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[EDT] La tanqueta la lía (part one)
By GonzoTBA
Creado 31/05/2004 - 06:23

Cuando se marchó la tanqueta a Londres, hace ya un par de semanas, nos dejó todos los muebles. En su momento pareció una buena idea; yo no tenía cama ni sitio donde caerme muerto, la lavadora nos venía que ni pintada y siempre es agradable tener una mesa en el comedor. Además de estos detallitos, nos dejó unas cuantas cosas más que no necesitábamos: una librería con unos 200 libros, una mesa con un ordenador y unos cuantos trastos más, media docena de plantas que se marchitan cada día un poco más y alguna que otra porquería que no viene a cuento.

Algunas de todas estas cosas se las estimaba mucho, otras menos. Para las que más quería, confeccionó una lista a modo de inventario, de manera que cuando volviera supiera si todo seguía en su sitio y qué era lo que se había roto. Nos explicó, por ejemplo, que debíamos tener cuidado (que tendríamos que pagarlas si se rompían, vamos) con unas tazas que valían 20 euros cada una. Tras completar el inventario, nos hizo firmar una copia a cada uno, siempre con carácter simbólico, por supuesto. Mi amigo y yo ya estamos acostumbrados a los desvaríos de la tanqueta, así que el tema no nos sorprendió y firmamos, siendo siempre conscientes de la caradura de la buena mujer, que nos usaba como almacén provisional de sus trastos y encima nos hacía firmar un seguro por si cascaba algo durante el almacenaje.

Bien. A la entrada de la finca tenemos un pequeño sotanito (Keller) donde se pueden dejar las bicis, trastos varios que no se utilicen y ese tipo de cosas. Ayer descubrimos que el Keller está completamente inutilizado ya que la tanqueta amontonó, antes de irse, cajas de cartón con mierda que llegan hasta el techo. En vez de alquilarse una flagoneta y llevar a casa de sus padres (que viven aquí al lado) todas las cosas que lleva 10 años acumulando, nosotros pagamos el alquiler del Keller para que ella pueda amontonar su porquería hasta que decida qué hacer con ella. Con dos cojones. Hemos decidido que, hasta que venga a vaciar el sótano, cada semana se romperá una taza de 20 euros. Por supuesto, es sólo algo simbólico.

Antes de que se marchara la tanqueta le pregunté a mi amigo qué pensaba del asunto. "Hay que atarlo todo para que venga la nueva lo antes posible" me dijo, "la tanqueta dura en Londres un mes". El otro día nos llamó por teléfono y decía que estaba muy contenta con los niños a los que tenía que cuidar, pero que con la madre no se llevaba muy bien. "Habla con la nueva" me dijo mi amigo acojonado, "esta semana tiene que estar el contrato firmado". Contamos con que la tanqueta vuelva derrotada de Londres, se nos apalanque un mes aquí a ver la tele y a comer helado, y que deslome el sofá de dormir en él y sólo dios sabe qué más. Pero de ahí a que tenga contrato y no se la pueda sacar ni siquiera llamando a la policía, va un mundo. Así que ya tenemos burocracia para la semana entrante.

El martes, según me llegaba a la Mensa para comer, me encontré con una chica que aporreaba una guitarra en la puerta mientras cantaba a viva voz. Me pareció mi cajera del Netto, y como aquí todos los estudiantes hacen cosas raras y están comprometidos con empresas de todo tipo, no le di mayor importancia. El viernes, al hacer la compra y mi visita a la cajera previa al fin de semana, le dije que me había parecido verla cantando a la entrada de la Mensa. Se puso roja y me dijo que sí, que era ella. Le pregunté entonces qué cantaba y me contestó que "Canciones para el señor". Hubiera pensado que no entendía bien lo que me decía, pero la manera con que levantó la vista hacia el techo para mirar al señor no dejó ningún atisbo de duda. Los bávaros son la leche.

Esta semana he mejorado el tema de los saludos, y ya sé por qué la abuela que ocupa otra de las cajas del Netto me fruncía el ceño. Uno no puede decir Hallo a una persona mayor, sino que debe decir Grüss Gott, que viene a ser algo así como saluda a dios, o abraza a dios. Por si no había quedado claro, aquí en Baviera son un poco religiosos. Otra expresión de la zona es Servus, que viene de siervo y que viene a significar algo así como que uno está aquí para lo que el otro disponga. De todas maneras prefiero lo del "Saluda a dios" (que acaba de llegar y te está hablando).

Aquí el Lunes que viene es fiesta, y todo el mundo ha aprovechado el fin de semana largo para hacer una escapada, entre ellos mi amigo. Luego dice que nunca tiene tiempo para hacer nada y que se le amontonan las cosas, pero es que el tío se lo pasa pirata en cuanto tiene un hueco. Yo bien que me hubiera ido, pero más me vale conservar mis limitados recursos monetarios porque el verano es largo y el futuro incierto.

Como digo, todo el mundo se ha largado. El viernes me apetecía mucho salir a dar una vuelta, así que repasé la agenda y toda la agenda se había largado por el fin de semana. Las partes de la agenda que se habían quedado estaban ya comprometidas, así que decidí salir yo por mi cuenta a ver el ambiente y a ver qué me deparaba la noche.

En el primer garito ya pude ver que no habría mucha acción. Esto parece una ciudad universitaria y pierde algo de fuelle cuando el grueso estudiantil pica espuelas. En el primer bar entablé conversación con una señora bastante mayor que llevaba un par de aguas minerales de más, con muchas burbujas. Estuve hablando un rato y luego me paseé por las mesas a ver si encontraba alguna grácil alemana en mi misma aburrida situación. Como la cosa no mejoró, hice la maleta y me dejé caer por otro garito que no conocía.

Allí estuve jugando un rato con una máquina de Jukebox mientras examinaba el panorama. Al fondo, en una mesa, había un par de jovenzuelas departiendo animadamente. Uno de mis sueños de siempre había sido abordar una mesa con un par de muchachas y preguntarles tomando una silla "¿Está libre?". Entonces, al decirme que sí, que estaba libre, yo cogía y me sentaba. Decidí pues que ya era mayorcito para hacer algo así y me acerqué a las alegres muchachillas cogiendo una silla nada más llegar. Efectivamente, el sitio esta libre y yo y mi bebida nos apuntamos a la mesa con pasmosa naturalidad. Las chicas, con la misma naturalidad con que yo me había reunido, continuaron con su trascendente conversación sin hacerme el más mínimo caso. Mis intentos por interesarme por los detalles de la lengua alemana y por sus respectivos nombres no hicieron más que aumentar su indiferencia, y la incomodidad de la situación creció con los minutos. Yo no lo sabía entonces, pero más tarde me contaron que aquí en Alemania es normal compartir mesa ya que hay que optimizar recursos, y el hecho de que alguien se siente en tu mesa no tiene mayor importancia. Vaya, para una vez que me lanzo y resulta que no tiene la menor trascendencia. Afortunadamente, minutos después, cuando yo estaba más incómodo que sentado sobre un erizo de mar, me sonó el teléfono y resultó ser Cornelia, así que la noche acabó bastante mejor de lo que se preveía. ¿Alguno de vosotros ha salido alguna vez solo por la noche? A mí es que me gusta hacerlo todo con más gente, que siempre es más divertido. ¿Alguno ha ido al cine solo? Yo me aburro que es una barbaridad, y eso que sólo se trata de ver una película.

Las cosas en PerryAG parece que están mal. Tienen mucho trabajo pero no tienen ni un duro para contratar a toda la gente que les hace falta. Ayer estuve hablando con mi logopeda y me dijo que en la Konditorei contaban conmigo, pero para el 1 de Julio. No sé cuáles eran exactamente las razones, pero aunque sonaba lejano parecía algo sólido. Es el problema de no enterarse de lo que te cuentan, que uno vive en una burbuja ubicada entre la realidad y lo que uno cree que es la realidad, en un mundillo confeccionada a base de retales de lo que cree que ha entendido y lo que ha tenido a bien inventarse con su fecunda imaginación. Me estoy haciendo un profesional en esto de asentir con la cabeza cuando no entiendes nada, y la mayoría de las ocasiones la gente no consigue diferenciar entre cuando no he entendido nada y cuando me he enterado de la misa la mitad. Estoy desarrollando esta habilidad y mejorando mi alemán en paralelo, y los resultados son de lo más satisfactorio.

He estado mirando una oficina de Manpower que hay por aquí, así como otras agencias de trabajo temporal que también he visto por los alrededores. Me han comentado que en Alemania son muy profesionales, y que lo intente sin dudarlo. Mi amigo incluso me ha comentado que en PerryAG tienen a gente trabajando allí que ha llegado a través de Manpower.

El martes pasé por la susodicha oficina y pedí un currito. La señorita, después de unos minutos de incertidumbre, me consiguió explicar que tenía que llevar un CV para que me encontraran algo que se ajustara a mi perfil (no sé que le pasa exactamente a mi perfil, pero aquí me lo tienen crucificado). Así que quiero imprimir algunas copias de mi CV y darme un paseo por la ciudad a ver si saco algo en claro.

Estas dos próximas semanas no tengo curso de alemán porque estamos en algún tipo de fiesta religiosa que en mi burbuja se llama Pfinsen o algo así, pero no puedo dar más detalles porque tendría que inventármelos. De todas maneras, la semana empieza fina: tengo que ir al banco a averiguar mis datos para hacer transferencias internacionales, tengo que hacer inmediatamente una transferencia de euros desde España, tengo que pagar y domiciliar el pago del alquiler y también estaría bien que me registrara en el ayuntamiento, dado que el plazo de 14 días que conceden para ello expiró hace ya un rato. También tengo que ir a dar de alta una línea ADSL para poder mandar currículums desde la comodidad del hogar y la tarifa plana, aunque para ello tengo que obtener la aprobación de nuestra nueva Mitbewohnerina, que estaría bien que se subiera al carro de los gastos.

Sobre el tema de la cuenta joven del Deutsche Bank, un amigo me mandó su matrícula de este año escaneada, y unas horas, mis dotes de photoshop y un paso por el fax parece que han obrado el milagro. Esperemos que todo funcione según lo previsto. De momento ya tengo una tarjeta de débito y, si tuviera dinero, lo podría retirar en el cajero.

Nada más, que no es poco. Saludos desde la ya soleada Alemania.


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