Published on El Sentido de la Vida (http://www.elsentidodelavida.net)
Spank the monkey!
By GonzoTBA
Creado 31/07/2005 - 20:29

La semana pasada salía en Barrapunto:

Una abuela demanda a Rockstar por el sexo en GTA San Andreas [1].

Ya la tenemos liada.

Habría que preguntarle a la abuela, para empezar, por qué compra a su nieto de 14 años videojuegos que acaban de ser reclasificados al nivel AO, sólo para mayores de 18. Esta abuela debería saber que está incurriendo en un delito al proporcionar a su nieto material que, lo pone en la caja específicamente, está destinado al público adulto.

El juego fue reclasificado desde la categoría de M (Mature) a la de AO (Adults Only) hace tan solo unas semanas, ya que un par de senadores de los USA pusieron el grito en el cielo porque en el juego se podía ver polígonos copulando. Cuando se intenta echar un vistazo al asunto, uno no sabe por dónde empezar.

No he visto el GTA San Andreas, pero he visto el GTA Vice City y no creo que se pueda meter mucha más violencia en un CD-ROM. Puedes atropellar, disparar, desmembrar con una katana, moler a palos con un bate... a yonkis, abuelas, fulanas, mafiosos, gángsters, cantantes de Reggetón, señoras que vienen de hacer la compra... Casi cualquier forma de violencia que se le pueda a uno ocurrir ya viene incluida en el juego. Incluso cuando una mente equilibrada pasa un par de días haciendo animaladas virtuales, lo acusa. Pero bueno, no hace falta que el juego sea para adultos; con que sea para +17 es suficiente, que todo el mundo sabe que de los 17 a los 18 años termina uno de moldearse y ya tiene una personalidad formada y muy poco impresionable.

En la versión out of the box (toma ya) de GTA San Andreas puede uno subirse a una fulana al coche, llevársela a un descampado, trajinársela, pagarle y luego, cuando sale del coche, darle una paliza, mandarla al otro barrio y recuperar esa pasta que nunca debió salir de tu bolsillo. En fin, todas esas cosillas que el que más y el que menos siempre ha querido hacer en la vida real. Hasta aquí ningún problema para los senadores.

El caso es que se ha descubierto que, mediante una pequeña modificación del programa, puedes invitar a uno de los personajes del juego y terminar jodiendo. ¿Y cuál es el problema? se preguntará el lector. Muy sencillo, el problema es que se ve. Vamos, no se ve explícitamente ya que ni siquiera se desnudan, sino que los personajes trotan unos sobre otros como en las películas de la España de los 70, pero ya me dirán ustedes cómo vamos a consentir que en una pantalla se folle.

El mensaje, modestamente tal y como lo puede captar uno, es: violencia fale, pero de follar nada. Ése es el problema cuando se tiene un país gobernado por la industria armamentísitica, las petroleras y los fabricantes de medicamentos, que al final lo que les queda a los ciudadanos es algo muy confuso.

Para arreglar tanta confusión lo único que hace falta es pararse a pensar cuánta gente ha muerto follando y cuántos la han palmado con una pistola en la mano. La proporción tiende a cero, y no sólo eso, sino que aquellos que han expirado jodiendo estarían dispuestos a repetir. De hecho, cuando uno acaba de follar, lo último que le apetece es coger una ametralladora y liarse a tiros.

La solución es, pues, obvia: menos samba e mais travaillar.

Sobre el mismo tema, y para no salir de los circuitos porno, me llama la atención Milena en sus sexperiencias [2]. Hace un repaso de las cosas que ella cree que les gustan a los hombres.

En primer lugar se comete un terrible error asumiendo que todos los hombres son iguales y que a todos les gustan las mismas cosas. Cada persona es un mundo, y que a tu novio le gusten las tetas grandes no quiere decir que al tendero de la esquina no le gusten pequeñas. Este tipo de generalizaciones son la base de la mitad de los problemas de la humanidad. La otra mitad vienen de follar poco.

A los hombres les gusta:

Hacerse pajas. Ante eso no hay nada que hacer. Acéptalo sin más.

La verdad es que a mis casi treinta años sigo sorprendido de encontrar gente que cuestiona las virtudes de la masturbación. A saber: es algo que se puede hacer en cualquier momento, en cualquier lugar, que da gustico (que diría el Sonrisas) y que relaja. Y encima es gratis. Una buena paja en el momento adecuado te puede ahorrar un montón de problemas. Cualquier solución de la sociedad moderna que proporcione la mitad de estas ventajas te cuesta lo menos mil euros.

En el apartado de los inconvenientes... hmmm... ¿que es aconsejable tener papel a mano? ¿De verdad alguien tiene algo contra las pajas?

Decir que a los tíos les gusta hacerse pajas es como decir que les gusta respirar. Míralos ahí, los muy guarros, respirando, llenándose los pulmones a manos llenas. Pues sí, nos gusta respirar porque la falta de oxígeno produce una sensación bastante molesta. Ante eso no hay nada que hacer, acéptalo sin más.

En realidad, si tu novio se la pela como un mono, y ello te preocupa, sí que puedes hacer algo: dejarlo seco. Una hora de terapia diaria y en una semana a tu novio se le habrá olvidado cómo había que cogerse el mango. Y si no, pues apúntate tú al onanismo. A las ventajas que le encuentra tu novio, añádele que a ti te da incluso más gustico y ni siquiera tienes que esperar diez minutos a que se te vuelva a levantar.

Vamos, que tiene que haber una terrible desventaja que yo desconozco para que no os paséis el día tocándoos. ¿Alguna me lo aclara?

PD: Por cierto, tanto hablar de pajas me está dando unas ganas tremendas de votar.


Source URL: http://www.elsentidodelavida.net/spank-the-monkey

Links:
[1] http://barrapunto.com/article.pl?sid=05/07/28/1540253
[2] http://www.sexperiencias.net/