Al hilo de la historia "La tolerancia bien entendida" terminé comprando dos copias del famoso libro de Alan Carr, uno para mi hermana y otro para mis padres. Mi hermana ha empezado ya con él; de hecho lo está terminando y dice que no siente ningún tipo de urgencia por dejar el nefasto vicio. Mi madre ha empezado a leerlo pero sin demasiada prisa, y mi padre no creo que lo abra jamás, no vaya a ser que le desaparezcan las ganas de fumar y tenga que seguir fumando sin ganas, como en el chiste. Me pregunto si alguno de los tres dejará el fumeque. Adjunto encuesta. Si queréis podemos hacer porra.
Ya veremos en qué queda todo, pero mientras se decide me voy de interrail. Me voy a tomar unos 20 días de "vacaciones" (casi me resulta insultante emplear la palabra) y voy a visitar unos cuantos países. Voy a preparar una buena columna para la semana que viene (a ver si me da tiempo) y luego quizá meta alguna entrada desde algún ciber-café dejado de la mano de Gott, Dieux, God o cualquier otra palabra que empleen allá adónde vaya. Si no doy señales de vida, será mala o buena señal. En cualquier caso, no creo que nadie tenga que preocuparse; hay otras páginas para ver.
Un saludo.