Era martes al mediodía. Acababa de subir por fin al tren que me tenía que traer de vuelta de Berlín. En aquellos momentos no podía ni imaginar que al día siguiente tendría una confrontación surrealista con mi jefe. Ando buscando ahora un libro titulado "Reality is plastic" de un tal Anthony Jacquin. Ahora sé que la realidad es plástica, pero entonces, en aquel tren, después de aquel extraño fin de semana, la idea no era más que un germen que empezaba a asomar a los primeros rayos de sol de la mañana.
Ocupé un grupo de cuatro asientos. El tren no iba demasiado lleno, así que podía ponerme cómodo. Al otro lado del pasillo se sentaron una chavala algo más mayor que yo junto con una jubilada alemana. La chica y yo mirábamos en la misma dirección de marcha, mientras que la viejuna miraba en dirección contraria. Me repantingué en el asiento, me puse los auriculares y le di otra vuelta a "The true nature of reality" para intentar estrujarlo una vez más y ver si podía obtener una nueva gota que pudiera marcar la diferencia.
Miré a la chica al otro lado del pasillo. Era relativamente atractiva. Pensé que, si después de todo la vida no era sino una suerte de sueño, bien podríamos echar un polvo en los baños del tren. Así somos los hombres. Nos ofrecen el poder ilimitado de la mente y antes de poner una misión tripulada en Marte o acabar con el hambre en el mundo se nos ocurre echar un polvo. Maslow me hubiera comprendido, pero no estaba allí.
Escurrí el culo en la butaca y traté de mirar a aquella chica. En seguida la vergüenza me arrobó y lo más directamente que la pude mirar fue a los pies. Creo que es por cosas así que tanto he venido desarrollando mi visión periférica. Mientras la observaba pensaba en lo bonito que sería un mundo en el que todo respondiera a mis intenciones. Ya trazaría planes para el futuro, de momento me imaginaba haciéndomelo con aquella chavala en los servicios del tren. La idea, aunque extremadamente incómoda, me resultaba muy excitante. Mientras tanto, la chica seguía departiendo en alemán con la señora ajena a mis profundas ensoñaciones.
No recuerdo cuánto tiempo transcurrió mientras yo me encontraba en aquel trance en el que en el mundo real miraba unos pies y en mi cabeza ejecutaba una y otra vez una sórdida escena de película de sobremesa. En un momento dado, algo me llamó la atención y salí de dentro de mí mismo. Entonces ella, mientras seguía hablando con la viejuna, señaló el fondo del vagón.
Abrí los ojos en confusión. ¿Había hecho el gesto para mí? Miré al fondo del vagón. Vi la señal del WC. Estaba apagada, lo que significaba que no estaba ocupado. ¿Estaba la chica realmente sugiriendo lo que yo pensaba que estaba sugiriendo? ¿Y la señora? ¿No había visto aquel gesto? ¿No lo había visto nadie más? ¿Realmente lo había visto yo?
Intenté computar las probabilidades de que aquello estuviera sucediendo realmente. A mí jamás me había ocurrido nada parecido. Tampoco lo había escuchado relatar a ninguno de mis amigos. Nunca había oído a nadie contar que se lo había hecho con una chavala desconocida en los lavabos de un tren. Repasaba mis cuadernos mentales a toda velocidad pero no encontraba referencias bibliográficas. Aquello, sencillamente, no podía estar sucediendo. No cabía en mi modelo de realidad, y mi mente, por tanto, luchaba por suprimirlo. Debí de tardar apenas quince segundos en concluir que aquella chica no había hecho tal gesto sugerente sino que me lo había inventado yo. Recuperé las constantes vitales.
Entonces ella se levantó.
Desde mi sudoroso culo, en el borde del asiento, la observé ponerse de pie y comenzar a caminar por el pasillo hacia el final del vagón. Aquello complicaba mucho mis conclusiones. Resulta mucho más difícil mentirse cuando las circunstancias te contradicen. Mientras la veía perderse entre las cocorotas de la gente, un agujero negro se abrió en mi interior y yo me deslicé por él.
¿Cómo podía haber invertido tanta energía psíquica en un objetivo y haberme bloqueado al verlo hecho realidad? Era como pedir a Santa Claus un día en Disneyworld y luego quedarse en el coche con una rabieta. Primero no había sido capaz de dar crédito a que realmente pudiera estar sucediendo, y después me había quedado congelado, agarrotado ante la necesidad de actuar.
Conocía de largo el miedo al fracaso. Lo veía pasar por delante de mí todos los días y ya éramos buenos amigos. La parálisis debida al miedo a cagarla era para mí más cercana que el cielo nublado del sur de Alemania, pero aquello era una sensación nueva. No supe lo que me había sucedido hasta semanas después, cuando mis investigaciones me llevaron a tropezar con aquel nuevo concepto:
Miedo al éxito. Hay que joderse. Si lo logro... ¿seré capaz de soportarlo? Jamás, en todos mis años de desarrollo personal, se me había ocurrido formularme semejante pregunta. Se me hacía obvio que todo lo que quería realmente lo quería, y además lo quería ya. Miedo al éxito, menuda gilipollez. Y sin embargo allí estaba, pegándome el culo al asiento. Dentro de mí había sin duda fuerzas inquietantes, y algunas todavía estaban por superar. En fin, miedo al éxito. En el fondo era mejor que miedo al fracaso. Por lo menos habíamos cambiado de polaridad. Habíamos pasado de correr alejándonos de la oscuridad a estar cegados por la luz. Sería cuestión de hacerse con unas gafas de sol.
Mientras yo seguía pensando tonterías, la chica regresó del cuarto de baño, se volvió a sentar en su butaca y retomó la conversación con la viejuna. A los pocos minutos empecé a recuperar la respiración. Quizá, después de todo, me hubiera inventado yo la escena completa. Quizá todo aquello no hubiera sido sino fruto de mi imaginación. Quizá sólo había sucedido en mi cabeza. Estas cosas pasan. Ya lo decía Greenday: "Sometimes my mind plays tricks on me". A veces la mente juega malas pasadas.
Mientras hablaba con la señora, la chica metió su mano derecha bajo el pelo que le caía por la nuca y empezó a frotarse el cuello. Por aquellos entonces yo ya me había recuperado, y volvía quizá con más fuerzas que antes, resabiado y algo enfadado después de darme cuenta de que no era sino yo quien me había saboteado. Miré a la chavala frotarse el cuello y pensé "No es ahí donde te tienes que frotar, amiga mía".
Sí, es complicado admitir que uno piensa estas cosas. Continuamente.
Nada más terminar de pronunciar yo aquellas palabras en mi cabeza, su mano se deslizó del cuello hacia abajo, no tardando en alcanzar su pecho derecho. Yo no podía dar crédito a lo que estaba sucediendo. La señora seguía hablando y ella, mientras asentía, comenzó a acariciarse la teta con la mano plana. Arriba y abajo. Una y otra vez.
Se me debió de abrir la boca como en los dibujos animados. Abrí los ojos sin poder creer lo que estaba viendo. Me temo que es el patrón de comportamiento que más veces he repetido en el último año. Lo sorprendente y extraño es ya el pan de cada día.
Debió de estar refrotándose para mí durante unos seis o siete segundos. Cuando retiró la mano, a través del delgado suéter se intuía un enorme pezón enhiesto. Me quedé mirando aquel pezón como una gacelilla se queda mirando los faros del coche que se la va a llevar por delante en una noche helada. Cuando me recompuse, miré al frente y me senté de verdad por primera vez en horas. Puse algo de música y me concentré en el paisaje. Unos minutos después dejó de sudarme la raja del culo. Mucho más tarde, el tren llegó a su destino y yo tomé mi mochila y salí corriendo del tren en dirección a casa.
Miedo al éxito.
Así se llamaba mi próximo oponente. Se trataba de una parte de mí que hasta entonces no se había presentado. Tenía un nuevo suceso extraño que encajar, pero también tenía una nueva prueba de que mis pensamientos parecían tener un impacto sobre las cosas que me sucedían. Miedo al éxito. Si el mundo terminaba de convencerme de que quería bailar conmigo, la parte de mí mismo con la que iba a tener que luchar adoptaría una cara que hasta ahora no había sido capaz de reconocer.
Se me ocurre que al final es una cuestión de opciones. Nos pasa continuamente que estamos eligiendo y eligiendo sin parar... mirar o no mirar, atender o no atender, ir o quedarse en el asiento, excitarse o turbarse.
La valoración continua de posibilidades nos abruma hasta tal punto que perdemos el foco del objetivo. A veces, cuando se nos presentan nuevas opciones no previstas ("hacérselo con una chavala desconocida en los lavabos de un tren"), nos produce un extraño sentimiento mezcla de alborozo y fatalidad. Por un lado nos surgen nuevas piezas que cazar, pero por otro nos tira por tierra toda la estrategia planificada.
Si nos planteamos el análisis de la situación en un nivel bajo, o muy bajo, de circunstancias y pensamientos (tal y como lo planteas en esta secuencia, donde vas describiendo detalladamente cada detalle no superfluo de la escena y a su vez las ideas que te van surgiendo), no nos queda más remedio que enmarañarnos en un remolino de opciones que nos lleva a confundir "éxito" y "fracaso", porque ambas posibilidades quedan huérfanas de sus consecuencias evidentes por causa de nuestro propio análisis de la situación.
Normalmente el que "tira p'alante" en estos casos, es que no se lo ha pensado ni un poquito. Lo que intrinsecamente no es bueno ni malo.
Tío, has perdido el norte.
Eso que cuentas, además de un bonito sueño y una imaginación, a decir verdad, no demasiado desbordante (todos imaginamos "guarradas" de esas), no es nada más que una soplapollez. Seguramente la chica ni habría reparado en que estabas, si es tan lanzada como para querer follarte en el baño se levanta y te lo dice. Y tú en el fondo de tu ser lo sabías aunque no quisiese creerlo, y como lo sabías no fuiste, eso es lo que yo llamo miedo al fracaso, no te puede dar miedo ir a echar un polvo, sí te puede dar miedo que te den con la puerta en las narices.
Seriedad, Gonzo, seriedad.
Tío Yyrkoon
Lo importante no es saber sino tener el teléfono del que sabe...
Estoy de acuerdo en que, probablemente, aquella teutona simplemente señaló al baño para que la otra señora le confirmara que estaba ahí. Y como cuentas después, concuerda con que parece que era una mujer que mueve mucho las manos... es el punto narcisista y egocéntrico el que piensa en que en cualquier momento puede ser generador de tempestades y no sólo soplidos.
¿Cuántas veces has pensado cosas así? Me imagino que miles. Esta vez ha habido señales que se dejaban interpretar (bastante wishfully) como alineadas en la dirección de tus deseos. Enhorabuena. A todos nos han pasado cosas así, seguro que a ti mismo muchas otras veces en la vida - sólo que quizás entonces no les dieras más cancha que "¡Fíjate que casualidad! ¿A que es graciosa?", que es lo que suele hacer la mayoría, si es que reparan en ellas. El hecho de que seas imaginativo, intuitivo y sensible, multiplica la posibilidad de que esas fantasías sean muchas y además tengan más visos de realidad.
Lo cual no quita para que ella, consciente o no, hubiera sido influida por ti - o por su novio que la había dejado en la estación más caliente que la coronilla de un negro sahariano.
Lo divertido de estas cosas es que a veces son verdad(que te la hubieras llevado al huerto), y uno no lo sabe si no lo prueba... y ahí está la gracia. Es irrelevante si era verdad o no. El caso es que no te fiaste de la intuición "no vaya a ser que fuera verdad" y eso es lo real.
De todas maneras, si el deseo puede hacer algo a distancia, imagínate en contacto, pasando a la acción. Puede que el alcance de poder de esos deseos offline sean ridículos con el potencial del contacto real, lo que viene siendo en este caso el cortejo.
La serendipia es muy similar a nuestra española "chiripa" pero con una diferencia fundamental: la intención del sujeto. Y ¿esto qué significa?
Cuando algo ocurre "de chiripa", no sabemos muy bien cómo ni por qué ha ocurrido algo que nos viene al pelo. Aprovechamos la oportunidad (o no) y bendecimos nuestra suerte hasta la próxima vez.
En la serendipia, el sujeto busca las "señales" que nos anticipan que puede ocurrir algo, de forma que podamos propiciar los sucesos de "chiripa".
Que Gonzo piense "ya podías tocarte en otro sitio" y justo después la alemana se palpe la teta, es importante no porque los pensamientos de él dirijan los actos de ella (de verdad, ¿tan poco le conocéis después de tanto tiempo?) sino porque él tiene un deseo (follársela en el baño) y es capaz de leer las señales que le conducirán a conseguir su objetivo.
¿Quién de los presentes se atreve a afirmar taxativamente que si Gonzo la hubiera seguido, no hubiera culminado?
Y en el caso de que hubiera entrado en el baño con ella, tras cerrar la puerta y bajarse los pantalones, hubiera sucedido
A - Llega el revisor y se pone a aporrear la puerta pensando que dentro hay alguien que no quiere pagar billete.
B - La señora mayor que acompañaba a la jovencita se hubiera escandalizado y habría llamado a seguridad al pensar que un hombre feo con pintas de loco estaba mancillando a su "flor primaveral"
C - El pescado en mal estado servido en el restaurante del tren habría provocado una intoxicación gastrointestinal que habría empujado a los viajeros en manada hacia los baños... Derribando la puerta como en una película de zombies.
¿Quién de los presentes se atreve a afirmar taxativamente que si Gonzo la hubiera seguido, sí hubiera culminado?
Gonzo, intenta quitarte un rato las gafas de ver el mundo como un salido y eliminarás un sesgo importante a la hora de percibir la realidad. Si te las quitas descubrirás lo absurdo de tu planteamiento inicial y de todo lo que construiste encima.
Esto tiene que ver: la chica ni reparó en Gonzo, como dicen unos comentarios arriba, todo sucede en su cabeza y la cuestión es por qué la acción de una mujer que se levanta de su asiento a mear puede confundirse con una propuesta sexual.
Gonzó comenzó a fantasear con ella. La fantasía crece hasta el punto de inteferir con lo que tienes delante de las narices. O mejor: interfiere con el modo en que interpreta lo que tiene delante.
O peor, creo que esto pasa porque el sexo está constantemente presente en las construcciones mentales que utilizas para interpretar la realidad y toma el control a la primera de cambio.
tenia una pequeña noción de lo que dices, pero la forma en que lo explicas es sorprendente por su sencillez... el mejor ejemplo es de "Falta de Sexo" y "Exceso de Porno" impresionante.
estoy completamente de acuerdo con tu ecuacion... si no esta registrado creo que vale la pena que lo hagas...
Sí, somos esclavos de nuestra herencia genética y nuestras glándulas sexuales...
Maslow lo sabía.
Solución: Hay que follar más Gonzo. Hay que hastiar de follar. Hasta que los niveles de testosterona bajen a niveles mínimos y nuestro genoma masculino se de por satisfecho.
Interesante y cachondo relato en el que se propone una premisa y se obtiene una conclusión:
- La realidad es plástica.
- Algunas partes de la anatomía humana lo son.
Mi opinión acerca de la sincronicidad es que se explica porque mandamos señales, los unos a los otros, a un nivel que no podemos ni siquiera imaginar. Nos comunicamos sin darnos cuenta de que lo estamos haciendo, e influimos en los demás de la misma forma.
Por otro lado, me parece que también hay patrones de carácter comunes entre las personas más propensas a las sincronicidades.
Y el miedo al éxito... ay amigo. Qué jodido es. Un día me deshice de él, y conseguí lo que quise, pero entonces una vez estaba donde yo quería, volvió el cabrón... y aquello pareció el crack del 29.
... puede hacerse realidad. Es un refrán (sin rima) que me ha venido a la cabeza, al leer sobre tu miedo al éxito. Pienso que hay un tipo de personas (entre las que me incluyo) que por carácter o forma de ser, están mas preparadas o acostumbradas para digerir y gestionar las emociones y situaciones negativas, que las positivas. Me explico. Esta semana me he descubierto a mi misma incapaz de digerir algo muy bueno que me estaba pasando (¿sincronicidad contigo?,jajaja). Hasta el punto de que mi mente se empeñaba en que la situación era más propia de las películas que de la realidad, y me martilleaba con: “esto no me puede estar pasando”. Una vez, que mi mente no encontró excusas para negar que aquello era real, me entro miedo. Bueno vale, me entro pánico. Si aceptaba que era real, me arriesgaba enormemente a cierto grado de felicidad, que era incapaz de digerir. Me daba vértigo la posibilidad de ser feliz. Era mas fácil superar todas las cosas negativas que me habían pasado estos meses, que recibir una sola buena. Tenía delante lo que necesitaba en el momento que necesitaba; y por no estar preparada, o pillarme desprevenida, o haber ya asumido que no lo tendría, me desbordaba. Era como si mi subconsciente había estado pidiendo ayuda a gritos a mis espaldas y cuando la recibía, me aterraba y desbordaba. Por flashes pasaban situaciones de mi vida en las que las cosas positivas bloqueaban mi vida por momentos, y comprendí que era incapaz de digerir la felicidad inesperada, la solución repentina, la pisada sobre la cima, me daban vértigo. Era emocionalmente más fácil nadar contra corriente, que navegar con viento en la popa. No puedo negar, que si trato de analizarlo objetivamente no lo entiendo, como no puedo negar que pensé en que deseaba que todo acabara o huir, para despertarme a la mañana siguiente pensado que no había pasado y seguir con mí pelea con los problemas. Indigestión “felicitaria”, no ser capaz de gestionar lo positivo, miedo al éxito… ignoro cual es nombre “técnico”. Con la de gente que hay con pánico al fracaso, voy yo, en 3 días se arreglan mis más terribles problemas… pero no puedo dormir porque tengo un vértigo que me muero.
Si lo piensas... en tu relato la chica resulta bastante explícita pero, evidentemente, no deja de ser una observación de tu realidad. Tu percibistes los hechos de esa manera pero eso no tiene porqué implicar, necesariamente, que sucedieran así. Tu propia mente lo sabe y, en el transcurso de los acontecimientos, se lo plantea. Tu visión de la realidad frente a la verdadera naturaleza de la misma. Quizás la chica no se estuviera insinuando. Tal vez todo fuese un gesto sacado de contexto. ¿Y si te arriesgas y te equivocas? Miedo a fracasar.
Es una idea que ha surgido leyendo tu texto... no pongo en duda tu capacidad de seducción ;)
A ver, dos preguntas para los escépticos, que son bastantes:
1- ¿Quién estaba allí para decir qué había pasado como para asegurar tan tajantemente que al señor GonzoTBA se le ha ido la olla?
2- ¿Qué cojones importa la base de la cual se parta si lo importante es la conclusión a la que se llega?
1 - Obviamente no estábamos allí. Pero ÉL nos ha explicado lo qué pasó y cómo se sintió. Con esto te haces una idea mental, piensas (o no, en mi caso) y opinas. O que se le ha ido la olla, o que es maravilloso, que tú te sientes igual, o que crees que su nueva visión del mundo se ha ido un poco de madre. Por lo tanto: a) no podemos asegurar que se le haya ido la olla. b) no podemos asegurar que no se le haya ido la olla.
2 - Si lo que quieres decir es que "el fin justifica los medios"... ¿Sí? Por otro lado, si realizaras un modelo matemático del mundo en que vivieras, en forma de ecuaciones, matrices, etc, y en base a esas premisas obtuvieras un resultado... a) cómo podrías asegurar que ese resultado es válido b) en caso de que el modelo de partida fuera erróneo, qué probabilidades tendrías de alcanzar un resultado válido?
En cuanto a lo de "escépticos"... El escepticismo es un concepto demasiado complicado para mí, pero creo que no casa demasiado con el uso que le das.
En fin... Todo el mundo tiene derecho a opinar si lo hace con educación y sin faltar a nadie al respeto. Tanto si son opiniones positivas como negativas. En la variedad está el gusto.
Pues me refería exactamente a lo que tú has respondido con mi primera pregunta. Dado que esto es un relato, que puede ser verdad o no, y que la fin y al cabo lo que cuenta es la conclusión "la realidad es plástico" (y en cierto modo lo estamos demostrando interpretando lo que aquí el señor ha visto), lo mejor es ignorar la situación, que podría haberse dado de verdad en otro entorno o en otro momento, y quedarnos con lo que vale.
El término escéptico era un poco irónico, y los tacos pretendían dar algo de énfasis porque ciertamente me parecía más interesante hablar de lo que nos proponían acerca del miedo a la realidad. Claro que todo el mundo tiene derecho a opinar, faltaría más ;).
Y ya pasando página, yo diría que el miedo al éxito es algo que está demasiado asentado entre nosotros. Por lo general pasamos más tiempo pensando en lo que queremos hacer que intentándolo en realidad. Y cuando la oportunidad realmente se presenta, nos ponemos el rabo entre las piernas y echamos a correr. Supongo que se diferencia en el miedo al fracaso en la perspectiva, pero el resultado es igual de jodido.
he tenido situaciones parecidas y es una suerte q nadie pueda oir el embarazoso pensamiento de despues de achantarte en el q no quieres q esa chica sexualmente atractiva estuviera interesada en hacerlo contigo.
Hace unos meses hubo en mi colegio mayor una situacion parecida, estabmos en el comedor un monton de chicos y una sola chica en la mesa, total q empezamos a decir guarradas y cosas para incomodarla, cuando de repente salta, y con toda la seguridad del mundo dice:
-Mucho hablar pero nadie tiene huevos a subir a echarme un polvo.
Interludio: en esta parte de la historia muchos pensaran q ellos la habrian subido a la mesa y le habrian practido sexo salvaje, ahora veremos como al igual q en muchas ocasiones, la realidad suele alejarse mucho de nuestros planes)
TODOS bajamos la cabeza, alguno una risita de esas q salen por la nariz, eso yo no lo comprobe personalmente pero si alguno tenia una ereccion la perdio hasta la mañana siguiente.
P.D: para una mejor comprensión de la historia añadire q la chica no era fea.
P.D2: felicidades por el blog, es gratificante aunque en cierta parte decepcionante, darte cuenta q no eres un ejemplar unico en el mundo
mujer, depende... pero "en peores plazas hemos toreao" xD
Cuando el hambre aprieta hay que aprovechar las oportunidades que se te brindan. A los hombres maduros y poco agraciados como yo nos cuesta encontrar un trozo de pan que llevarnos a la boca. Desgraciadamente no todos compartimos tu éxito con los del sexo opuesto xD
"Alguien que conocí escribió una vez que abandonamos nuestros sueños por miedo a poder fracasar, o peor aún, por miedo a poder triunfar..."
De la película Descubriendo a Forrester
Pues yo creo que estabas en un sueño lúcido de esos y no te diste cuenta.
_________________________________________________________________ ¿Por qué mandáis que el hijo de Venus se prostituya por dinero? No tiene bolsillo donde guardarse el dinero.
terreno pantanoso
El problema y a la vez ventaja de que la realidad sea tan plástica es que se hace indistingible lo que queremos ver de lo que vemos.
airBaobab.com
Opciones
Se me ocurre que al final es una cuestión de opciones. Nos pasa continuamente que estamos eligiendo y eligiendo sin parar... mirar o no mirar, atender o no atender, ir o quedarse en el asiento, excitarse o turbarse.
La valoración continua de posibilidades nos abruma hasta tal punto que perdemos el foco del objetivo. A veces, cuando se nos presentan nuevas opciones no previstas ("hacérselo con una chavala desconocida en los lavabos de un tren"), nos produce un extraño sentimiento mezcla de alborozo y fatalidad. Por un lado nos surgen nuevas piezas que cazar, pero por otro nos tira por tierra toda la estrategia planificada.
Si nos planteamos el análisis de la situación en un nivel bajo, o muy bajo, de circunstancias y pensamientos (tal y como lo planteas en esta secuencia, donde vas describiendo detalladamente cada detalle no superfluo de la escena y a su vez las ideas que te van surgiendo), no nos queda más remedio que enmarañarnos en un remolino de opciones que nos lleva a confundir "éxito" y "fracaso", porque ambas posibilidades quedan huérfanas de sus consecuencias evidentes por causa de nuestro propio análisis de la situación.
Normalmente el que "tira p'alante" en estos casos, es que no se lo ha pensado ni un poquito. Lo que intrinsecamente no es bueno ni malo.
Asesor Vital
"Todos los caminos que escojas, te llevan a ti, solo que algunos dan más vuelta que otros."
sincronicity and serendipity
Mi hermana se casa esta semana que viene y estoy bastante estresado con preparativos e historias de estas.
Antes de ayer me dio por encender la tv y en tres cadenas a la vez daban pelis de parejas que se casaban. Sincronicidad, ahí está la prueba.
VENGA YA!
¿El norte?, sí, siga al sol.
Tío, has perdido el norte.
Eso que cuentas, además de un bonito sueño y una imaginación, a decir verdad, no demasiado desbordante (todos imaginamos "guarradas" de esas), no es nada más que una soplapollez. Seguramente la chica ni habría reparado en que estabas, si es tan lanzada como para querer follarte en el baño se levanta y te lo dice. Y tú en el fondo de tu ser lo sabías aunque no quisiese creerlo, y como lo sabías no fuiste, eso es lo que yo llamo miedo al fracaso, no te puede dar miedo ir a echar un polvo, sí te puede dar miedo que te den con la puerta en las narices.
Seriedad, Gonzo, seriedad.
Tío Yyrkoon
Lo importante no es saber sino tener el teléfono del que sabe...
señalar es de cachondos
Estoy de acuerdo en que, probablemente, aquella teutona simplemente señaló al baño para que la otra señora le confirmara que estaba ahí. Y como cuentas después, concuerda con que parece que era una mujer que mueve mucho las manos... es el punto narcisista y egocéntrico el que piensa en que en cualquier momento puede ser generador de tempestades y no sólo soplidos.
¿Cuántas veces has pensado cosas así? Me imagino que miles. Esta vez ha habido señales que se dejaban interpretar (bastante wishfully) como alineadas en la dirección de tus deseos. Enhorabuena. A todos nos han pasado cosas así, seguro que a ti mismo muchas otras veces en la vida - sólo que quizás entonces no les dieras más cancha que "¡Fíjate que casualidad! ¿A que es graciosa?", que es lo que suele hacer la mayoría, si es que reparan en ellas. El hecho de que seas imaginativo, intuitivo y sensible, multiplica la posibilidad de que esas fantasías sean muchas y además tengan más visos de realidad.
Lo cual no quita para que ella, consciente o no, hubiera sido influida por ti - o por su novio que la había dejado en la estación más caliente que la coronilla de un negro sahariano.
Lo divertido de estas cosas es que a veces son verdad(que te la hubieras llevado al huerto), y uno no lo sabe si no lo prueba... y ahí está la gracia. Es irrelevante si era verdad o no. El caso es que no te fiaste de la intuición "no vaya a ser que fuera verdad" y eso es lo real.
De todas maneras, si el deseo puede hacer algo a distancia, imagínate en contacto, pasando a la acción. Puede que el alcance de poder de esos deseos offline sean ridículos con el potencial del contacto real, lo que viene siendo en este caso el cortejo.
Salida verbosa de xmariachi
La chiripa
La serendipia es muy similar a nuestra española "chiripa" pero con una diferencia fundamental: la intención del sujeto. Y ¿esto qué significa?
Cuando algo ocurre "de chiripa", no sabemos muy bien cómo ni por qué ha ocurrido algo que nos viene al pelo. Aprovechamos la oportunidad (o no) y bendecimos nuestra suerte hasta la próxima vez.
En la serendipia, el sujeto busca las "señales" que nos anticipan que puede ocurrir algo, de forma que podamos propiciar los sucesos de "chiripa".
Que Gonzo piense "ya podías tocarte en otro sitio" y justo después la alemana se palpe la teta, es importante no porque los pensamientos de él dirijan los actos de ella (de verdad, ¿tan poco le conocéis después de tanto tiempo?) sino porque él tiene un deseo (follársela en el baño) y es capaz de leer las señales que le conducirán a conseguir su objetivo.
¿Quién de los presentes se atreve a afirmar taxativamente que si Gonzo la hubiera seguido, no hubiera culminado?
si mi abuelo fuera mi abuela
Yo me atrevo xD
Y en el caso de que hubiera entrado en el baño con ella, tras cerrar la puerta y bajarse los pantalones, hubiera sucedido
A - Llega el revisor y se pone a aporrear la puerta pensando que dentro hay alguien que no quiere pagar billete.
B - La señora mayor que acompañaba a la jovencita se hubiera escandalizado y habría llamado a seguridad al pensar que un hombre feo con pintas de loco estaba mancillando a su "flor primaveral"
C - El pescado en mal estado servido en el restaurante del tren habría provocado una intoxicación gastrointestinal que habría empujado a los viajeros en manada hacia los baños... Derribando la puerta como en una película de zombies.
¿Quién de los presentes se atreve a afirmar taxativamente que si Gonzo la hubiera seguido, sí hubiera culminado?
El cristal con que miramos el mundo
Gonzo, intenta quitarte un rato las gafas de ver el mundo como un salido y eliminarás un sesgo importante a la hora de percibir la realidad. Si te las quitas descubrirás lo absurdo de tu planteamiento inicial y de todo lo que construiste encima.
y que tiene que ver ir salido?
Y qué tiene que ver estar salido con la percepción de la realidad...
Yo estoy salidísimo y no por eso me veo en un "plano superior de conciencia".
¿qué tendrá que ver una cosa con la otra?
Esto tiene que ver
Esto tiene que ver: la chica ni reparó en Gonzo, como dicen unos comentarios arriba, todo sucede en su cabeza y la cuestión es por qué la acción de una mujer que se levanta de su asiento a mear puede confundirse con una propuesta sexual.
Gonzó comenzó a fantasear con ella. La fantasía crece hasta el punto de inteferir con lo que tienes delante de las narices. O mejor: interfiere con el modo en que interpreta lo que tiene delante.
O peor, creo que esto pasa porque el sexo está constantemente presente en las construcciones mentales que utilizas para interpretar la realidad y toma el control a la primera de cambio.
Disclaimer: yo también soy un salido
pozi
Pues también es verdad, tienes razón: una combinación de "Falta de Sexo" y "Exceso de Porno" pueden llevarte a un estado alterado de conciencia.
Sería similar a "Falta de Hidratación" y "Exceso de Calor" que puede provocar espejismos en el desierto.
En general la combinación "Falta de x" + "Exceso de y" no suele dar lugar a resultados demasiado satisfactorios!
eres grande Txomo!
tenia una pequeña noción de lo que dices, pero la forma en que lo explicas es sorprendente por su sencillez... el mejor ejemplo es de "Falta de Sexo" y "Exceso de Porno" impresionante.
estoy completamente de acuerdo con tu ecuacion... si no esta registrado creo que vale la pena que lo hagas...
Saludos
esclavos
Sí, somos esclavos de nuestra herencia genética y nuestras glándulas sexuales...
Maslow lo sabía.
Solución: Hay que follar más Gonzo. Hay que hastiar de follar. Hasta que los niveles de testosterona bajen a niveles mínimos y nuestro genoma masculino se de por satisfecho.
...
Interesante y cachondo relato en el que se propone una premisa y se obtiene una conclusión:
- La realidad es plástica.
- Algunas partes de la anatomía humana lo son.
El DRAE al aparato
Enhiesto, amigo Gonzo, el pezón estaba enhiesto. De nada.
Estoy harta de ser buena
"Yo estoy en mi cabeza; mi cabeza está en el Mundo" (Paul Auster)
Como Robe Enhiesta, cantante
Como Robe Enhiesta, cantante de Extremoduro. O Andrés Enhiesta, jugador del Barça.
Falta algo, eso sí, pero...
...inhiesto, con "i", es perfectamente válido.
Y si no, que me llame la DRAE.
void synchronized
Mi opinión acerca de la sincronicidad es que se explica porque mandamos señales, los unos a los otros, a un nivel que no podemos ni siquiera imaginar. Nos comunicamos sin darnos cuenta de que lo estamos haciendo, e influimos en los demás de la misma forma.
Por otro lado, me parece que también hay patrones de carácter comunes entre las personas más propensas a las sincronicidades.
Y el miedo al éxito... ay amigo. Qué jodido es. Un día me deshice de él, y conseguí lo que quise, pero entonces una vez estaba donde yo quería, volvió el cabrón... y aquello pareció el crack del 29.
Salut
Salida verbosa de xmariachi
_
esto no iba aquí.
Cuidado con lo que deseas...
... puede hacerse realidad. Es un refrán (sin rima) que me ha venido a la cabeza, al leer sobre tu miedo al éxito. Pienso que hay un tipo de personas (entre las que me incluyo) que por carácter o forma de ser, están mas preparadas o acostumbradas para digerir y gestionar las emociones y situaciones negativas, que las positivas. Me explico. Esta semana me he descubierto a mi misma incapaz de digerir algo muy bueno que me estaba pasando (¿sincronicidad contigo?,jajaja). Hasta el punto de que mi mente se empeñaba en que la situación era más propia de las películas que de la realidad, y me martilleaba con: “esto no me puede estar pasando”. Una vez, que mi mente no encontró excusas para negar que aquello era real, me entro miedo. Bueno vale, me entro pánico. Si aceptaba que era real, me arriesgaba enormemente a cierto grado de felicidad, que era incapaz de digerir. Me daba vértigo la posibilidad de ser feliz. Era mas fácil superar todas las cosas negativas que me habían pasado estos meses, que recibir una sola buena. Tenía delante lo que necesitaba en el momento que necesitaba; y por no estar preparada, o pillarme desprevenida, o haber ya asumido que no lo tendría, me desbordaba. Era como si mi subconsciente había estado pidiendo ayuda a gritos a mis espaldas y cuando la recibía, me aterraba y desbordaba. Por flashes pasaban situaciones de mi vida en las que las cosas positivas bloqueaban mi vida por momentos, y comprendí que era incapaz de digerir la felicidad inesperada, la solución repentina, la pisada sobre la cima, me daban vértigo. Era emocionalmente más fácil nadar contra corriente, que navegar con viento en la popa. No puedo negar, que si trato de analizarlo objetivamente no lo entiendo, como no puedo negar que pensé en que deseaba que todo acabara o huir, para despertarme a la mañana siguiente pensado que no había pasado y seguir con mí pelea con los problemas. Indigestión “felicitaria”, no ser capaz de gestionar lo positivo, miedo al éxito… ignoro cual es nombre “técnico”. Con la de gente que hay con pánico al fracaso, voy yo, en 3 días se arreglan mis más terribles problemas… pero no puedo dormir porque tengo un vértigo que me muero.
Sonreír no es ilegal
una sórdida escena de película de sobremesa?
Jo, mucho hace que no veo películas de sobremesa, o eso o en Alemania la cosa es diferente.
Yo me imaginaba que ibas a decir una escena como de plus en viernes noche...
¿Esto no podría ser también "miedo al fracaso"?
Si lo piensas... en tu relato la chica resulta bastante explícita pero, evidentemente, no deja de ser una observación de tu realidad. Tu percibistes los hechos de esa manera pero eso no tiene porqué implicar, necesariamente, que sucedieran así. Tu propia mente lo sabe y, en el transcurso de los acontecimientos, se lo plantea. Tu visión de la realidad frente a la verdadera naturaleza de la misma. Quizás la chica no se estuviera insinuando. Tal vez todo fuese un gesto sacado de contexto. ¿Y si te arriesgas y te equivocas? Miedo a fracasar.
Es una idea que ha surgido leyendo tu texto... no pongo en duda tu capacidad de seducción ;)
If I lie here
miedo a lo desconocido
...lo llamaría yo más bien. (Ya sea -lo desconocido- la propia felicidad o la solución fácil, o "X")
Y creo que es algo más común de lo que imaginas.
esto de antes
era en alusión al comentario de íncara. (ooops!!)
Pues vaya con el miedo a lo desconocido....
llevo tres días con nauseas... y parece que no mejora
Sonreír no es ilegal
Doscosas
A ver, dos preguntas para los escépticos, que son bastantes:
1- ¿Quién estaba allí para decir qué había pasado como para asegurar tan tajantemente que al señor GonzoTBA se le ha ido la olla?
2- ¿Qué cojones importa la base de la cual se parta si lo importante es la conclusión a la que se llega?
Autorretrete
Dosrespuestas
1 - Obviamente no estábamos allí. Pero ÉL nos ha explicado lo qué pasó y cómo se sintió. Con esto te haces una idea mental, piensas (o no, en mi caso) y opinas. O que se le ha ido la olla, o que es maravilloso, que tú te sientes igual, o que crees que su nueva visión del mundo se ha ido un poco de madre. Por lo tanto: a) no podemos asegurar que se le haya ido la olla. b) no podemos asegurar que no se le haya ido la olla.
2 - Si lo que quieres decir es que "el fin justifica los medios"... ¿Sí? Por otro lado, si realizaras un modelo matemático del mundo en que vivieras, en forma de ecuaciones, matrices, etc, y en base a esas premisas obtuvieras un resultado... a) cómo podrías asegurar que ese resultado es válido b) en caso de que el modelo de partida fuera erróneo, qué probabilidades tendrías de alcanzar un resultado válido?
En cuanto a lo de "escépticos"... El escepticismo es un concepto demasiado complicado para mí, pero creo que no casa demasiado con el uso que le das.
En fin... Todo el mundo tiene derecho a opinar si lo hace con educación y sin faltar a nadie al respeto. Tanto si son opiniones positivas como negativas. En la variedad está el gusto.
-
Pues me refería exactamente a lo que tú has respondido con mi primera pregunta. Dado que esto es un relato, que puede ser verdad o no, y que la fin y al cabo lo que cuenta es la conclusión "la realidad es plástico" (y en cierto modo lo estamos demostrando interpretando lo que aquí el señor ha visto), lo mejor es ignorar la situación, que podría haberse dado de verdad en otro entorno o en otro momento, y quedarnos con lo que vale.
El término escéptico era un poco irónico, y los tacos pretendían dar algo de énfasis porque ciertamente me parecía más interesante hablar de lo que nos proponían acerca del miedo a la realidad. Claro que todo el mundo tiene derecho a opinar, faltaría más ;).
Y ya pasando página, yo diría que el miedo al éxito es algo que está demasiado asentado entre nosotros. Por lo general pasamos más tiempo pensando en lo que queremos hacer que intentándolo en realidad. Y cuando la oportunidad realmente se presenta, nos ponemos el rabo entre las piernas y echamos a correr. Supongo que se diferencia en el miedo al fracaso en la perspectiva, pero el resultado es igual de jodido.
Autorretrete
Cabeza gacha
he tenido situaciones parecidas y es una suerte q nadie pueda oir el embarazoso pensamiento de despues de achantarte en el q no quieres q esa chica sexualmente atractiva estuviera interesada en hacerlo contigo.
Hace unos meses hubo en mi colegio mayor una situacion parecida, estabmos en el comedor un monton de chicos y una sola chica en la mesa, total q empezamos a decir guarradas y cosas para incomodarla, cuando de repente salta, y con toda la seguridad del mundo dice:
-Mucho hablar pero nadie tiene huevos a subir a echarme un polvo.
Interludio: en esta parte de la historia muchos pensaran q ellos la habrian subido a la mesa y le habrian practido sexo salvaje, ahora veremos como al igual q en muchas ocasiones, la realidad suele alejarse mucho de nuestros planes)
TODOS bajamos la cabeza, alguno una risita de esas q salen por la nariz, eso yo no lo comprobe personalmente pero si alguno tenia una ereccion la perdio hasta la mañana siguiente.
P.D: para una mejor comprensión de la historia añadire q la chica no era fea.
P.D2: felicidades por el blog, es gratificante aunque en cierta parte decepcionante, darte cuenta q no eres un ejemplar unico en el mundo
Gracias
Gracias a ti por la historia. Creo que ilustra bastante bien lo que quería contar.
mala pata :(
Buffff... siento no haber estado allí xD
¡Machote!
...porque tú habrías consumado, naturalmente...¿a que sí?
Estoy harta de ser buena
"Yo estoy en mi cabeza; mi cabeza está en el Mundo" (Paul Auster)
puesss
mujer, depende... pero "en peores plazas hemos toreao" xD
Cuando el hambre aprieta hay que aprovechar las oportunidades que se te brindan. A los hombres maduros y poco agraciados como yo nos cuesta encontrar un trozo de pan que llevarnos a la boca. Desgraciadamente no todos compartimos tu éxito con los del sexo opuesto xD
No finjas modestia, que no
No finjas modestia, que no cuela...¡so macizo! xDD
Estoy harta de ser buena
"Yo estoy en mi cabeza; mi cabeza está en el Mundo" (Paul Auster)
Alguien que conocí...
"Alguien que conocí escribió una vez que abandonamos nuestros sueños por miedo a poder fracasar, o peor aún, por miedo a poder triunfar..."
De la película Descubriendo a Forrester
El Hombre de la Sonrisa Eterna
Pues yo creo que estabas en
Pues yo creo que estabas en un sueño lúcido de esos y no te diste cuenta.
_________________________________________________________________
¿Por qué mandáis que el hijo de Venus se prostituya por dinero? No tiene bolsillo donde guardarse el dinero.