---¿Cuántas horas tiene tu jornada?
Salí del trance de después de comer. Me había quedado embobado mirando el monitor. Me quité los auriculares y le pedí que me repitiera la pregunta, como siempre hago con mi jefe de PerryAG. A pesar de que había comprendido las palabras perfectamente, algo me hacía presagiar la llegada del Katrina.
---¿Cuántas horas tiene tu jornada? ---dijo de nuevo.--- ¿Ocho?
---Eeeeer, sí, ocho, claro... ---nos ha jodido mayo.
---Es que me acaba de escribir tu jefe de MiniPerry haciendo una oferta por ti por 9 horas diarias.
Hmmmm, mi representante ofreciéndome por 45 horas a la semana. Ese es el tipo de cosas que a uno le gustaría saber antes de que sucedieran. "Mire, mire, mi artista puede pilotar aviones comerciales. Todavía no lo sabe, pero no se preocupe por estos pequeños detalles". En seguida até cabos.
La consultora del Chano lo tiene trabajando 45 horas semanales desde hace más de un mes y el pobre está más quemado que la moto de un jipi. En la última negociación le subieron el IPC y le regalaron un maletín y una de esas pelotillas de gomaespuma que se estrujan con la mano. Claro, para aplacar los nervios. Seguí atando cabos.
Por la mañana me había llegado un email de la secretaria diciendo que el viernes el Payo Pork se pasaría por mi puesto de trabajo para discutir unos asuntos. Yo había estado toda la mañana preguntándome si por fin se habría decidido a aumentarme el sueldo. Todos los cabos estaban ahora atados: me iba a subir el sueldo y las horas.
Lo puedo imaginar como si lo tuviera delante. Tengo incluso los números en la cabeza. Me va a subir el sueldo un 5% y las horas un 12.5%. Y lo mejor es que sabe que, si trago, lo siguiente será darme cien euros más al mes por ir a chupársela al salir del trabajo.
Se lo conté a Alberto durante el café. Se alejó cantando "Para ser consultor de primeeeera, aceleeeera, aceleeeera...".
Eso sí, como diría el Chapulín, no contaron con mi astussia...
Mientras reflexionaba sobre el asunto por la tarde se me ha ocurrido una de esas frases que aparecen en las galletitas de la suerte de los restaurantes chinos:
"Quien está dispuesto a perderlo todo sólo puede ganar"
Links:
[1] http://www.20minutos.es/premios_20_blogs/votar/2108/1/