El fastuoso incidente de Patreon

Como sabéis, últimamente he estado trabajando en una nueva etapa cuyos preparativos culminarán con el traslado de mi actividad creativa a las dependencias de Patreon, de manera que pueda recibir un pago recurrente en forma de suscripciones por parte de los lectores. Aunque llevo un par de meses hablando de esto, llevo más tiempo todavía rumiándolo.

En fin, hace un par de meses me decidí y empecé a investigar el asunto. Me leí la documentación, me vi algunos vídeos, me dejé inspirar por gente que estaba ganando un buen dinero y me puse manos a la obra. Abrí una cuenta y organicé un poco el asunto.

El punto que me resultó más peliagudo fue el relativo a organizar lo que llaman “tiers”; es decir, quién va a recibir qué a cambio de qué. Me preguntaba qué podía ofrecer, de qué manera y a qué precio estaba dispuesto a hacerlo.

Básicamente, me di cuenta de que me interesaba hacer tres cosas diferentes, al menos de entrada. A saber: más columnas de ESDLV, más tiras de Bilo y Nano y un podcast o grabación de audio quincenal hablando de asuntos de desarrollo personal con PNL e hipnosis. Me llevó un par de semanas tener esto claro. Cuando lo tuve así, continué con el proceso.

Decidí que ofertaría estas tres suscripciones a diferentes precios: la tira y la columna a un euro cada una, y el podcast a dos. El por qué de los precios es otro asunto diferente que podríamos debatir, pero al final me decidí por esto. Creé las diferentes ofertas, recompensas en términos de Patreon, y las dejé a la vista.

Entonces vine aquí la mar de ufano y expliqué que ya tenía la página de Patreon montada y que pronto, a final de mes, haríamos la transición. Hasta aquí, canela fina.

Resultó que algunas personas buscaron y encontraron la página en Patreon y se suscribieron a una o varias de las ofertas. Por ejemplo, Ovidio se dio de alta en la columna de ESDLV y en las tiras de Bilo y Nano. Sin embargo a mí, en los registros internos de Patreon, me salía solamente suscrito a la tira. Algo olía a chamuscado.

Esta mañana, Pablo dejaba un comentario en Patreon desvelando el misterio. Tras un poco de investigación extra, me temo que lo que ocurre es exactamente lo que él sugería que ocurría.

Al parecer, Patreon funciona por niveles. De hecho, he buscado “tier” en el diccionario y ha resultado significar “niveles”, así que por niveles es como funciona Patreon. Para explicarlo con un ejemplo, no puedes decir “Me suscribo a la tira y a la columna”, sino que tengo que establecer una serie de distintos niveles en función de lo que pague el suscriptor y ofrecer más o menos contenido en función de esos niveles; algo así como “Quien pague 1 euro al mes puede leer la columna. Quien pague 2 euros al mes puede leer la tira y la columna. Quien pague 3 euros al mes puede leer la tira, la columna y oír los podcasts”. Es decir: yo, desde mi lado, solamente puedo discriminar a los lectores por el dinero que pagan, no por sus intereses precisos.

Esto para mí es un contratiempo grande. Me llevó un par de semanas decidirme acerca de lo que compartiría y a qué precios, y cuando estaba más o menos satisfecho con el resultado me encuentro con que me toca cambiarlo, y no poco. Si antes tenía que ofrecer un triángulo, ahora me tocar ofrecer un cuadrado.

Así que, todavía asimilando esto, me pregunto si se os ocurren ideas acerca de cómo organizar este asunto a modo de cuadrado y hacer cuadrar el triángulo. También se puede cuadrar el círculo, pero tiene que ser un cuadrado. En fin, ¿veis el lío?

Aprovecho para abrir un espacio para otras sugerencias relacionadas con el tema. ¿Se os ocurren otras cosas que os gustaría verme publicar? ¿Otras maneras incluso de organizar todo esto? ¿Diferentes categorías? ¿Diferentes precios? El objetivo de esto es encontrar maneras de que yo pueda dedicar tiempo remunerado a crear cosas que podáis disfrutar, que sea escalable y que me permita cierta flexibilidad para contemplar otros asuntos como trabajar también para BMW en Múnich, por ejemplo.

Hala, a darle a la sesera, que yo ya estoy agotado.