Grandes cagadas de ayer y hoy

En el capítulo de grandes cagadas de todos los tiempos, traigo esta semana un reportaje periodístico de primer nivel. Se trata de un email íntegro, completamente veraz hasta la última coma, que envié a uno de los profesores del Departamento de Transmisión de Calor de mi escuela hace unos años con motivo de una revisión de la que no salí del todo contento, y presa de la desesperación al verme de nuevo, un año más, estudiando Transmisión de Calor con todo lo que ello conlleva.

Resulta que al salir las notas comprobé que tenía un 4.25, y corría a voces el secreto de que habían aprobado a partir de 4.5. Fui al trote a la revisión para ver si podía rascar algo, ya que después de cinco convocatorias, llorar en una revisión era, junto con la proposición de abusos deshonestos, una de las posibilidades que empezaba a barajar.

Al llegar allí comprobé con desagrado que se trataba de una revisión tipo ?mercadillo?, en la que cada profesor corrige una cuestión y los alumnos van pasando por la piedra, pero todos en la misma habitación y a la vez. El principal problema en estos casos es que el profesor no sube a nadie, por mucha razón que el alumno pueda tener, ya que hay 6 pares de ojos atentos a cada correción. Un movimiento en falso y el profesor tendrá a 6 alumnos dándole el coñazo durante 3 semanas.

Comprobé que tenía un 1 sobre 10 en la cuestión número 3, que yo creía haber resuelto con bastante acierto. Normalmente creo resolver las cosas con acierto y termino sorprendiéndome de mi falta de tino, pero en aquella ocasión mi respuesta tenía mucho de correcto, así que intenté hacerle ver al profesor que era del todo injusto que tuviera aquella pregunta tan brutalmente infravalorada, con las trágicas consecuencias que aquello implicaba. El amigo quería números y yo todo lo que había hecho era una explicación en versión letra. Muy completa, sí, pero no había números. Le hice notar que el enunciado no pedía números explícitamente, y a pesar de releerlo con detenimiento, me volvió a mirar fijamente y me dijo que eso de que yo pensaba que tenía razón era ?solo mi manera de verlo?.

Evidentemente, ante semejante aseveración, uno poco puede decir. Estaba claro que era mi manera de verlo, pero lo que faltaba era que él se diera cuenta de que era la manera correcta de verlo y que el ejercicio estaba moderadamente bien ejecutado. Siempre con mucho tacto, operé y maniobré dialécticamente durante varios minutos pero golpeándome la cabeza contra la pared una y otra vez. Al cabo de ese tiempo, con la vena de la frente hinchada y unas tremendas ganas de arrancarle la nariz de una certera dentellada, decidí que cualquier otro movimiento no haría sino empeorar las cosas, y pensé que la mejor estrategia sería cogerlo por banda más tarde con calma y sin que hubiera testigos que pudieran negar que había sido un accidente.

Pasé más tarde y lo vi con tal cara de mala leche que preferí abortar la operación y volver tras la comida. Para el que no lo sepa, después de una revisión de examen los profesores huyen en desbandada para evitar represalias, y así fue que no encontré a nadie en el departamento. Fue por ello que, al día siguiente, ya más calmado pero con una úlcera descomunal, decidí redactar la misiva electrónica que reproduzco a continuación sin poner ni quitar una coma. Dejaré bien claro que estaba escribiendo a un profesor importante del Departamento de Calor, y aunque era un tipo presumiblemente simpático, no dejaba de tener el futuro de mi carrera en sus manos. Reitero también que todo lo que viene a continuación es completamente verídico, y que lo encontré el otro día haciendo limpieza en un ordenador viejo.

Esto fue lo que leyó el pájaro al abrir su buzón de correo:


Hola. Soy uno de los alumnos que pasó por la tercera cuestión durante la revisión del examen de Calor, concretamente Javier Malonda, el que tenía hecha la cuestión pero sin números. No sé si te acordarás.

Pasé varias veces después de nuestro cara a cara pero la revisión duró hasta la hora de comer, y ni yo podía quedarme hasta tan tarde ni tú parecías estar de demasiado buen humor para debatir el tema, como pude comprobar en una de las ocasiones en las que me dejé caer por allí de nuevo.

Me pasé también por la tarde por el Departamento, pero allí no había nadie, así que he pensado en escribirte este email porque no voy a estar aquí en los próximos días y me imagino que las actas no tardarán en caer y entonces habrá poco que hacer.

Me gustaría, en primer lugar, disculparme por mi impertinencia durante la revisión, si es que realmente existió. Realmente no entiendo la finalidad de las revisiones “mercadillo”, en las que doce pares de ojos acechan a cada profesor esperando a que suba una décima para lanzarse sobre él en el instante posterior con la excusa de que “si a él le has subido…”. No digo que sea mi caso, pero a menudo esto obliga al profesor a mostrarse inflexible en su postura, destilando mala leche, contagiándola y, desde luego, saliendo todos perdiendo. Creo que las revisiones de Calor deberían cambiar de estrategia. No es el único Departamento que hace estas absurdas revisiones, pero eso tampoco dice nada a favor.

Bueno, al grano. No estaría escribiendo esto si no fuera esta mi quinta convocatoria de Transmisión de Calor y tuviera un 4.25 cuando es un secreto a voces que se ha aprobado con 4.5 por motivos más que obvios.

Llevo haciendo exámenes de Calor más que algún profesor del Departamento corrigiéndolos, concretamente desde la temporada 96/97. Ni siquiera los del “Toro enamorado de la luna” soñaban con reeditar su viejo éxito cuando yo hice el primer examen de Calor, así que sé más o menos cómo funciona la cosa: siempre hay una convocatoria en la que se os va la mano, ponéis un examen de vértigo y os fundís a la mitad de los examinandos. Luego, la siguiente convocatoria, suele ser un regalo. Un amigo mío sacó un 4.2 símplemente ojeándose el libro la tarde de antes. Me pregunto dónde estaba yo entonces. En este examen de Junio y en el de Enero, quizá mi amigo, el del día de antes, hubiera sacado un 4.2 también, pero sumando las notas de los dos exámenes y añadiendo las del compañero que se sentaba delante.

Debo de ser bastante desgraciado, porque en las cinco convocatorias a las que me he presentado, los problemas eran alucinógenos. He pasado por el radiador aquel que salió en el BIELA, por una tubería larguísima que intercambiaba calor en el desierto, por el cazo que era una aleta (toma ya) de Enero de este año y, por supuesto, por la habitación de una casa de Teruel que intercambiaba más calor que un mono en celo. En cinco años he tenido la desgracia de encadenar solamente las convocatorias más jodidas, aquellas en las que la gente cogía las hojas con los problemas y se miraba las caras con estupor. No es algo especial de vuestra asignatura; lo de encadenar sólo grandes eventos también me ha pasado en otras. Será que simplemente soy un poco desgraciado. Pero bueno, eso es otra historia.

El caso es que me he plantado en mi quinta convocatoria, sólo me queda esta asignatura del primer cuatrimestre, el año que viene me voy a Nantes a hacer el proyecto y además se cumple mi quinto aniversario en lo que a años haciendo exámenes de Calor se refiere. Comprenderás que cuando he visto que tenía un 1 sobre 10 en la cuestión número 3 he visto un rayito de luz en mi amarga trayectoria por la transmisión de calor. Pensaba que podrías subirme 2.5 en puntos en la cuestión y que con eso podría aprobar, poniendo un broche de oro a mi carrera en la asignatura. A fin de cuentas, la cuestión no está tan mal. Personalmente no creo que un 3.5 en esa cuestión sea una situación ventajosa o una aberración para el resto de mis compañeros, sobre todo teniendo en cuenta que a veces, cuando os conviene, a la gente le ponéis un 3 en un problema sólo por poner el dibujo, aún cuando la resolución del mismo lleve 4 hojas mecanografiadas.

Si tengo notas bajas en los problemas es debido a la estrategia de este año de repartir cuestiones y problemas juntos. Como no podía ser de otra manera, me cebé con las cuestiones hasta que me di cuenta de que apenas iba a tener tiempo para hacer los problemas. Lo menos que esperaba, pues, era tener las cuestiones poco menos que perfectas. De hecho he sacado un 10 en la del cubito de hielo y otro 10 en la del bote de Nesquick con cinta aislante, cuestiones en las que la gente ha mordido el polvo de mala manera. No sé si esto tendrá algún mérito especial, pero para mí sacar dieces en cuestiones de Calor es, ya a estas alturas, poco menos que orgásmico. Y la verdad es que me he quedado hecho polvo cuando he visto que tenía un 1 en la cuestión número tres.

Supongo que, después de todo esto, podrás entender mi malestar cuando he visto que no me ibas a subir ni una sóla centésima en la cuestión de marras por muchas explicaciones que intentara darte. Imagino que yo tampoco lo hubiera hecho si hubiera tenido cinco alumnos mirando, preparados para saltarme en la chepa en cuanto subiera la nota un pelo. Por eso tampoco he querido insistir demasiado, no quería que ninguno de los dos nos encabronáramos y todo el mundo acabara perdiendo. Además, he ido a clase contigo (ha llovido ya) y sé que ese no es tu estilo, por eso confiaba en poder hablar contigo más tarde.

Me gustaría pues que reconsideraras mi nota en esta cuestión, dado mi grado de desesperación y la grave erosión psíquica y moral que esta asignatura me está causando. Yo, te lo digo sinceramente, no voy a saber más calor del que sé ahora. Te aseguro que después de cinco años ya conozco mis límites. Si no le quieres ni echar un segundo vistazo, entonces supongo que tendré que esperar a una convocatoria un poco más asequible, aún a riesgo de prolongar mi ya de por sí dilatada y brillante carrera.

Como me imagino que lo de aprobarme será prácticamente imposible (al fin y al cabo las navidades quedan todavía lejos), me gustaría pedir un segundo favor algo más asequible. Supongo que esta carta acabará siendo uno de esos emails que la gente se reenvía para reírse un rato, así que, ya que voy a ser el descojone del departamento, me gustaría como último deseo que en vez de mi patético 4.25 constara en actas un algo más digno No Presentado. Sé que estas cosas se hacen todas las convocatorias, así que me imagino que será algo factible. Sinceramente creo que, después de 5 años de fructífera relación con el Departamento, sería un buen regalo de aniversario de lustro.

Si tampoco esto es posible, entonces sólo me queda pedir una convocatoria asequible para Enero del año que viene. Prometo que estudiaré en Nantes, pero tendréis que poner algo de vuestra parte. Yo, como ya te he dicho, poco más puedo dar.

Nada más. Siento el rollo; he intentado hacerlo entretenido porque de otra manera esto sería infumable. Además, he llegado a la conclusión de que o me tomo esto a coña o me hago el Hara-kiri. Evidentemente, prefiero la coña, va más con mi estilo. Como ejemplo, decir que ni siquiera guardo rencor ahora mismo, un rato después de la revisión. Me pregunto si estaré gilipollas o si será algún tipo de cualidad estúpida e inútil de esas que la naturaleza concede. La verdad, preferiría tocar el violín o no ser miope, pero me ha tocado esto. Igual a la larga hasta le saco partido…

En fin, un saludo afectuoso.


Minutos después de mandar semejante desaguisado vía módem, me llamó un amigo para comunicarme que habían salido las notas revisadas de Calor y que aparecía como aprobado. Probablemente el buen hombre había tomado nota mental de su error y había enmendado mi nota, pero quién sabía de qué sería capaz cuando leyera mi simpática misiva.

Afortunadamente, quizá por pereza quizá por simpatía, el profesor no se molestó en cambiarme mi nuevo y lustroso aprobado, y así fue como puse punto y final a mi larga trayectoria en la Transmisión de Calor.

¿Este tipo de cosas sólo me pasan a mí?

Categorias:

Comentarios

A mi las revisiones de la universidad me parecían una pérdida de tiempo, pero mira tu por donde que en algunas ocasiones parece que servían para algo….

Pa mi que le distes pena con el correo.

Un saludo!


Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente solamente existe. Oscar Wilde.

Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente solamente existe. Oscar Wilde.

Hola:

A mí siempre me ha dado cierto reparo acudir a las revisiones porque te hacen sentir como si estuvieras mendigando algo que en el fondo, es tuyo. Primero tienes que hacer el examen y claro, como por escrito no se puede reflejar completamente lo que sabes, quedas a merced de las apreciaciones del profesor, por lo que luego te toca ir a defender tu examen. No me parece un buen sistema.

Recuerdo con cariño, por ejemplo, cuando me quitaron tres puntos de cuatro en un ejercicio porque, tras un desarrollo impecable (admitido por el profesor), al final del todo me equivoqué en una suma (ya se sabe, dos más dos puede ser de todo). Y es que, claro, tratándose de una asignatura de cálculo numérico, fallar en una suma es poco menos que imperdonable.

También hubo otra ocasión en que una mala división (se ve que las cuentas no son lo mío) dio al traste con un ejercicio que valía tres puntos. Ambos profesores me dijeron lo mismo, “en septiembre seguro que apruebas”. Por lo menos dieron ánimos.

Así que, los que todavía estén estudiando, o los que vayan a empezar, que se resignen, porque así es la vida. La revisión de exámenes es una de esas circunstancias por la que si uno decide pasar, debe saber a qué se enfrenta.

Saludos.


No pidas una carga ligera, sino unas espaldas fuertes

– Lola Cárdenas Luque
“Si la vida te da la espalda, tócale el culo.”

A mí una vez me bajaron puntos en un problema por haberlo hecho “de la manera difícil”. La cosa fue tal que así:

Resulta que al resolver el problema en cuestión se obtenía una ecuación de tercer grado. Claro, la gente se mosqueaba, porque el examen no era precisamente de métodos numéricos. Yo, con mi “peaso calculadora”, pues resolví la ecuación sin más y di por finalizado el problema, pero ante las protestas de la peña de que “el problema no se puede resolver”, la profe sugirió que cambiásemos un dato, para que la ecuación saliese sólo de segundo grado. “Pues yo ya lo he hecho” -dije yo. “Pues déjalo así” -me respondió la profe.

Total, que al final, por haber hecho el problema tal como había que hacerlo, sin hacer chanchullos para que saliese más fácil, me bajaron la nota (por lo demás, estaba todo correcto). Dado que era sólo un parcial y que el resto del examen estaba bien, el asunto no pasó de ser asunto de risa, todavía me la da cuando me acuerdo :D


Muchos de los que viven merecen morir y algunos de los que mueren merecen la vida.
¿Puedes devolver la vida? Entonces no te apresures a dispensar la muerte.

Muchos de los que viven merecen morir y algunos de los que mueren merecen la vida.
¿Puedes devolver la vida? Entonces no te apresures a dispensar la muerte.

A mi me pasó algo aún peor si cabe, en un examen de lógica (4 ejercicios a 2.5 cada uno), en uno de los problemas hubo una errata, bailé un “not” (que se veía claramente como había bailado) pero que invertía los resultados finales (un fallo en cualquier otro punto del ejercicio del mismo tipo, se habría notado y lo habría corregido, pero en ese punto justo se invertían dos filas en una tabla de verdad, las únicas dos en las que había un revelador “false” (el resto eran “true”, en una tabla de 32 entradas o así)).

Como el profesor solo miró, de la cara entera que ocupó el problema, el resultado final, me puso un 0 en el ejercicio. Para más inri, el resto estaba perfecto así que tenía un 7.5, perdí una matrícula de honor porque el profesor no quiso revisar mi examen (me mandó a la mierda a la velocidad de la luz). En fin, que le costó 30 segundos librarse de mi y yo me quedé con un 0 en un ejercicio bien hecho (pero con una errata minúscula).

A mí me sirvió una revisión.
Tenía un 4.75 y en un ejercicio con la solución correcta me habían bajado la puntuación. La asignatura la impartían un profesor y una profesora y cada uno corregía su parte. Resulta que el ejercicio era de la parte del profesor y me dijo que no había razonado cómo llegaba a la solución. Para resolver el ejercicio había que plantear unas ecuaciones y como no supe plantearlas, lo resolví saltándome lo de las ecuaciones, pero demostrando después que el resultado que había puesto era el correcto. Y yo me pregunto, si lo resuelves y demuestras que está bien ¿para qué quieres las ecuaciones? En la vida real lo que vale es la solución, no el cómo llegas a ella. No hubo manera de que me subiese un 0.25 para aprobar.
Así que intenté suerte con la profesora y le pregunté por una cuestión teórica en la que me había bajado la puntuación. Tampoco me subía nada.
Cuando ya me iba por el pasillo, me llamó la profesora y me subió el 0.25 y aprobé.
No sé si le pareció que me puntuó mal su cuestión o le pareció injusta la puntuación del compañero. A saber…
Por tanto, me cae muy bien la profesora :-) , lo malo es que no me volvió a dar clase.

Hombre, depende de cómo llegaras a la solución. Si fue por tanteo, entiendo que no te pusieran buena nota. Si fue a través de algún rodeo, la cosa está menos clara.

A mí una vez me pasó algo parecido, se trataba de averiguar un elemento químico sabiendo las desviaciones que un campo eléctrico producía en las trayectorias dos de sus isótopos (de masas desconocidas). Yo sabía que la desviación era directamente proporcional al campo eléctrico e inversamente proporcional a la masa, pero no me sabía la fórmula exacta, así que comencé suponiendo que la diferencia de masa entre los dos isótopos era de 1 uma (lo más normal), a partir de ahí llegué a la conclusión de que el elemento era el magnesio y las masas de los isótopos eran 24 y 25, la respuesta correcta. El profesor me felicitó por mi manera indirecta de resolver el problema.

Por cierto, conviene conocer la <a href=”http://www.ime.usp.br/~vwsetzer/jokes/barom-esp.html”>historia del barómetro</a> ;-)


Muchos de los que viven merecen morir y algunos de los que mueren merecen la vida.
¿Puedes devolver la vida? Entonces no te apresures a dispensar la muerte.

Muchos de los que viven merecen morir y algunos de los que mueren merecen la vida.
¿Puedes devolver la vida? Entonces no te apresures a dispensar la muerte.

Muy curioso lo del barómetro. Pero hoy en día lo hubiesen cateado y tendría que haber ido a septiembre. En las revisiones no miran si tienes los conocimientos como en el caso del barómetro, sino sólo lo que está escrito.

Madre mía que pillado estás. xD

A mí tb me pasó algo así una vez… pero lo dejé en la mala leche y un resquicio de rencor.. xD

Tal vez el personaje tampoco era para tirar cohetes, pero bueno, al final aprové y aquí estamos :D

Chao gente :)


Horas de Humo

Uff las revisiones… me dan escalofríos solo de pensar en ir a una, y eso que ya he ido a algunas en lo que llevo de carrera (estoy en 6 de industriales, rezando por acabar)

Estoy de acuerdo en que el sistema de revisiones está “chungo”… Pero lo que también está chungo son los motivos por los que la mayoría de la gente va a las revisiones. Nunca les he visto mucho sentido, sólo cuando realmente hay una equivocación por parte del profesor que corrigió, y seamos sinceros, no es lo más frecuente. La gran mayoría de las veces las revisiones sirven para mendigar unas miserables décimas que nos permitan olvidarnos para siempre de los cinco kilos y medio de libros y apuntes que, en cada caso, nos están amargando la existencia…

La gente va a revisión muchas veces por inercia, aunque ni siquiera sepa qué va a decir, sólo para ver si “le baja dios a ver”, suena la flauta y consigue rascar lo suficiente. No me parece bien ese planteamiento, qué queréis. Llamadme digno, orgulloso, estúpido (a elegir jaja) pero nunca he ido, ni iré, a una revisión con esa idea. Supongo que el orgullo me impide rebajarme a hacer algunas cosas que he podido ver durante estos años, unas más sorprendentes que otras. Me resisto a ir a una revisión para bajarme los pantalones con tal de aprobar, prefiero volver a presentarme…

De todos modos no soy quién para juzgar a nadie, es solo una opinión personal… además hay casos y casos, seamos realistas, si me hubiera costado 5 años aprobar calor, seguramente me guardaría mis principios en el bolsillo jajaja. La carta me ha parecido un detalle muy… original y divertido :P hay que tener un par para escribirle esa carta (claro q no se la confianza que había con el profesor), o eso, o estar ya tan quemado que todo te da igual. Pero me quito el sombrero :P

Salu2

A ver, lo de volver a presentarte es una opción siempre y cuando ello no implique chuparse otro cuadrimesta más. En mi caso, y seguramente como muchos de los de por aquí, y en mi facultad (FIB - Barna) no teniamos la opción de septiembre de manera que si supendias te tocaba joderte y repetir la puta asignatura otra vez. Así que yo soy de los que con tal de no repetir álgebra con Karina (pufff) fui capaz de ir a mendigar unos puntillos al departamento de mates y hablar con ella de mi vida personal y de la de mi novia si hace falta durante más de dos horas(que es básicamente lo que pasó)–>RESULTADO: Cincazo en AL y a tomar por culo asignatura.

Gonzo, olé tus cojones por enviar semejante mail. A los demás: Empezar a aprender a quejaros coño que España se está conviertiendo en un pais de ovejas conformistas.

Ala, ahí queda eso.

Cristian
Desde Hibernia

Bueno, yo nunca he tenido demasiada esperanza en las revisiones hasta que fui a la revision de la ultima asignatura que me quedaba para aprobar la carrera. Y que conste que fui de casualidad. La plasta de mi novia (bendita ella) que me empujo a ir para ver si salia algo. Y vaya si salio! Por primera vez en 6 largos años, el profesor (que todo el mundo creia un hueso y fue de lo mas simpatico) palidecia frente a mi al ver como no coincidian las notas publicadas y las notas de los ejercicios. Afortunadamente, habia aprobado y se acababa mi larga agonia.
¿Y me pregunto yo? ¿Cuantos inocentes suspensos habra habido en la universidad española? Despues de esto entiendo a toda la gente que va al “mercadillo” a ver si pesca algo. Es que, la verdad, nunca se sabe….


The fear for the blood tends to create fear for the flesh.

The fear for the blood tends to create fear for the flesh.

¡¡Que suerte!!, en la escuela donde trabajo, el “profesor del Departamento de Transmisión de Calor” no es otro que el empleado de mantenimiento, que se ocupa de ver si la caldera va surtida de fuel o tiene los filtros obstruidos.
;D Un saludo!~piezas

Joder, lo de escribir emails no lo sabía yo para re-revisar el examen, me lo apunto. Aunque siempre que he ido a una revisión ha sido totalmente infructuoso. Eso sí, nunca voy con el propósito de rascar, si creo que me ha salido bien, voy a ver qué ha pasado, si sé que ha salido mal, voy a ver en qué me he equivocado (sí, algunos idiotas hacemos eso porque de los errores se aprende más que de los aciertos :P).

Por cierto, hoy ha sido el primer examen (Teletráfico) en el que el profesor ha explicado al acabar cómo se hacía :-OOOOO


Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas

Tal y como dicen por ahi yo no soy partidario de ir a las revisiones por el simple hecho que algunas solo son para que los profesores se venguen de afrentas imaginarias, pero hay veces que la revisión clama al cielo, p.e. de tener un bonito 2 a un estupendo 8.50.
Seguro que alguien se pregunta como lo logre, bien, de forma muy simple, fui a la revision y simplemente consegui que el profesor tubiera a bien concederme unos instantes de su preciado tiempo y se LEYERA las respuestas, despues de tan arduo esfuerzo creo que cerro el chiringuito, debia tener la neurona extenuada.
No es precisamente de una revision pero creo que merece la pena comentarlo a tenor de una respuesta anterior sobre ‘conocimientos’ que no se tienen para un examen.
El profesor de estadistica era (es y creo que aun manda mas) catedratico de ‘noseque’ esoterica rama de las matematicas estadisticas, con lo que disfrutaba como un niño dandonos pizarras y pizarras de formulas que no teniamos que saber, ya que nuestro ‘pobre nivel solo llega a discernir los distintos simbolos utilizados’, bueno a lo que iba, en uno de sus alardes nos dio un teorema completito (ya ni recuerdo cual) con su parte esoteria incluida y por supuesto nos lo encontramos el dia del examen alli sonriendonos… yo, ni corto ni perezoso, me extendi sus buenos folios de exposicion, excepto en el punto en el cual el esoterismo iba mas alla de mis capacidades, lugar en el que deje unos puntos suspensivos y una nota diciendo que esa parte me sobrepasaba y que lo tomaba a partir de donde era capaz de discernir (mentira, ese salto me lo aprendi de memoria) con lo cual el buen hombre quedo francamente impresionado y me concedio un bonito aprobado.

Generalmente las revisiones de examen no me sirvieron de
mucho, porque cuando metía la pata lo hacía hasta el
fondo. La asignatura en la que más revisiones estuve fue
Mecánica de segundo de la ETSII (se me atragantó). Y para
colmo siempre descubriendo malos planteamientos de
ecuaciones o lo más común, que en alguna parte realizaba
una operación de matemática difusa por lo incoherente de
sus operaciones (sumas extrañas, multiplicaciones que eran
divisiones, divisiones por cero que daban un número
 entero,…).

En una ocasión fui a una revisión de esas de mercadillo
como dice el amigo GonzoTBA, Ampliación de Física. Era un
examen de convocatoria extraordinaria de diciembre (en mi
universidad habian cambiado los de febrero a diciembre por
alguna extraña razon). Yo habia estudiado mucho y estaba
seguro de que el examen me habia salido por lo menos para
aprobar. Llegué a la revisión y eramos una decena, más o
menos. El profesor no nos llamó de uno en uno sino que nos
dio los examenes y unas tarjetas de cartulina. Su
explicación fue que en las cartulinas debiamos apuntar las
preguntas en las que teniamos una duda y razonada (una
especie de examen post examen), y que él solo respondería
a las dudas de las tarjetas. Lo primero que vi es que
tenía un 4.2 y que era la nota más alta de los que
estabamos allí. Revisando el examen detecte unas tres
preguntas cuya corrección me mosqueaba. Pero
principalmente una, que casualmente formaba parte de la
colección de problemas que habia hecho para el examen y
cuyo resultado me sabia de memoria y era el mismo que
estaba viendo en el examen. Cuando llego el momento de
hablar con él fue descartando una a una todas las
cuestiones de la tarjeta hasta llegar al problema en
cuestión. Sus palabras fueron, “Creo que esta pregunta
esta mejor de lo que parece”, “el desarrollo está bien” y
“el resultado es correcto”. La pregunta tenía dos
apartados en los que para su resolución se usaba la misma
ecuación pero con parámetros iniciales distintos. Yo
supuse, ya está tengo el punto completo y apruebo. Pero
no, su respuesta fue “esta bien pero en el segundo
apartado no está la ecuación de partida”, a lo que
respondí que era la misma del primer apartado. “Sí pero a
mí no me queda claro que tu sepas el concepto teórico así
que como mucho te puedo subir hasta 4,5”. Me levanté y me
fui a dar un paseo ya que por mi mente pasaban imagenes
sangrientas protagonizadas por susodicho profesor.

En otra ocasión tuve más suerte, la asignatura era
“Electrotecnia general” y yo tenía un 3,5. El resto de
los suplicantes tenía más de 4,5. Uno a uno iban entrando
y saliendo. Y las caras eran esas que se nos quedan cuando
das las gracias porque no se le ocurriera bajarnos encima
la nota. Cuando me tocó revisé el examen y en principio
parecia que no habia nada que rascar. Hasta que observé
que todas las preguntas tenían alguna anotación en rojo
menos una. Se lo hice notar y para mi sorpresa reconoció
que se le habia pasado. Así que salí con mejor cara que el
resto porque había pasado de 3,5 a 5,5.

Por último, otro ejemplo de mis experiencias, “Economía”.
Era una de las tres que me quedaban para terminar. Veo las
notas y me digo ya me ha vuelto a quedar con un cuatro.
Esta vez tengo que ir a la revisión. Fui a la misma y el
profesor fue comentandome las preguntas y los fallos según
pasaba las páginas (nada de dejarte el examen para que lo
leyeras). Hasta que llegó a una pregunta en la que le hice
detener porque creia haberlo resuelto bien y lo tenía con
un cero. Revisó el problema de arriba a abajo sin
encontrar ningún fallo en ningún planteamiento y ninguna
operación pero el resultado estaba mal según su chuleta.
Cogió el libro de donde lo habia sacado y comparamos
resultados. Eran diferentes. Revisamos enunciado y era el
mismo. Revisamos la resolución del libro y, como era de
suponer, era correcta. ¿Entonces? Revisó de nuevo la
resolución de mi problema paso a paso junto con la del
libro y detectamos el fallo. Puse cara de gilipollas al
reconocer que mientras que en el enunciado ponia 3x²+…
yo habia puesto 2x³+… al resolver. Pero despues de
reirse un rato me dijo que en conjunto no estaba mal
resuelto si partiamos de mi original cambio de problema y
me puso el 5 para agradecimiento eterno de mi persona.

Bueno pues hasta aquí algunas de mis experiencias con los
examenes, espero no haberos aburrido. ¿Alguno se ha
encontrado en situaciones similares?

Pues yo nunca fuí muy asiduo a las revisiones, que cuando la has cagado, la cagaste y se acabó… pero todo cambió por ahí del 6º semestre de informática, cuando el profesor más perro de la carrera (esto estaba hasta documentado entre los compañeros), realizó su acostumbrada masacre entre los alumnos de Base de Datos 1. No me pregunten cómo, pero obtuve una calificación de 8 como final (supongo que ese día bajó el espíritu santo y decidió, en vez de brindarme el don de hablar lenguas extranjeras, iluminar mi mente con los conceptos de normalización y consultas), compartiendo con una compañera el grandísimo honor de ser la mejor calificación de la clase. Sin embargo, cuando la oficina de servicios escolares publicó las calificaciones que ellos habían recibido hubo un detalle pequeño, casi insignificante, que consistía en publicar un 6 en vez de mi 8 original. Confiado en mi brillate calificación, ese día no asistí a la publicación sino hasta 2 días después, cuando eran las inscripciones para el nuevo semestre, y fué entonces mi sorpresa. Acudí con el profesor en cuestión e incluso con la coordinadora de mi carrera, pero dado el tiempo transcurrido, lo único que me dijeron fué “acude a servicios escolares”. Y ahí fuí; sin embargo; la persona que controlaba dicho departamento era un antiguo profesor que me tenía fichado a manera personal, por la simpática costumbre que adquirí de dormir en su clase (a quién se le ocurre poner el curso de física a las 7:00 de la mañana, y acostubrar jugar con la compu hasta pasadas las 3 AM) que como toda respuesta a mi problema sólo atinó a decir “ya mandé las calificaciones a la Secretaría de Educación Pública y nada se puede hacer”… recuerdo que incluso al profesor perro le dió pena el suceso, pero ya ni él ni yo teníamos en nuestras manos la solución. Después, el profesor me comía en la mano, pero de cualquier modo las insignificantes décimas que perdí no me permitieron obtener el título instantáneo, sino que ahora estudio un master para poderlo obtener, en la cual sí acudo a las revisiones, y hoy soy punto de referencia para el departamento, al recomendar a los novatos el revisar todo el proceso de calificaciones, “no les vaya a pasar como al alumno aquel…”
D.A.—Donde manda Capitán, mejor vámonos nadando

En mi caso, debo decir que las revisiones han sido muy útiles y, en general, justas. En concreto, he aprobado unas cuantas asignaturas en revisión, de las cuales la inmensa mayoría estaban total y plenamente justificadas (en una pasé de un 3’5 a un 6 porque el profesor me había dejado sin corregir el problema “gordo”; en otra, por un error de ellos, me habían calificado como “no apto” un programa que funcionaba perfectamente; en otra más se habían equivocado al pasar la nota del examen a las listas; otro fue un programa que hice en un examen, que el tío no se aclaraba y tuve que explicarle el funcionamiento paso a paso; en otro caso entendieron un número binario como si estuviese en decimal -fui el único que lo puso en binario, aunque lo especifiqué-…), y en el resto fue una mezcla de cara-de-niño-bueno(tm) y que el ejercicio estaba casi-casi bien salvo por algún error tonto al principio que arrastraba por todo el problema (con error tonto me refiero a una división mal hecha o similar, no a errores de concepto), con lo que del cero inicial pasaban a darme la mitad de lo que valía el ejercicio. También, en general, las veces que he suspendido han sido totalmente justificadas y no había de donde arañar. Otra cosa es que el examen en sí fuese justo (calculo que el 30% de los casos, incluyendo asignaturas de libre elección) o una ida de olla del profesor/profesora de turno (el 70% restante), pero eso es otra historia.

Sin embargo, hubo una ocasión en la que la profesora sí se portó como una [****] (coloque aquí el insulto degradante que más prefiera; en mayúsculas, por favor). Era un exámen en el que cada ejercicio lo corregía un profesor distinto, y cuando vi el suyo me encontré con que, del total que valía la pregunta, me había bajado medio punto. Pero allí no había ninguna nota, marca o tachón en rojo que indicase donde estaba el error. Así que me dirigí a ella educadamente y la conversación fue, más o menos, como sigue:

-Mira, es que en este ejercicio me has bajado medio punto, pero no pones en ninguna parte qué es lo que está mal.

-(tras mirarlo detenidamente) Sí, es que entre este punto y este te has saltado un paso de la demostración.

-(Señalándole con el dedo una flecha que apuntaba hacia el margen, en donde estaba puesto dicho paso) Ya, pero es que está puesto aquí.

-(Ella se queda pensativa durante unos segundos, y responde) Sí, bueno, pero… ¿y como se que no lo has copiado?

En ese momento me quedé completamente bloqueado. ¿Que como sabía ella…? ¿Pero qué argumento es ese? Por supuesto, su negativa a darme mi medio punto fue total. Me fui de la revisión, completamente desorientado, hasta que, más tarde, las ideas empezaron a encajar en mi cabeza y me di cuenta de lo que realmente estaba insinuando la tía (sí, para algunas cosas soy algo lento). Estuve a punto de volver y gritarle cuatro cosas, pero me contuve y decidí dejarlo pasar. De todas formas, se la tengo jurada. (por supuesto, quiero dejar claro que NO había copiado en el examen, y TAMPOCO había copiado el paso posteriormente en la revisión, como parece que quiso insinuar la individua).

Posteriormente, al contar dicha historia, me comenzaron a llegar historias similares ocurridas a otra gente, también por parte de la susodicha, lo que me confirmó que, simplemente, se niega a aprobar a la gente en revisión por sistema, tenga o no tenga razón.

Esa asignatura la aprobé finalmente en séptima convocatoria, y de puro milagro. También quiero añadir que, aunque no os lo creais, el resto del departamento son gente MUY legal. Las otras veces que suspendí estuvieron perfectamente justificadas y no tengo queja, todo lo contrario. Pena que en el resto de departamentos no sean así…

Así que mi briconsejo de la semana es: ve a todas las revisiones. Probablemente no consigas nada, pero ¿y si…?

Dos casos sobre las revisiones:

1. Profesor doctorado en noseque de nomedigas, vamos un “intocable”. El examen me sale bordado, no solo aprobaba sino que iba para nota. Salen las notas: suspenso. Yo creia que eso era imposible y fui a la revision. El tio no estaba alli, en su lugar otro del departamento. Al parecer, tal engendro tenia una conferencia en nosedonde. El caso es que el corrector saca mi examen y… no estaba corregido!!! O sea, el muy hijoputa habia puesto el suspenso sin ni siquiera mirar el examen. No pude dejar de pensar en la de compañeros en la misma situacion que perdieron a lo tonto una convocatoria.

2. Esta vez no a mi. Otro profesor perro, si no le pones lo que te pide con puntos y comas, te tira la pregunta, ya le pongas mas, ya le pongas menos. Entra uno a comprobar atonito un suspenso inmerecido (de tantos que ponia este profesor). Yo comentando con la risa floja del que sabe que no va a sacar nada con otro iluso en la puerta del despacho. De pronto, se oyen voces. El alumno estaba poniendo verde al profesor, “que si es injusto”, “que si exijo que lo corrija otro profesor” (ya ves, era el jefe de departamento…), “que si patatin, que si patatan”. Por lo menos se quedo a gusto. Cuando salieron las notas de las revisiones, el chaval estaba aprobado :|

¡Juasssssss! ¡Esta si que es buena! ¡Es digna incluso de los chistes de G.U.!

Resulta que esta mañana (hoy es miercoles 11 de Febrero de 2004) les han repartido a los chavales de investigacion de mercados ¡el test que teniamos que hacer mañana los de la asignatura de Investigación Comercial! Si, señores. ¡El test revelado un dia antes del examen!

Teniendo en cuenta que soy el unico alumno de Investigación Comercial que lo sabe y que me han contado ciertas preguntas del test, espero que no lo cambien… Ah, y tambien espero que el problema sea el mismo, porque ya tengo la solucion… ¡jejejejejejejejejeje!

P.D.: Como mañana la cague, anda que no me voy a poner colorado ni nada… meditacion…. meditacionnnnnnnnnn… OOOOOMOOOOOOOOM!

Estamos deseando saber cómo te ha ido!!!!!!!!!!!

Pues nada, nos pusieron un test, pero nos cambiaron el problema. Nos pusieron uno de dos modelos de experimentación comercial, el modelo de dos factores en bloques aleatorios, y el modelo de dos factores controlados, con efectos interactuantes y considerando un campo experimental. Hice el primer modelo, y me salió bien, pero al hacer el segundo modelo metí la pata en algo, porque la ultima suma cuadrática me salía negativa. Evidentemente no podia ponerme a 2 minutos del final del examen a revisar 6 sumas cuadráticas, asi que le deje una nota al profe explicando todo lo que se hace despues y diciendole “se que las sumas cuadráticas son positivas, y como esta me ha salido negativa es que hay un error, pero por lo menos se que lo hay”. A ver que tal me lo consideran…

Y para un problema tan gordo, podian dejar al menos dos horas, digo yo…

En fin, la nota, dentro de dos semanas.

Creo que una vez mas voy a destacar (por desgracia para mi) entre los demas. Aqui va mi GRAN CAGADA!
Una de las asignaturas huesos de la carrera de informatica (para que os vayais situando) de esas que son normal que se repitan. Bueno pues repitiendo repitiendo me curro todas las practicas de puta madre, hago los ejercicios que el año anterior ni sabian que existian y me presento a examen. Una semana mas tarde salen las notas y yo no estoy en la lista. Ni aprobado ni suspendido. Raro raro raro! Bueno me presento a revision a ver que ha pasado y me dicen que no estaba matriculado de esa asignatura asi que no pueden ponerme la nota. Como que no! Eso no puede ser. El caso es que me voy a secretaria y mirando el expediente me dicen que de esa asignatura no estoy matriculado porque YA LA APROBE el curso anterior! Increible.
A ver quien es el guapo que repite una asignatura y se la curra mas que antes … solo por el dolor de hacerla!!!
Para que vayais atando cabos de mi nivel, soy el mismo que una mañana al ir a currar se encontro con el que le habian pegado una puñalada y se habia caido desde un 5º piso y ni se dio cuenta de lo que estaba esquivando.
Ala buenas noches!

gonzooo!! esto no es justo, llevas dos semanas sin publicar nada! ><


The fear for the blood tends to create fear for the flesh.

The fear for the blood tends to create fear for the flesh.

Gonzo esta away desde hace dos semanas ;)

Ufff… Las p#@*s revisiones… Tengo historias para descarrilar un AVE

Primero, una gozosa:
* Transmisión de datos: de 4,5 a 7 porque el profesor se volvió disléxico corrigiendo y no se dió cuenta de que seguía la ruta ABCDEFGHIJK en vez de una permutación que su sed de suspenso le hizo leer. Afortunadamente tuvo el gesto deportivo de reconocer su error.

Por desgracia las demás son bastante peores, pero sólo pondré un par para que no digáis que soy un exagerado:
* Diseño de filtros o Circuitos II, a escoger, cualquier convocatoria: De 6 ejercicios, justo el que no te dió tiempo a acabar (sea el que sea) era el fundamental sin el cual es inconcedible aprobar. Esto no era personal, nos pasaba a cualquier infortunado que nos tocaba suspender con un 4,5.

* Electromagnetismo II o la revisión kafkiana: Revisión tipo “mercadillo” con la particularidad de que si un profesor no tenía alumnos en cola durante x minutos (donde x es un número arbitrario inferior al tiempo que tardas en darte cuenta de la circunstancia), dicho profesor desaparece de la circulación. Problema de resultados que se arrastran de un apartado a otro y por coger un redondeo diferente al del profesor, resultado no coincide en 2º apartado (ahí descubrí que, efectivamente, la división es una operación muy inestable) ni siguientes. Se me da por bueno el 2º apartado porque “el planteamiento es el correcto”, pero no en los siguientes, cuyo único fallo es el famoso resultado del 2º…(aquí no valía lo del planteamiento).

En otro ejercicio, pelín más teórico, daban unas restricciones y una ecuación de onda que cumple. La pregunta es si la solución dada es única y demostrarlo. Después de 3 carillas de respuesta donde además de demostrar que no es única, doy 3 o más familias de ondas que también cumplen las restricciones del problema, hay una anotación escrita del profesor que simplemente indica que “no da otra solución” (!!!??? ¿tanto cuesta sustituir incógnitas por valores cualquiera, tal como indicaba?). Cuando lo leí, el profesor de ese ejercicio ya había volado. Cuando lo localicé en su despacho un rato después, la cosa se pone más divertida…

- Hola, venía por una duda sobre una anotación en un ejercicio de mi exámen
- ¿Por qué no me lo dijiste en el aula de la revisión?

Mal comienzo, primera batalla con el profesor sólo para que se digne a mirar mi exámen… Al menos ésta la gané.

- ¿La anotación se refiere a que no he dado ninguna solución concreta, con todos sus numeritos?
- Sí.
- ¿Pero las familias de ondas son correctas?
- Sí.
- ¿Y la demostración de que la solución no es única está bien, no?
- Sí, eso está perfecto, pero no das otra solución numérica.
- Aaah… (Le doy la vuelta al exámen, queda hacia arriba el enunciado con un precioso “¿es única? demuéstrelo”) Entonces quizás hubo algún error al corregir este ejercicio, quizá debido al enorme número de exámenes que tienen que corregir…(dicho todo en tono comprensivo)
- ¡Huy! ¡Qué tarde se me ha hecho! ¡Me voy a comer!

Y se va el gracioso…
Imposible localizarlo durante 3 días, días en los que me paso constantemente por el departamento y consigo que la secretaria del departamento tome nota de mis visitas y de mis intentos de localizar al profesor.

Día 4º, el profesor aparece. Consigo que su excelencia me reciba en audiencia.

- Buenas, venía por lo de mi revisión…
- El plazo de revisión ya ha pasado, habérmela plantado antes.
- Lo hice y la tuvimos que dejar a medias porque usted tuvo que irse…
- La revisión ya estaba acabada.
- Seguro que sí, pero no me dijo qué iba a hacer con el error de corrección.
- Yo nunca me equivoco, te lo estás inventando. Largo de aquí.
- Perdón, pero sólo tiene que leer la anotación que me puso y el enunciado para recordarlo…
(Aquí van improperios dirigidos a mi persona que no considero adecuados para oídos inocentes y que siguen creyendo en que los profesores de universidad son respetables)
- ¡LARGUESE DE MI DESPACHO!

Después de ésta conversación supe que nunca más aprobaría la asignatura ni otras del departamento (¿no he dicho que además era el director del departamento? Hay que ver cómo escojo mis enemigos…) ni podría tener una conversación civilizada con el sujeto, así que me fui a otra universidad donde también había un departamento de los que creen que el destino natural del alumno es el suspenso, pero no daban las mismas asignturas, así que no los sufrí por tenerlas ya aprobadas.
…Y el resto el historia.

Visto el tema con la sabiduría de los años, me asalta la duda de si debería haberme ido a lo grande, impugnando el exámen y mandando un par de cartas al director de algún periódico para darle publicidad al asunto. Desafortunadamente creo que ya ha pasado el periodo legal en el que se guarda ese exámen y pasa a ser mi palabra contra la suya.

Disquete Enmascarado, lector en la sombra.
¡De verdad que un día de éstos me registro!

Creo que estas cosas no sólo te pasan a ti, supongo que le pasan a mucha más gente y te aseguro que yo más de una vez he metido la pata hasta el fondo de una forma similar, aunque nunca en revisiones de examen.

Ayer estuve a punto de cagarla, otra vez, escribiendo a mi gefe. Menos mal que antes llame por teléfono y un compañero me aclaro lo que estaba sucediendo, si no … hubiera sido una grandísima cagada, menos mal que voy aprendiendo.

C´est la vie, el que tiene boca se equivoca y el que tiene e-mail esta claro que también.

Buaj, que asco de UMA ¿eh? Y qué asco de K-macho, cagontó. Por cierto, electro 2 la aprobé yo el año que se fue K-macho de la asignatura, porque el nuevo puso un examen de esos que lo ves y dices: “coño, ahora entiendo el electromagnetismo”. No saqué sobre o matrícula porque K-Macho le echó la bronca en mitad del examen (después de verlo) y tuvo que corregir a caraperro.

A mi me pasó algo parecido en una revisión de Teoría Económica a manos del ínclito Pescadilla (r). En mi caso, todo se solucionó cuando me aprobaron en la siguiente convocatoria haciendo el peor examen de T.E. que recuerdo.

Las revisiones, que gran tema. En una me dijo el profesor de estatística: mira maja aqui no puedes rascar nada, yo que tu me iba a playa que hace buen día. Contestación: no si estan mis amigos con el coche esperando en la puerta ahora me voy, venia para ver si me deja una copia del exámen para prepararlo en septiembre.
Pero yo queria hablaros hoy de la vida social que se desarrolla alrededor de las revisiones. Conoces a compañeros que no sabias de su exitencia, haces amigos… y bueno yo hasta aprendi a hacer papiroflexia. En la revisión de automatización aprendí a hacer pajaritas, ranas y cisnes de papel y todo ello antes de que me llegase el turno de hablar con el profesor y dijese no es que al imprimir la lista de resultados se me han movido las lineas y los nombres no concuerdan con los resultados, tu nota es la de 3 lineas mas arriba de tu nombre.
De todos modos hay que ir siempre a las revisiones por que al fin y al cabo para eso pagan a los profes y siempre se puede descubrir algun punto por ahi perdido.

La verdad es q mi historia no es q haya sido una gran cagada del profesor, pero un poco se deja entre ver como se plantea la lista de notas en función de las notas del examen.

Empezaré por el principio:
La Asignatura.
Es la típica asignatura optativa q aburre a las moscas, ya q los profesores se empeñan en dar una visión excesivamente teorica a una asignatura claramente práctica. De normal estabamos de 10 a 15 personas, y como yo soy una persona q opina q el ir a clase es fundamental para saber de q va la asignatura, pues fuí a todas las horas. El hecho de q estuviesemos poco más de una docena de personas hizo q el profesor se quedara facilmente con la cara de todo el mundo y creo q especialmente con la mía ya q un par de veces le pregunté cosas al final de la clase y en un trabajo q había q exponer tome la voz cantante del grupo y fuí quien respondió a las preguntas al final de la ponencia.
Para no dar demasiado datos más sólo diré q la asignatura es de informatica, ni de q escuela ni nada más.

El examen.
El examen fué a las 10:00, yo estoy acostumbrado a q empiezen a las 9:00, pero este examen se intuía q iba a ser corto, yo como toda persona elegante q se precie de serlo, llege puntual, ni antes ni despues, en el instantes exacto y ocurrió lo q es normal, q todo los compañeros ya estaban dentro del aula, con los examenes repartidos y poniendome cara de “así vas a aprobar tu”. Me toco sentarme en 1º fila delante del profesor.

Me sorprendieron dos cosas, la primera; q había mucha gente, q evidentemente no había pisado las clases; y segunda, el examen entero versaba sobre el último 5% del final de la asignatura, es decir estuve aprendiendome pasos, lista de tareas y métodos para nada, así q me entró la risa, literalmente, me entró la risa (entiendase la risa q le puede entrar a uno q está en un examen) y estuve cerca de 1h (de verdad, controlado por reloj) mirando al examen y preguntandome en q aula me había metido, si esto era una broma o q.
A eso de las once cogí los folios y empezé a rellenar lo q yo creía q podía ser los resultados del examen, un poco de imaginación en un ejercicio, un poco de inventiva en este otro, supongo q esto es así para este otro ejercicio y al cabo de otra hora entregué y me fuí.
A la salida todo el mundo comentaba lo mismo, q no se esperaba q fuera así, q podía haber avisado, q debíamos haber hecho más ejercicios del último tema, bla, bla, bla.

El pasillo.
Dió comienzo por fin las clases del 2º cuatrimestre y coincidencias de la vida q me encuentro al profesor de turno en un pasillo, y me empieza a contar q ha suspendido todo el mundo menos un chico q además ha sacado sobresaliente, y me pregunta q ha pasado, a mi me entra la risa y le digo q no me extraña q el examen no es lo q se esperaba, q se centró mucho en la parte del final, q habíamos hecho pocos ejercicios, q era el típico q llegaba tarde y se marchaba pronto y al final no dimos todo el temario, vamos todo lo q se me ocurría. Ojo, siempre de buen rollito y de perdidos al río, diciendo q en mi caso tampoco había podido estudiar xq tuve más examenes en medio y esas cosas.

Los resultados.
Sále la lista de aprobados y… increiblemente la única persona q aprobó se multiplico por 10 es decir, hubo 10 aprobados, entre los q me incluí, imagino q en parte no estaría tan mal mi examen, q el profesor decidiría tener más en cuenta las prácticas y tal vez, y sólo digo tal vez tuviera en cuenta nuestra charla en el pasillo, por aquello de la sinceridad.

Las revisiones de exámenes solo sirven para aumentar la calidad de vida… del profesor, claro. Dicen que la risa es buena para la salud, que estimula y hace que broten las endorfinas y cosas así… y claro, los profesores se te descojonan en la cara…

Porque ir a una revisión para ver si te pueden subir medio punto (sobre 10) en una pregunta para alcanzar el cinco punto cero soñado y no tener que volver el año que viene… es un poco triste, sí… Pero más triste es que te diga el descojonado profesor: Si yo sé que tú sabes lo que pregunté en el examen, pero no sabes decir lo que quieres decir…

¿Que no sé decir lo que quiero decir? Pero si he dicho lo que quiero decir, ¿por qué me dice que no se decir lo que quiero decir? Lo dicho (que quiero decirlo): Agarrate la puerta y vete, porque igual te acusan de asesinato…

Hola Gonzo. Esta es una respuesta de las queya habrás sabido del contenido. Te comento estudiamos en la misma escuela (ETSII Valencia).
Bueno, te hablo de la asignatura por excelencia, EDP CHA CHANNNNN. Situense, verano 2002, última asignautra para acabar la carrera, pendiente de aprobarla para presentar el proyecto. Lo reconozco examen un tanto pésimo pero yo apuraría que casi aprobado. Mira las notas del tablón 5,5. Ui que bien que jolgorio oro perrito. Cagon diez si es que soy un hacha.
A la tarde siguiente, me llama un amigo, oye que por los pelos tio, que has sacado un 4,5. Apreta el culo un poco mas en septiembre y ya lo tienes. ¿4,5? ¿Serán cabrones?. Pero si estaba aprobado.
Voy a hablar con “ñlos profesores”. No es que hemos confundido las notas de “industriales” con las de “químicos”. Total gente aprobada estaba suspendida y gente suspendida estaba aprobada.

Bien. Cuando nos equivocamos nosotros jodidos, cuandos e equivocan ellos, también jodidos.
 Divertido.

Saludos

Esta historia no me ha sucedido a mí, sino a mi novia, que trabaja como comercial de una multinacional tecnológica. Le llama su jefe cuando va conduciendo y se salta un stop, con tan mala suerte que le para la guardia civil. Ella tira el móvil para que no le pongan multa también por eso y se intenta camelar al agente, “no me di cuenta, no lo volveré a hacer” en fin, esas cosas que te dice una tía y tienes que creertelas.

Un rato después, su jefe la vuelve a llamar, y le reprocha haberse saltado un stop, da mala imagen de la casa, le dice. ¿Qué? ¿cómo lo sabes? el tipo le explica que han puesto un dispositivo GPRS de seguimiento en los coches de los comerciales (son particulares, no puestos por la empresa). Total que mi chica que antes muerta que callada, le pone a caldo: “mira que sois ruines, mal esta que hayais echo esto y lo otro (un par de ejemplos de mal comportamiento de la empresa que omitiré aquí) pero esto ya es lo último, no teneís vergüenza, qué asco trabajar para vosotros..” un rato después para y su jefe no le contesta. Después de un silencio que a ella se le hizo eterno, el tipo se atreve a hablar: “bueno mira, en realidad es que no colgaste el móvil cuando te pararon y escuche tu conversación con el guardia civil”… XDD

Gonzo, yo también me las vi con tu profe de calor, que en clase insistía en que lo importante no eran los números sino el concepto, y luego te bajaba el 50% si el resultado numérico final no coincidía con el suyo, al menos a mí me lo hizo.

Eso sí, por muchas revisiones que hice en mi paso por la ETSII, nunca llegué al nivel de una compañera (tu sabes quien eres) que aprobó Estadística diciendole al profe que si le suspendía no podría irse de vacaciones de verano…

Esto me pasó en clase de informática. En mis estudios de Adm y Dir. de empresas tenemos una version light donde se da windows, el paquete office, contaplus y algo de internet. Patético.

El caso es que pusieron un ejercicio de access y lo hice. cuando veo mi nota, me veo un cero patatero. Pero vamos a ver… ¿como es que al presidente fundador de un club de informatica le ponen un cero en informatica?

el caso era que mi solucion del problema de Access no coincidia con la solucion del profe. en la revisión, me tocó coger el ordenador y enseñarle 4 maneras distintas para solucionar el problema sin hacerlo como el decía, y encima enseñarle que la mía era la mas eficiente.

Tras dos horas y con 4 profesores en el despacho, no les quedó mas remedio que rendirse y publicar mi solucion en el tablon de anuncios.

Hola:

Eso también me ha pasado a mí, y también estudiando informática. Como resolví un ejercicio de una forma distinta a como tenían ellos en su chuleta de examen resuelto, me habían quitado 3.5 puntos. O sea, que pasé de u 6 a un 9.5, casi ni se nota, ¿eh?

Pienso que cuando uno está convencido de que ha hecho bien un examen, si no saca la nota que espera, debe ir a la revisión para ver qué ha pasado.

Es curioso cómo en informática hay gran ocurrencia de este tipo de gazapos: si tienes una solución original que no concuerda con la de su chuleta, no la dan por válida. ¿Eso es corregir? Eso es no tener ni puta idea.


No pidas una carga ligera, sino unas espaldas fuertes

– Lola Cárdenas Luque
“Si la vida te da la espalda, tócale el culo.”

Pues menuda suerte, mis profesores (por llamarles algo) si no utilizabas su sistema estaba automaticamente mal, fuera el resultado correcto o no… lo que mas miedo da es que uno de ellos es ahora el jefe de departamento de Estructura de la Informacion, vamos apañados.

Bueno,je je
Este semestre he sacado un 3.5 de transferencia de calor,
cuando con un 4 podia evitar repetirla una vez mas. Para
infortunio mio, en mi escuela no hay revision de
transferencia de calor.Lo unico que se puede hacer es
apuntar tu nombre en una papelito colgado de la pared,con
la esperanza de que el profesor se mire tu examen y te
cambie la nota(no conozco nadie que haya tenido esa
suerte).Asi que supongo que la utilidad de ese papel es la
de pensar en sus alumnos cada vez que va ha hacer un poco
de arte en el WC del departamento de Termotecnia.
Lo peor de todo es repetir la assignatura en horarios
intempestivos(7 a 9 de la noche) y volber ha hacer los
examenes parcial i final de 5 horas cada uno…..

Pensar que poder hacer revision es un lujo!!!

Lo más raro que me ha pasado en una revisión, fue en la de
un examen de dibujo diédrico. No recuerdo la nota que
tenía, pero sería en torno a un 4. En uno de los problemas
me habían puesto un 0 y yo, convencido de que el problema
estaba bien hecho, fui a la revisión.
Una vez allí expliqué con pelos y señales cómo había
resuelto el problema, paso por paso. Tan convencido estaba
de que era correcto, que conseguí convencer al profesor y
me subió la nota del examen hasta un 6. Increible.
A los cinco minutos de salir de la revisión,
espontáneamente, me di cuenta de que el problema estaba
completamente mal. De alguna forma había conseguido
demostrar lo indemostrable. Había conseguido liar al
profesor hasta tal punto que aceptó que el problema estaba
bien. Y lo mejor de todo es que no fue un engaño, ya que
yo estaba tan engañado como él.
Pero claro, una vez descubrí mi error, no me iba a
 delatar…


 Elendil!!

Elendil!!

En momentos de examenes esto siempre sube la moral ;)