando en la edición en papel de una recopilación de lo mejor de estos casi tres años de ESDLV. Hay algunas columnas que deben ser incluidas sin discusión, como "De niña a mujer", "Clásicos revisitados: El Equipo A" y muchas otras. Sin embargo, otras tantas historias han quedado casi perdidas en la bruma de los tiempos. Un buen ejercicio para esta semana entrante, en la que no habrá ESDLV, es recordar todas aquellas columnas que os gustaría ver incluidas en una supuesta edición en papel. Lo bueno de esto es que vosotros podéis hacer el libro. Yo desde luego voto por "2005: Una odisea playera", una de mis favoritas de los últimos tiempos.
La mayoría de las historias antiguas perdieron el formato durante la migración y ahora se presentan en bloque, sin párrafos, así que ruego vuestra comprensión en la relectura mientras las voy arreglando poco a poco.
Y creo que nada más. Esta noche prepararemos unas Caipirinhas (no creo que la ortografía sea algo crítico en estos momentos) para ir entrando en materia. No veo el momento de meterme 10 horas de avión, digoooo... de estar tirado en la playa bajo una pelota amarilla que calienta puesta en el cielo. Sé que existe, que la vimos un rato en verano.
Volveremos seguro con historias truculentas en 10 días. Hasta entonces ;-)