La magia de Phi
Antes pasaba algo de tiempo en Barcelona. De vez en cuando hacía el petate y me iba una semana a casa de Superindecisa. Tengo un amigo allí con el que quería hablar de muchas cosas y, sincronísticamente, había resultado que vivía a unas pocas manzanas de ella. Así que a veces quedábamos para tomar algo y charlar.
Una mañana salimos a recorrer librerías. En una de ellas, mientras cada uno se perdía entre montañas de libros, hubo uno que me llamó la atención. Después de ojearlo durante un rato, decidí comprarlo. Al principio pensé en quedármelo yo. Luego pensé en regalárselo a mi madre. Mi madre sabe mucho más de historia y arte que yo, así que seguro que le podía sacar más partido. Yo siempre podría leerlo cuando pasara por allí. Así que pagué, me lo llevé y se lo regalé a mi madre.

El código secreto. La misteriosa fórmula que rige el arte, la naturaleza y la ciencia. Un bonito libro en torno a phi, la proporción aúrea. Altamente interesante.
El libro narra la fascinación de artistas, filósofos, místicos y matemáticos a lo largo de la historia por el número phi, la proporción divina: 1’6180… Aristóteles, Pitágoras, Fibonacci, Leonardo Da Vinci y un largo elenco de notables personajes. Todos fascinados por una proporción. Hay que joderse.
Phi se encuentra en todas partes, y parece ser un patrón recurrente y quizá la explicación última de la realidad. Y de eso, casi nada, va el tomo.
Tras una primera lectura, mi padre quedó tan prendado del libro que compró unos cuantos ejemplares y los repartió entre la familia. Uno de ellos llegó a mis manos. Mi padre llegó a decir de la obra que era “Uno de los mejores libros que había leído en su vida”. No recuerdo si dijo “el mejor”. Siendo mi progenitor un tipo que ha leído bastante, se trata de mucho decir.
El libro estuvo un tiempo en mi mesilla de noche y le echaba un vistazo al final de cada jornada. Al final lo terminé varias veces y lo puse sobre la estantería. Pero no de canto, como los demás, sino de frente. Me gusta verlo a menudo. De algún extraño modo, me inspira. Es un libro que me llama sin voz. Tiene algo, como otras tantas cosas en la vida.
Hace unos diez días vino un amigo a casa. Nos quedamos hasta la madrugada charlando y dando vueltas a la idea de montar una serie de vídeos que contaran algo interesante. El libro salió a la palestra. Lo último que hicimos antes de que se fuera fue quedarnos mirando la contraportada. Había una reproducción de un cuadro.

Estuvimos dos o tres minutos examinando la fotografía del dorso. Es curioso cómo, cuando uno mira algo con mucha atención, los detalles se van revelando poco a poco. Es como si uno tomara el volumen de la realidad visual y lo fuera subiendo y poco a poco fueran apareciendo más y más detalles que en principio parecía que no estaban ahí. Yo me preguntaba, sobre todo, qué hacía aquel cuadro en la contraportada del libro y por qué era relevante. ¿Quién era aquel misterioso tipo enfundado en un hábito?
Desde hace un par de semanas, con el periódico “regalan” un fascículo de magia. Hace unos años me interesé por la cartomagia y llegué a desarrollar mis habilidades hasta el punto de dar el pego, así que cuando mi padre me dijo que iban a entregar esa serie con el periódico, decidí que podía ser una buena manera de desempolvar mis artes mágicas. Con un poco de suerte quizá me llevaran hasta algún conejo. Daba igual si había un sombrero por medio.
Hoy, al abrir el librillo de la segunda entrega del curso mágico, me he quedado de piedra al encontrarme esto en lo que sería la primera página:

Bien, ya sé quién es el tipo del cuadro: Luca Pacioli. Colaborador de Leonardo da Vinci, a quien enseñó matemáticas. Empleó casi trece años en completar su obra “De viribus quantitatis”, que contiene trucos de naipes, juegos numéricos e instrucciones de malabarismo. Uno de los primeros tratados de magia. Y por lo visto, el tipo también estaba interesado en phi.
El sábado por la noche, en vez de salir a ligar, le quité las pilas al multiefectos de la guitarra eléctrica y las metí en mi antigua calculadora HP48. Sentí un escalofrío al volver a pulsar aquellas teclas. Después pasé varias horas perdido entre páginas de la Wikipedia refrescando conceptos sobre números complejos y otras tantas cosas que pensé que jamás volvería a estudiar.
Lo cierto es que, en esta vida, uno nunca sabe por dónde va a salir.
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Comentarios
Lunae
Mar, 26/01/2010 - 19:18
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No sé el motivo, pero tu
No sé el motivo, pero tu entrada me ha hecho pensar en el Eneagrama, ¿estará phi relacionado con la personalidad?
Dan
Mar, 26/01/2010 - 19:33
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Arquitectura
Pues sí, yo estoy estudiando arquitectura y el número Phi sale hasta en la sopa. Pero no sólo en edificios, también en la música y casi cualquier ser vivo de la naturaleza (o inerte, como las galaxias). Pero creo que de ahí a creer que es la explicación última de la realidad me parece exagerado. Al fin y al cabo, solo se trata de una constante de proporcionalidad.
Hay una película bastante interesante que trata de esto. Se llama PI. Muy rallante, advierto.
Lissabon
Mar, 26/01/2010 - 19:30
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una duda menos en mi vida
Por fin le encuentro explicación al twitt de las pilas.Nunca pensé que se pudiera recorrer el camino inverso, ciertamente. Al menos los ingenieros rebotados tocan la guitarra después de haber integrado volumétricamente algún paraboloide hiperbólico.
Felicidades por tu blog.
Rigolox
Mar, 26/01/2010 - 20:22
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Que grande el número Phi y
Que grande el número Phi y las proporciones aureas, hace como 12 años me sentí fascinado por este número, las proporciones, en rectangulo aureo y de allí a la alquimia, me pase horas y horas leyendo y leyendo, me convertí en un pequeño experto, pero como nadie compartia mi fascinación y la gente me miraba con cara rara (quitando unos pocos de mis antiguos compañeros de los juegos de rol) empece a dedicarme a otras cosas, pero me ha recorrido un escalofrío cuando leí este mensaje, ten cuidado, puede llegar a asustar, :P
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NaCl u2
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NaCl u2
jmcejuela
Mar, 26/01/2010 - 20:51
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Autor
No está de más indicar el autor del libro, Priya Hemenway. Es interesante pasarse por su página: http://www.priyahemenway.com/
En cuanto a constantes del universo sigo alucinado por la idea que Carl Sagan plasmaba en su libro Contact de que quizás pueda haber encerrados mensajes o patrones no aleatorios en ciertas constantes o fórmulas universales dejados allí por a saber quién. Ponía por ejemplo la posibilidad de encontrar un círculo formado por 0s y 1s bien avanzado el número PI o cosas por el estilo. Sería terriblemente acojonante.
ruboslav
Mar, 26/01/2010 - 21:29
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Ya conocía el libro
Si bien es cierto que nunca lo compré. Conozco la “magia” del numero Phi pero nunca me he puesto a pensar en ello. Sería un buen tema para mi podcast asi que puede que me lo compre… sí. Por cierto, para números acojonantes los primos. No se sabe que reglas siguen, si es que siguen alguna, para aparecer de manera aparentemente aleatoria. Es fácil ver si un número pequeño es primo o no ahora bien cuando nos metemos con números de varias cifras… chungo. Y son importantes porque a partir de ellos se crean los demás números. Las matemáticas no me la ponen especialmente dura pero hay que reconocer que tiene asuntos realmente interesantes.
decadenciaoccidental.blogspot.com
Porque en el fondo todos somos gilipollas
decadenciaoccidental.blogspot.com
Porque en el fondo todos somos gilipollas
Nasón
Mar, 26/01/2010 - 21:57
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Buf, yo, desde que aprendí
Buf, yo, desde que aprendí a rular con MatLab (ahora con GNU Octave), no volví a tocar la HP.
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¿Por qué mandáis que el hijo de Venus se prostituya por dinero? No tiene bolsillo donde guardarse el dinero.
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¿Por qué mandáis que el hijo de Venus se prostituya por dinero? No tiene bolsillo donde guardarse el dinero.
Believeinature
Mar, 26/01/2010 - 23:00
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PHi?
Jamas había oído de eso, y digo eso por que en este momento siento como si todavia me estuvieran hablando en chino acerca de Phi.
pero habra q investigar
Believeinature
Believeinature
hombre_invisible
Mar, 26/01/2010 - 23:38
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No hace mucho me compré "La
No hace mucho me compré “La Proporción Áurea” de Mario Livio, y psss… bueeeeeno… ya conocía la historia alrededor de phi, y el libro no me descubrió gran cosa. Buscaré este de P. Hemenway, a ver si despierta mi lado matemático… ainss…
AURYN
Mié, 27/01/2010 - 11:59
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El Pato Donald
Va a sonar a coña pero si has disfrutado ese libro encontrarás cuando menos curioso el medio-metraje educativo que produjo la Disney hace décadas titulado, al menos en España: “El pato Donald en el país de las matemáticas”.
Te sorprenderá el nivel y la calidad didáctica. 40 minutos bien gastados, palabra.
admin
Mié, 27/01/2010 - 13:12
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Pato Donald
¿Dónde queda eso? ¿Está para Super Cinexin? (Ya ni me acuerdo de cómo se escribía)
Zad
Mié, 27/01/2010 - 17:14
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Coincidencias?
Cuidado y no consulteis en la Wikipedia nada relacionado con “contabilidad”. Yo lo he hecho hoy (lei ayer el post) y ante la aparición del sr Luca Pacioli (y el mismo cuadro) he decido que era una coincidencia … y yo no creo en las coincidencias.
Comienzo a acumular viveres: REPENT THE END IS EXTREMELY FUCKING NIGH!
lp
Jue, 28/01/2010 - 22:05
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no te tomes la vida muy en serio, al fin y al cabo, ...
… no saldrás vivo de ella.
ppppfffff…pues dependiendo como sea “el fin” no sé si servirán de algo (los víveres). pero vaya, cada uno con historia…