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Miedo a morirHace unas semanas un lector me escribía sobre el tétrico momento en el que se dio cuenta de que un día iba a morir. Tenía 19 años y estaba levantando pesas en un gimnasio. Normalmente en un gimnasio uno piensa en tetas y culos, pero algo preocupaba a nuestro amigo y fue en aquel terrible instante, levantando una mancuerna con el brazo derecho, cuando comprendió que un día moriría y se dio cuenta de lo que aquello significaba. Salió corriendo del gimnasio para pasar los siguientes años peregrinando por las consultas de psiquiatría. Puede resultar ridículo, pero enfrentarse a la muerte, aunque sea sólo de una manera conceptual como ejercicio de imaginación, es una experiencia espeluznante que te cambia la vida. Sobre todo si tienes una imaginación tan fecunda como la mía. Debió de ser hace cinco o seis años. Era una de esas largas noches de verano en las que no podía dormir. Mirando el techo, tumbado en la cama con las bolas sudadas, me pregunté qué significaría la muerte para mí, qué iba a sentir estando muerto y cómo sería la vida cuando dejara de existir. Llegar al final de la paradoja a través de la reflexión lógica no me debió de llevar más de dos segundos, pero reconstruir las sensaciones en mi cabeza llevó como el triple de tiempo. En esos interminables segundos empecé a experimentar una serie de sensaciones que se aceleraron de una manera tan rápida que podía oír el ruido que hacían al sucederse. Y al final, la nada más absoluta; la completa comprensión de que un día no existiría. Y no sólo que un día no existiría, sino el hecho de que tampoco volvería a existir después. Jamás. Es la negrura, el vacío más absoluto que uno pueda lograr concebir, la sensación es la resultante de lograr, conceptualmente, dividirse uno mismo por cero. Es difícil evocar todo esto, pero de algún modo es posible. Como tengo los huevos cuadrados, ese día me levanté de la cama y seguí mi vida de una manera completamente normal. Me lo tragué todo, como siempre he hecho con mi propia mierda, y seguí hacia adelante. No lo había pensado hasta ahora, pero estoy seguro de que a partir de aquella experiencia yo fui otra persona, una persona mejor. Hay gente que tiene un accidente con el coche, o que se cae de un tejado arreglando la antena, o que se le rompe el condón follando con la novia, y tiene la oportunidad de mirar a la muerte a los ojos. Se trata de experiencias que cambian una vida. De alguna manera yo tuve mi propia experiencia próxima a la muerte, y aquello también cambió mi vida. En repetidas ocasiones, por practicar el ejercicio, volví a sumergirme en tales piruetas mentales. Tan relativamente común llegó a ser la práctica que un día se lo conté a mi padre. Me miró con incredulidad y me dijo "¿Pero tú por qué piensas en esas cosas?". Para mí era natural, era un proceso nacido de la necesidad de aprehender el concepto de la existencia y de todo lo que conlleva. No fue hasta mucho después que supe que los pensamientos se pueden controlar. O al menos atontar, como hace la gente cuando enciende la tele para pasar canales o bebe hasta que se va a la cama a dormir la mona. Para no pensar. Dicen que si hay algo cierto en esta vida es que todos, antes o después, moriremos. Desde "el irse al otro barrio" hasta los ríos que confluyen en el mar, la muerte es un tema que ha apasionado a todos aquellos que son lo suficientemente conscientes de su propia existencia como para saber que un día van a morir. La perspectiva de la muerte, sobre todo cuando se siente cerca, aumenta vertiginosamente la lucidez de las personas, y tiene la virtud de dar a los problemas la importancia que realmente tienen. Sin embargo, igual que en los sueños lúcidos es fácil dejarse llevar de nuevo por el sueño y caminar por el mundo onírico sin mayor voluntad, en la vida real es igualmente fácil dejarse atrapar por cosas irrelevantes y pasar por la vida inconscientes de nuestras propias posibilidades, de las posibilidades del sueño y del milagro de la propia existencia. Todos dejaremos de existir algún día. Cada semana mueren un millón de personas en el mundo. Una de estas semanas será mi semana. No dejo que este hecho me amargue la vida, pero sería irresponsable por mi parte dejar de tenerlo presente. Steve Jobs dio hace años un discurso durante la clásica ceremonia de graduación de una universidad norteamericana. Ante miles de personas, desgranó varias historias plagadas de consejos vitales que me parecen brillantes. De todas las palabras que pronunció me quedo con estas: "Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo parecido a “Si vives cada día como si fuera el último, es muy probable que algún día hagas lo correcto”. A mí me impresionó y desde entonces, durante los últimos 33 años, me miro al espejo todas las mañanas y me pregunto: “Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer hoy?” Y cada vez que la respuesta ha sido “No” por varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo." Mi respuesta ha sido "No" durante muchísimo tiempo. Cada día de oficina de los últimos dos años ha sido hacer algo que no quería hacer, y a pesar de todo me he seguido llevando la cuchara a la boca. Un día tras otro. Cuando lo pienso detenidamente me avergüenzo. Si me meto en la boca algo que sabe mal, lo escupo inmediatamente. Si escucho una canción que no me gusta, salto a la siguiente. Si hace frío me pongo una chaqueta. El tiempo que soporto sensaciones que me resultan desagradables es mínimo, y sin embargo he pasado años con una repugnante bola en el estómago sin hacer nada. Lo único que puedo expresar, ante este reconocimiento, es sorpresa y vergüenza. Si hay algo que puedo leer en las caras de mucha de la gente que me rodea es que su respuesta ante el espejo ha sido "No" durante muchísimo tiempo. Reconozco el lugar porque he estado ahí. No puedo hacer mucho por ellos, pero puedo identificar esa sensación y describirla para que todo el que me lea se dé cuenta, si tiene los cojones necesarios, de que lleva mucho tiempo haciendo el primo. Y luego, si quiere, se haga un favor. Todos moriremos algún día, y sólo hay una manera de celebrarlo.
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Felicidades por el blog!!
Ya llevo algún tiempo pasándome por aquí, pero es la primera vez que te comento. Como los primeros puestos suelen ser de felicitaciones quisiera felicitarte a tí por todo lo que nos has dado. Un saludo.
Hasta nunca..
o hasta el proximo dia, si seguimos aqui.
En cierto modo actue igual que tu cuando me di cuenta de que iba a morir, pero es mas cojonudo cuando miras al rededor tuya y en vez de personas ves muertos... la proxima vez que veas a alguien piensa que va a morir... no solo es que tu vayas a morir, sino otra gente, y puede que antes... y cuando te mueres pues ala, ya esta, pero si sigues vivo y la gente muere... eso es diferente, tienes que afrontarlo.
"Ya se trate del campesino, del rey o del papa,
que de morir y cagar nadie se escapa."
otro chequeo, en realidad
jajaja Mi técnica es más peliculera. Yo me pregunto: "si estuviera en una isla desierta, ¿querría hacer esto?, ¿me importaría?". Cuando la respuesta es "no" demasiadas veces, ya me voy mosqueando. Está claro que en una isla desierta no hay trabajo ni coche ni ordenador, pero es una metaforilla que a mí me ha funcionado bastante bien. Aunque en mi caso es porque desde siempre ha tenido bastante peso en mí las cosas que los demás pensaban, querían hacer o querían que yo hiciera.
El discurso de Jobs es brillante, inspirador. Cuando no tengo ganas de ná na más que de morirme, le echo un vistazo.
Y para no olvidar que voy a morir y tenerlo siempre presente, hace años que quiero hacerme un pequeño tatuaje en la muñeca, donde yo pueda verlo cada día (soy bastante olvidadiza), por si alguna vez me convierto en la persona que no quiero ser (y para la que, no nos engañemos, tengo todas las papeletas). Mecanismos de control preventivo. Por si acaso. Ahora que lo pienso, los utilizo un montón.
La Mosqueperra
Dios mio, a veces me asustas
Pero porque estamos pensando en lo mismo!!!
En mi blog escribí hace una semana sobre eso
Yo no sé como hace la gente para ser consciente de su propia mortalidad y aun así seguir tranuilos, con sus vidas insulsas, como si nada, como si fuera en broma la cosa.
Disquisitiones
Viejo proverbio chino
Si tiene solución ¿por qué te preocupas? Si no tiene solución ¿por qué te preocupas?
Sé que voy a morir. ¿Significa eso que debo tenerlo en mente constantemente? ¿Mejora de algún modo mi situación o mi estado de ánimo? En mi caso, no.
¿Cómo afecta a tus decisiones saber que puedes morir?
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Ta otro post...
Marcos (cualquier parecido con la coincidencia es pura realidad)
discurso de steve jobs
Me encanta ese discurso, sé que no es la panacea a todos los problemas, pero me encanta ver qué bien sintetiza en tan pocas palabras sentimientos tan complejos y profundos, buscando sin duda motivar a un público que tiene una vida muy diferente a la del propio Steve.
La frase que seleccionas, es una de las dos o tres frases que en su día yo seleccioné para comentarle a un amigo mi decisión de dejar de currar y ponerme a hacer un máster (con 37 añitos).
Desde luego hallar el equilibrio en cada una de las facetas de tu vida es lo más dificil, y es verdad que se debe de tener capacidad de aguantar cosas nada gustosas pero que serán provechosas en un futuro. Pero con límites, no puedes aguantar de todo durante mucho tiempo. Puedes decir "no" a la pregunta de Steve Jobs delante del espejo del baño por la mañana durante muchos días, pero cuando son demasiados hay que cambiar algo. Cada uno sabrá cuantos son demasiados. En mi caso pasaba de un año.
Miedo... ¿solamente a morir?
De pequeño yo me preguntaba muchas veces por qué los cristianos (por ser la religión más frecuente a mi alrededor, la pregunta sería válida para tantas otras) no se iban de este mundo de manera inmediata: aparentemente había otro mundo chachi-piruli-guay-pelotilla en el que un dios nos esperaba con los brazos abiertos, nos perdonaría todo lo malo que hubiésemos hecho y que encima iba a durar por toda la eternidad. La opción parecía clara, pero por alguna razón la gente no la ejecutaba y eso me hacía dudar de tanta promesa a la que luego no puedes renunciar volviendo atrás...
Personalmente pienso que más que miedo a morir, tenemos miedo a lo desconocido (nadie ha vuelto para decirnos qué tal está aquello) y a dejar de hacer cosas a las que aspiramos como amar y ser amado.
Cuando murieron mis abuelos fue la primera vez que vi a mis padres derrumbados (cada uno más afectado por la rama que más le toca biológicamente), pero como murieron todos de viejos (bueno, o de achaques ya llegados a una cierta edad), pasado el choque emocional inicial por la pérdida, mis padres volvieron a retomar su vida aceptando que sus primogénitos ya no volverían, que no les verían más, pero sabiendo que habían tenido una vida digamos completa: ya no aspiraban a más, cada uno en la medida de sus metas, y murieron tranquilos, no les quedaba nada importante por hacer.
Según mi teoría no patentada sobre el mundo y la vida, ambos se rigen por el miedo, al menos para la mayor parte de los mortales (incluído mi menda): miedo al rechazo cuando no te atreves a mirar a la chica que te gusta y decirle lo que sientes, miedo al fracaso al hablar en público, miedo a mantenerte firme en tu posición ante quienes no la comparten, miedo a que otro país te pueda amenazar con misiles nucleares, miedo a que otros descubran que no eres tan alto/guapo/rico/interesante como pareces, etc. Sí, yo también me sé aquello de que el valiente es el que actúa a pesar del miedo, pero de ellos están llenos los cementerios.
De todas maneras Gonzo (permíteme que te tutee a estas alturas):
en las caras de mucha de la gente que me rodea es que su respuesta ante el espejo ha sido "No" durante muchísimo tiempo
No todas las personas se plantean la vida de la manera en la que tú lo haces. Tienes la suerte de hacer(te) preguntas y de buscar respuestas pero hay gente que no se pregunta y evidentemente, no halla respuesta alguna. Es parecido a la situación que se da si vas sentado en un transporte público y ves a una embarazada o a una persona mayor: hay gente que decide no verlas con tal de seguir sentado/a y hay otras que se sienten mal cuando alguien ya se ha adelantado cediéndole su asiento.
Supongo que si dejas el trabajo en Junio y empiezas a hacer otras cosas es porque te has dado cuenta de que necesitas llenar tu vida con ese algo diferente de lo estabas haciendo hasta ahora. No sé si tienes claro el qué, pero parece que vas dando forma al cómo. Si no estás contento con lo que haces, no hace falta que sea el último día de tu vida, es suficiente con que no te engañes a tí mismo continuamente.
progenitores, no
progenitores, no primogénitos,
saludos
[OT]Thnx!
Gracias por el aviso, pero no me deja editar el comentario. Gonzo, ¿bug conocido?
Editado: sí me deja editar este, pero no el que inició el hilo: ni me aparece el enlace ni me deja poniendo la dirección tipo http://www.elsentidodelavida.net/comment/edit/17832 (acceso denegado) en el navegador
idea de la muerte
Por cierto, yo hace mucho tiempo que asumí la idea de la muerte, a Steve Jobs le ayuda para perder el miedo al fracaso. A mi me parece más que desanima a buscar sentido trascendental a tu vida... En cualquier caso, es verdad que al ser ésta inevitable e imprevisible, no merece la pena obsesionarse con ella.
A mi me resutla de un tiempo acá mas motivadora la consciencia de la vejez que llega, no solo física sino mental. Perder las ganas de vivir una vida de indagación, de investigación personal, ceder finalmente a las fuerzas sociales que te llevan en la misma dirección que a todos los demás... ver tu futuro gris y perder las fuerzas para luchar por cambiarlo. Engañándote y diciendo a voz en alta que lo importante es lo que de verdad sabes que no es importante, las cosas materiales. Eso es la vejez, y puede llegar a cualquier edad.
No recuerdo donde leí un cuento que relataba que había un sabio en El Cairo muy famoso. Alguien para tomar una decisión muy importante decidió viajar de muy lejos para consultarle. Al llegar a su casa y ver que vivía en la mayor de las austeridades le cuestionó sobre tal circunstancia siendo el una persona tan sabia, que podría sin duda adquirir muchas mas cosas. El sabio respondió que tenía más cosas que su interlocutor que tan solo llevaba una maleta. A lo que éste a su vez respondió que era porque él solo estaba de paso en El Cairo.
Qué suerte. Yo me di cuenta
Qué suerte. Yo me di cuenta de que iba a morir a los 8 años (tengo 25). A los 6 y empecé a oler algo podrido en la historia del cielo después de la muerte cuando falleció mi bisabuela y mi madre no se alegró. Decía que era porque ya no estaba con nosotros. No me convenció mucho la explicación, y supongo que sin darme cuenta le di vueltas durante dos años.
Imagina el papelón de mis padres, intentando consolar a una niña de 8 años que no quiere desaparecer y que llora por las noches (los pensamientos más negros surgen a oscuras, ¿verdad?). Al final el único argumento más o menos fuerte que pudieron darme es que yo era muy joven aún y que no debería preocuparme todavía. Entonces empecé a pensar sobre si ellos se preocupaban y si no, ahora iban a empezar por mi culpa. Además de angustiada, culpable.
Con los años la angustia sigue ahí, pero, como dices, se pueden atontar los pensamientos. Ya no sé si lo que hay que hacer es pensar sobre ello, o evitarlo y centrarse más en vivir y dejar de pensar en algo que es inevitable y que escapa mi control. Lo que sí puedo hacer es vivir mi vida tal y como yo deseo que sea, para al menos no arrepentirme.
Tener algo que perder
La mejor manera de perder el miedo a tener algo que perder, es recordar que va a morir.
"Solo hay 2 cosas infinitas: El Universo y La estupidéz... y no estoy seguro de la primera. Einstein"
la respuesta está en ÉL
Sólo espera a que ÉL te toque con su Apéndice tallarinesco... Cumple con los ocho "Realmente preferiría que no..." y ese momento estará cada día más cercano (o no).
Saludos!
Conclusiones Personales
Me he enfrentado con este problema en varias ocasiones. No recuerdo cuando fue la primera vez, pero creo que no llegaría a los diez años. La sensación es realmente angustiosa, porque relativizas todo y nada tiene importancia para ti. Siempre lo había solucionado de la misma manera, es decir, adormeciendo este pensamiento buscándome ocupaciones. Sin embargo desde hace no mucho consigo enfrentarme a esto con resultados sorprendentemente positivos. He llegado a las siguientes conclusiones (no son muy brillantes pero a mi me valen):
* Este tipo de depresiones son periódicas y tienen un caracter congénito.
* Intentar ser mejor y ayudar a los demás ayudan a superarlas (supongo que esto viene por nuestra educación cristiana).
* Cuando mueres no pierdes tanto. La vida no es tan bonita como la pintan. En mi caso soy un ser con muchos defectos y sinceramente no se perderá mucho con mi no existencia.
* ¿Quiero tener hijos? Pues no lo sé, quizás los deberían tener sólo las personas alegres y que no piensan en estas cosas. Claro que el día que se ponen, se meten un buen hostiazo.
Saludos a todos.
Otro que lo piensa
Pero tampoco me amarga demasiado. Qué le vamos a hacer, como dicen por arriba, si no tiene solución, es tontería preocuparse. Es más, pasarte los días de tu vida preocupado porque los días se van y pierdes el tiempo (en preocuparte, por ejemplo) es paradójico, ¿no? :-P
Quizá es esa consciencia lo que hace que me importe un rábano el dinero, los bienes materiales y demás - con límites, que para vivir, por desgracia, hace falta dinero. En realidad me lleva a posturas un poco nihilistas, pero qué coño, yo sigo tirando para delante, porque tampoco tengo nada mejor que hacer ;-)
La sensación de decirle que "no" al espejo también la he tenido, y la tengo, pero casi siempre mi respuesta es "casi", no un "no", así que supongo que con todo tengo suerte.
Y en el futuro, me da más miedo mirarme, preguntarme, y en lugar de responder decir "¿quién coño es el del espejo?"
Tempus fugit.
Vivir el presente
Ah, ahora que me he acordado. No sé dónde oí que la mejor manera de ser feliz (¿la única?) era centrarse en el presente. Ni en lo que ya ha pasado, ni en lo que va a pasar o pueda pasar, sino en ahora mismo, con todos los sentidos y toda tu atención. Y la verdad es que, las pocas veces que he practicado yoga, y me han enseñado a centrarme en mi cuerpo y mi entorno (en el presente), me he sentido muchísimo mejor. Y el miedo desaparece, también.
Andamos siempre tan preocupados en cosas que pasaron o en lo que tenemos que hacer más adelante que el momento presente se nos pasa indvertido y así tenemos la sensación de que el tiempo pasa a velocidad de vértigo. Por lo menos a mí me pasa.
Se que puede ser que os haga gracia, pero...
... tengo que deciros que hace unos dos meses o dos meses y medio me dio un infarto cerebral, y lo peor es que apenas me he dado cuenta.
Estoy perfectamente en memoria, vista, coordinacion y psicomotricidad. La unica secuela que me ha quedado es una migraña que va y viene y un puntito en medio de la materia blanca, que la gente dice que no sirve para nada, pero mira, a mi me ha servido para que no me salte la materia gris...
Ahora estoy bajo tratamiento medico, sometiendome a los pinchazos inquisitoriales de los medicos y ats. Por cierto, deberian hacer un casting de enfermeras en el mundo de las artistas porno retiradas, porque las que me pinchan no pueden ser mas viejas, arrugadas y feas, y tienen mas mala leche que un sargento instructor de marines al que le han pillado los reclutas con la guardia baja, le han atado y le han hecho sujeto pasivo de una meada colectiva. Vamos, que se te echan encima con mas furia que un puma con el rabo ardiendo.
En fin, el caso es que uno de los consejos de mi neurologo es que deje de tragarme las cosas, y que si a alguien le tengo que decir lo que pienso de el se lo diga sin mas, y que alla se las apañe porque seguramente se lo merece. Y punto.
Asi que tenedlo en cuenta: Un centimetro mas para cualquiera de los lados me hubiese dejado en una silla de ruedas sin poder moverme y sin poder coordinarme para el resto de mis dias, y haciendome las necesidades encima en el peor de los casos, y frito en el mejor de los casos. Asi que procurad pasarlo bien. Yo seguiré tomando ibuprofeno para los dolores de cabeza cuando vuelvan.
Speecy; la musa
Se te echaba de menos colega, bienvenido y espero que te mejores.
Pues yo conozco un par de enfermeras que estan deliciosas, si pasas por alemania no dudes en tener una "cita" con ellas, pero nada de recaidas!
Rebienvenido
Pues eso... se te echaba de menos. Me alegro de que estés bien :-)
¡Larga vida al ibuprofeno!
Ese Speccy!
Me alegro de "verte" de nuevo y de que solo haya sido un susto. Las cosas con calma, que la vida son dos dias y uno lo pasamos durmiendo.
Un abrazo :-)
GonzoTBA
Pues si...
... y nada mejor para reirse que ver el video de Kasparov y el Adminículo Volante...
http://www.sharenator.com/Flying_penis/
Six Feet Under
...o en español, "A dos metros bajo tierra". Es una serie de television donde cada capitulo comienza con la muerte de alguien. Es una serie que te obliga a pensar en la muerte, y a aceptar que a ti tambien te va a tocar.
"... o que se le rompe el
"... o que se le rompe el condón follando con la novia, y tiene la oportunidad de mirar a la muerte a los ojos."
Madura de una vez chaval, q tienes 32 tacos.
Lo peor de todo esto es que
Lo peor de todo esto es que habrá personas que después de leerte se pondrán alguna frase como mensaje personal del MSN, sin llegar a reflexionar sobre la importancia de lo que dices. Y me consta.
Bienvenido al primer mundo...
"Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer hoy?” Y cada vez que la respuesta ha sido “No” por varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo."
...donde un hombre puede mirarse el obligo y preguntarse "¿Me he dado suficiente gustito hoy?"
Yo creo que en cualquier mundo...
hay al menos una parte de tu vida que puedes controlar. Aunque sea solo en qué piensas en la cama antes de quedarte dormido. En muchos casos estás en el hoyo en principio porque te ha tocado, pero a veces también porque no te atreves a hacerte la pregunta que propone Gonzo y si la respuesta es "no" plantearte la posibilidad de hacer un esfuerzo extra para cambiar. Eso sí, totalmente de acuerdo en que tenemos más posibilidades porque hemos nacido donde y cuando hemos nacido.
Saludos,
Violeta
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Tejiendo Caminos de Autoestima
Los trastornos de la conducta alimentaria en positivo. Un blog hecho por tod@s y para tod@s
lo que rodea a la muerte
a lo que tengo yo miedo en realidad es al dolor, a la vejez, a la enfermedad, al vacío, a que no haya nada más allá, a que nadie me recuerde un día después de desaparecer... a todo lo que rodea la muerte, no a la muerte en sí.
Y nosotros nos iremos y no volveremos más...
A riesgo de ser cansino, vuelvo a poner el enlace que viene que ni pintado al tema (Gonzo ya lo conoce) Por cierto Gonzo, yo creo que hubiera quedado mucho mejor esto que el discurso de Steve Jobs, pero sobre gustos...
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La ruta de las cabezas de piedra
Remember Sammy Jankins
Sobre lo del tatuaje:
Remember Sammy Jankins
De la película Memento
No a la muerte en sí
Me da más miedo la muerte de las personas a las que quiero.
Cuando muerase acabó y punto, Y no es que me parezca trivial que todavía quiero hacer muchas cosas, pero no es algo que me asuste.Supongo que esto sería distinto si por alguna enfermedad viera la muerte como una posibilidad inmediata, sin embargo y por el momento lo único que me asusta de mi propia muerte es el dolor que podría causar a algunas personas.
bravo :-)
bravo :-)
UNA LECCIÓN DE VIDA
El viernes me dí un palo de los gordos... Me quedo con esta frase que el alpinista Iñaki Ochoa de Olza (D.E.P) dejó en un foro no hace mucho.
"Yo asumo el riesgo de una manera muy sencilla. Sé que la vida la voy a perder igualmente, un dia u otro, así que no me compensa cambiar de dirección supuestamente para ganar más días". Iñaki Ochoa de Olza
En fin, no te tomes la vida
En fin, no te tomes la vida demasiado en serio; de todos modos no saldrás vivi de esta. No sé de quien es la cita.
Esta es de A. Machado: "No debemos temer a la muerte, porque mientras nosotros somos ella no es, y cuando ella es, nosotros no somos."
Excelente post. Posiblemente todos hemos sentido vértigo al asomarnos al precipicio de la muerte.
lo de la muerte
pensar en ello me supera, no tengo ni idea como se acepta , si intento siquiera razonarlo me da un vértigo centrifugador, como una lavadora pegando el salto a la catarata y a su vez rotándose, bueno, que si me muero será en contra de mi voluntad, por imposición natural claro, ¿como tranquilizarse ante eso?
saludos