Gracias por pensar

A mediados de Marzo yo llevaba una empanada de tres pares de cojones. Una serie de experiencias habían cambiado mi concepción del mundo sacudiendo el marco en el que yo creía que se desarrollaba mi vida. Había tenido sensaciones y asistido a sucesos para los que no tenía etiquetas. Estaba perdido, y lo único que sabía era que quería sacar de mi vida la mayor parte de lo que había para volver a llenarlo todo de cosas que salieran de mis sueños y no de lo que el mar arrojaba a la orilla. Cada vez lo tenía todo más claro.

Los lectores de ESDLV, por su parte, no entendían nada. De hecho nadie a mi alrededor entendía nada. La mayoría de los comentaristas tenían una opinión clarísima: yo había perdido un tornillo. Gente que no me conocía, que ni siquiera me había enviado jamás un email, declaraba con total familiaridad que yo había perdido el norte y que en breve la tierra se abriría para comerme por los pies. Parecían saberlo todo sobre mí cuando ni siquiera yo mismo era capaz de dibujarme con seguridad.

En aquel mar de opiniones alegres e infundadas me cayó una tabla entre las manos en forma de email. Nada más abrirlo, una bocanada de aire fresco me agitó el flequillo. Se trataba de un tipo que me animaba en mi nuevo camino, y para empedrarlo, y ofrecerme contraste, me copiaba unas líneas del ensayo de José Ingenieros, "El hombre mediocre":

"El hombre mediocre es una sombra proyectada por la sociedad; es por esencia imitativo y está perfectamente adaptado para vivir en rebaño, reflejando las rutinas, prejuicios y dogmatismos reconocidamente útiles para la domesticidad. Así como el hombre inferior hereda el "alma de la especie", el mediocre adquiere el "alma de la sociedad". Su característica es imitar a cuantos le rodean: pensar con cabeza ajena y ser incapaz de formarse ideales propios."

A este párrafo seguían muchos otros igualmente brillantes y, para mí, esclarecedores. Esta persona completamente desconocida había sabido leer entre líneas lo que yo sólo era capaz de ver buceando en lo más profundo de mí mismo, y me había lanzado un salvavidas en un momento en el que yo braceaba luchando por lo que parecía ser el último aliento. ¿Cómo era posible que un desconocido me pudiera comprender mejor que todos aquellos que me rodeaban?

Contesté, y me despedí con las siguientes líneas:

"Muchas gracias por tu email. Eres de esa gente que empiezo a encontrar
cada vez mas a menudo y que creía que no existía."

Poco después me escribió de nuevo para recomendarme un libro que le había caído en las manos. Decía que el libro describía lo mismo que estaba yo intentando expresar en ESDLV, y me copiaba algunos de los párrafos que había encontrado más relevantes.

Escribí de vuelta un largo email que comenzaba con las siguientes palabras:

"Tío, tu email me ha impactado. Los párrafos del libro que me has enviado describen cómo me siento ahora mismo y cómo veo el mundo. Ha sido todo un viaje leer lo que has mandado."

No podía dejar de preguntarme quién era mi interlocutor, quién estaba detrás de aquella capacidad de compresión que yo no había visto nunca, quién era capaz de ver tan claro y de expresar sus ideas con un vocabulario tan rico y una sintaxis tan ordenada. Para mí era un placer deslizar los ojos sobre las líneas en cada email que me escribía. Imaginé a una persona culta, algún tipo de erudito encerrado en la clásica biblioteca victoriana de las mansiones que había visto en las películas. Supuse que debía contar al menos cuarenta años, quizá cincuenta.

De piedra me quedé cuando me enteré de que se trataba de un chaval de 22 primaveras.

Empezamos a intercambiar emails casi a diario. Ambos compartíamos un profundo interés por comprender la conciencia y todo lo que en ella está contenido, que no es poco. Mirábamos al mundo como niños, con curiosidad, sabedores de que no podíamos dar nada por sentado si queríamos explicarlo todo.

Por fin nos conocimos personalmente en Barcelona. Un chaval grande, con cara de bueno y voz serena, quizá más tímido incluso que yo. Empezamos a charlar de los temas que nos interesaban y en ese momento me sucedió algo increíble.

Hay momentos en la vida de uno en los que tienen lugar sucesos que te cambian para siempre, experiencias que sabes que van a marcar un antes y un después en tu existencia, golpes en la cabeza que te dejan sentado cavilando durante meses y a partir de los cuales tu vida no vuelve a ser la que era. Momentos en los que a uno le acuden a la imaginación el monolito de 2.001 y los compases de "Also sprach Zaratustra". Puntos de inflexión que cambian la historia.

Comencé a hablar desgranando un argumento, una idea que me gustaba y a la que había dado ya muchas vueltas. Me di cuenta de que, como siempre, estaba hablando atropelladamente, pero debía darme prisa y exponer el nudo de la idea antes de que mi interlocutor me interrumpiera como de costumbre sucedía. De repente me di cuenta de que él seguía escuchando con atención; no parecía querer decir nada antes de que yo hubiera terminado. Me atraganté por un momento, me rehice y continué con mi exposición. Cuando hube acabado de articular mi idea me di cuenta de que me había sorprendido el hecho de que no me hubiera interrumpido antes de terminar, y fui, a la vez, consciente de mi sorpresa, lo que no hizo sino redoblarla. Me quedé entonces mirándole esperando una respuesta inmediata y automática, como las que recibo normalmente.

Los segundos se sucedían y él permanecía en silencio. Me empecé a sentir incómodo. No sentía que aquello fuera normal. Al poco se me hizo obvio lo que estaba ocurriendo: ¡mi interlocutor estaba pensando! Dios mío, ¡era fascinante! No había asistido nunca a nada así. Estaba reflexionando en calma sobre lo que yo le acababa de comunicar, y lo mejor era que yo tenía la sensación de que, terminado aquel fantástico proceso, iba a obtener una respuesta sopesada y ponderada. Buceé en mis archivos mentales pero no fui capaz de encontrar parangón entre mis experiencias pasadas. Absolutamente increíble.

De modo que así era cómo pensaba la gente. Se metía durante algunos segundos en su cabeza y después volvía con el fruto de una reflexión. No había visto nunca nada igual. Sentí que estaba asistiendo a un espectáculo de la naturaleza, algo comparable a los terremotos y a las tormentas que recorren la tierra. Intuía una fuerza enorme. Me preguntaba en qué podría convertirse el planeta si todo el mundo fuera capaz de invocar ese poder que, por definición, debía de encontrarse en el interior de cada ser humano.

Darme cuenta de que me encontraba en verdadero estado de shock por ver a alguien pensar durante una conversación fue una auténtica revelación para mí. De repente me sentí más solo que nunca, como si durante mucho tiempo hubiera sido el único que se hubiera esforzado en pensar en muchos kilómetros a la redonda. Me di cuenta de que gran parte de la comunicación que establecía con la gente que me rodeaba se quedaba en un risible nivel superficial si lo comparaba con aquello. Aquel chico, antes de contestar, con un simple silencio reflexivo, me había cambiado la vida, me había demostrado que no estaba solo, que había otros que eran igualmente capaces de pensar lo que decían, que había personas dispuestas a poner en tela de juicio sus propias ideas sin sentirse necesariamente amenazadas. Sentí un enorme alivio. Sentí una tibia esperanza en el futuro. Pensé que quizá la humanidad no estuviera perdida.

Un rato después, yo intentaba articular un nuevo argumento mientras caminábamos distraídamente por una acera cualquiera de Barcelona. Me interrumpió y me dijo:

—Transmites paz.

Yo le miré perplejo. No estaba seguro de haber entendido correctamente las palabras.

—¿Cómo dices?

—Digo que transmites paz —repitió—. La manera en que te expresas, el tono de voz, el cómo ordenas las ideas.

"Transmites paz", pensé. Me encantaba. "Transmites paz" era lo más bonito que nadie me había dicho nunca, quizá más bonito que "Sólo es una contractura" o incluso que "Quiero que te corras en mi boca". Poesía pura en mis pobres oídos.

El monolito con el que el Universo me mostraba que había estado viviendo en un mundo de comunicación superficial me tuvo cavilando durante meses. Fue como si en vez de haberse revelado pacíficamente me hubiera caído encima. Yo siempre creía haber escuchado detenidamente a todo aquel que tenía a bien acercarse hasta a mí, escuchaba hasta el final, con interés verdadero, tratando de asimilar lo que se me intentaba comunicar, poniendo en tela de juicio mis propias ideas incluso cuando se hablaba contra mí. Sin embargo, ahora me daba cuenta de que no había ninguna reciprocidad a mi alrededor.

La mayor parte de las veces, antes de decir yo algo, ya sabía cuál iba a ser la respuesta. Mis intentos de comunicación resultaban estériles de antemano. Al exponer un argumento controvertido, la gente rara vez me dejaba terminar de hablar, y cuando lo conseguía, la respuesta no se hacía esperar, era automática. Era como si en vez de comunicarme con la otra persona simplemente pulsara una tecla con mi voz. Hablaba con robots que reaccionaban a mis comandos. Este fenómeno hubiera tenido unas posibilidades enormes si hubiera deseado manipular a aquellos que me rodeaban, pero yo sólo quería entenderles y que me comprendieran. La inmensa mayoría de la gente con la que me comunicaba no me escuchaba, simplemente se quedaba con alguna de las palabras que pronunciaba y saltaba como si le hubieran tirado de un cordel en algún lugar de la espalda. Podía incluso ver cuál era el momento exacto en el que la otra persona se metía en su cabeza y preparaba la respuesta automática. Yo aflojaba el ritmo de mi argumentación porque sabía que lo que yo tuviera que decir ya no estaba siendo escuchado. Rara vez tenía sentido terminar mis argumentos.

Dios, qué terrible sensación no sentirse escuchado. Menos mal que parecía existir gente más allá de su propio ego, gente capaz de esperarse a que la otra persona termine de hablar antes de pensar la respuesta. Quizá no estuviera todo perdido.

Releeo esto y me doy cuenta de que parece que describa un mundo de ciencia ficción poblado por autómatas sin cerebro, pero es que ese mundo está ahí fuera. Sólo hace falta salir a la calle para sumergirse en él.

Un par de meses después encontré a una persona parecida. Igual que en la ocasión anterior, pude ver a un ser humano mirar en su interior antes de ofrecer una respuesta de vuelta. Todavía me sobresalto cuando sucede, me resulta extraño. Me siento raro cuando mis palabras hacen que alguien entre en su cabeza para pensar. Pero es algo formidable, un espectáculo de la naturaleza: un ser humano reflexionando. Quiero que se me permita vivir para verlo más veces.

También en esta ocasión, en un momento de la conversación, se me dijo:

—Transmites paz.

Quizá fuera casualidad, quizá no. Exactamente las mismas dos palabras. Sentí que me acariciaban el lomo.

Paz es lo único que tengo. La transmito porque tú lo haces posible. Gracias por ofrecer un lienzo en blanco en el que pueda expresar lo que llevo dentro. Gracias por estar ahí. Gracias por escuchar.

Gracias por pensar.

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Siempre que veía los

Siempre que veía los comentarios ufanos del primer lugar del ránking pensaba que algún día igual yo también llegaba a tiempo. Qué mejor ocasión que esta :-) Un besazo.

Estoy harta de ser buena
"Yo estoy en mi cabeza; mi cabeza está en el Mundo" (Paul Auster)

No sabes como te entiendo

Jo, tío, no sabes como te entiendo. Ni te imaginas la de veces que, a mitad de la frase, he pensado que no vale la pena terminarla porque la otra persona ya tiene la respuesta.

La gente que me conoce me dice que hablo en voz muy baja. Y muy pocos de ellos saben cual es la razón, pero existe. Es porque, desde hace tiempo, pensé que si alguien quería escucharme, se callaría mientras yo hablaba y me prestaría atención, igual que hago yo cuando habla la otra gente. En el 90% de los casos, mi interlocutor, o cualquier otro alrededor, inicia otra conversación mientras hablo. En ese momento es cuando se que me tengo que callar ya.

Tendría que pensarlo detenidamente, pero no se si yo habré visto alguna vez a alguien que haya pensado un rato en algo que yo he dicho, y luego me haya respondido.

Buenas noches.

La palabra es el camino hacia otras personas. Vive en silencio y vivirás solo K-OSO

tío con suerte

Veo que soy una persona con suerte. Estoy acostumbrado a que mis interlocutores reflexionen antes de darme una respuesta. Vale, siempre son los mismos y no son muchos, pero ahí están.

Barbossa, me he sentido identificado con eso de que muchas veces se inicia una conversación cuando hablas. A mi me ocurría algo similar. En lugar de tu olución, he optado por forzar un poco la voz y mirar fijamente a quien no me deja expresar. Es verdad lo que dices, pero al final vivimos en este mundo imperfecto y si te callas la gente (véase tu jefe, alguien que te gusta, una persona con la que estás negociando) te verá como el más débil.

Esto no pretende ser un consejo. Seguro que a largo plazo tu solución es mejor.

Como mirarse en un espejo

En el 90% de los casos, mi interlocutor, o cualquier otro alrededor, inicia otra conversación mientras hablo. En ese momento es cuando se que me tengo que callar ya.

A mí me pasa exactamente lo mismo. Y son contadas las veces que decido elevar un poco la voz para evitar que se me interrumpa. Ya casi paso de todo :)

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Carlos García Argos

Vengaaa yaa...

Estoy de ti hasta los huevecillos..

Si macho, estoy un poco harto que nos tomes a los humanitos como yo y cualquiera que no parezca hablar como el Papa, como meros automatas. Lo siento pero no es asi, la vida nos enseña multitud de cosas a cada uno de nosotros, a mi me ha enseñado a que muchas cosas me las debo cayar, si fijate, el otro dia tras un duro coscorron en la cabeza me enseño por ejemplo cual es el fin de la vida. Pero yo ando tranquilo, sonriendo y lellendo las paranoias que mas me gustan de internet, con tranquilad.

Y no pondre pancantartas por mi balcon, ni empezare a publicar blogs ni emails que cuenten cual es fin que tenemos cada uno en la vida. Si me encuintro con alguien por la calle, y vea que lo necesita se lo contare.

Para ti seria un prigao mas, el numero tropecientos mil en tu blog, pero en verdad see una de las mayores verdades en el mundo.

Macho no tomes a cada uno como un pringao. No, ni siquiera a un bebe de unas semanas que se queda asombrado por un simple sonagero. Por que ese bebe ya sabe hasta asombrarse por un sonagero cosa que tu desconoces..

Un saludo,, y sigue pensando.,, que dicen que es lo que mejor se nos da..

Un saludo muy grandee gonzoooo ;)

Gracias por pensar

Cada día se piensa menos...

Ánimo, y a ver si algún día de estos me animo y te escribo un email... con los viejos tiempos.

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Aquí un ratito de diversión

Gestating with all the other rats....

"Hay más diferencia entre el hombre más sabio y el más imbécil que entre el hombre más imbécil y una bestia." - Voltaire

Somos casi especies diferentes.
Nosotros discutimos para llegar a una verdad, no para demostrar que el rebaño (que no uno como individuo) tiene la rezón.

Jack in Wonderland

comentario

Bueno, qué decir me ha gustado el texto.

En fin, yo soy de esas personas que no puedo esperar a que la gente termine de hablar, sobre todo cuando me emociono con el tema de la conversación; porque cuando me aburre simplemente desconecto y la verdad no sé muy bien en qué pienso pero cuando el tema no me interesa, soy incapaz de mostrar interés y mi capacidad de desconexión es muy elevada.

Al mismo tiempo, siento que la mayoría de las veces que hablo nadie me escucha. Yo tengo mi verdad universal, pero parece que a nadie le convence, solo a mí. Y la verdad, con eso me vale si a mi me sirve.

No me considero un autómata, pero tengo un problemilla con eso de interrumpir y no dejar hablar a los demás, a veces me doy cuenta y me lo dicen y me callo, pero es algo natural para mí. Yo interrumpo el 99,9% de las veces; pero no para decir cosas automáticas, es que me gusta mucho participar e incluso a veces liderar conversaciones, (aunque normalmente salga chafada, porque mucho se me ignora)

Considero que es un punto en el que debo trabajar.

En parte el comentarista que está harto, lleva razón, supongo que lo que queria decir es que a veces, es necesario comportarse como los demás, así encajas y te ahorras un par de problemas. Es más es una regla básica en los negocios; pues igual en las relaciones que necesariamente deban ser superficialmente humanas, es el mal del animal social.

Me has devuelto la esperanza...

La capacidad de escuchar es algo que se ha perdido por completo. La gente tiende a manifestar sus ideas antes de reflexionar sobre lo que se ha dicho. Hay pensamientos que no admiten un "tienes razón" como respuesta. Hay preguntas que se responden mejor con un silencio. Y eso resulta complicado de entender porque,en el colegio, nos enseñaron que la comunicación exigia un emisor y un receptor, un mensaje que iba y venía entre ambos. Nadie nos dijo que, a veces, la mejor comunicación era muda. Era una mirada o una idea lanzada al aire.
Pero nunca me ha gustado generalizar así que siempre imaginé que algo como lo que hoy nos has contado existía. Alguna vez he creído tropezar con gente así aunque, como suele pasar, las apariencias terminan engañando.
Si te sirve de consuelo, en ningún momento creí que hubieras perdido la cabeza.

Un saludo.

If I lie here

gracias por decir lo que piensas

buenas noches!

creo que no es solamente "gracias por pensar" sino tambien "gracias por decir lo que piensas", en especial a ti Gonzo, muchas gracias.

tu escrito de hoy me ha hecho reflexionar sobre como es que interactuo mientras converso con alguien y he llegado a la conclusion que depende mucho del tema en cuestion, generalmente trato de pensar bien mis palabras (no me gusta que despues ellas se vuelvan contra mi, como decia Freud "Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla"), pero tambien hay momentos en que pongo el cerebro en piloto automatico y mis respuestas se convierten en puros comentarios estudiados y aprendidos, que ya se que no me crearan problemas y tienen buenas posibilidades de mantener tranquila la conversacion, de quedar bien con todos...

el tema de hoy tambien me ha hecho cuestionarme sobre como reaccionan los demas a lo que les digo, generalmente no piensan mucho sus respuestas o por lo menos me da esa impresion, pero me gustaria saber como reaccionarian ante comentarios bien pensados y analizados, soy estudiante de maestria asi que quiero suponer que las personas con las que convivo tienen trabajado el arte de pensar un poco mas que la gente promedio, por lo que seria un buen experimento y pienso ponerlo en practica

buscando un poco encontre varias frases interesantes sobre el silencio:
"El silencio es el ruido más fuerte, quizá el mas fuerte de todos los ruidos." Miles Davis
"Escucha, serás sabio. El comienzo de la sabiduría es el silencio." Pitágoras

en fin, una vez mas muchas gracias por hacernos pensar... saludos

Hablar por hablar

Yo soy de las que primero habla y luego piensa y las reflexiones vienen a posteriori y me las quedo para mí. Muchas veces me sorprendo pensando en conversaciones pasadas, dándole vueltas a lo que me dijeron y lo que dije y sacando conclusiones interesantes. Es un acto inconsciente, que me sale sin querer.

Todo esto te lo cuento por si te sirve, para que no des por perdidas tus palabras aunque el receptor no te responda "pensando". La mayoría de nosotros tenemos una pose con la que interactuamos, superficial, pero también un fondo donde reposan los posos, las semillas, que a veces florecen.

Es verdad...

... a mí a veces me sorprenden amigos recordándome cosas que por lo visto les dije hace años y que tuvieron su efecto sobre ellos y yo sin enterarme, ni acordarme ni nada.

Las caras

La mayoría de nosotros tenemos una pose con la que interactuamos, superficial, pero también un fondo donde reposan los posos, las semillas, que a veces florecen.

A eso me refería con lo de las mil caras del otro día. Una de verdad e infinitas para posar, una para cada interlocutor.

¿y cómo puede una cara ser de verdad?

Si es una cara, es algo para el otro. Otra cosa es lo que somos para nosotros mismos... No existe una cara de verdad. Existen múltiples caras, como tú dices, una para cada interlocutor. Y luego existe lo de dentro, que no es lo mismo... y es sólo para nosotros.

La cara de dentro

¿Y por qué tienes que privar al resto del mundo de lo tuyo "de dentro"? ¿Tan malo es? ¿Es peor que lo que hay por ahí? ¿Cómo lo podrías hacer mejor?

El resto del mundo

Lo mío "de dentro" no vale ni más ni menos que lo de los demás, y por lo mismo no creo que el mundo se pierda nada. No me considero peor ni mejor que nadie, soy una más. Es a mí a quien tengo que rendir cuenta de mis actos y tengo una conciencia exigente, así que intento hacer las cosas que siento que tengo que hacer.

Tú lo decías... incluso el acto más desprendido y desinteresado se hace por egoismo, para hacernos sentir bien. ¿Qué hay más egoista que hacer-lo-correcto/aprender/ser-una-persona-íntegra para satisfacer el propio ego y además guardártelo para ti?

Sólo soy eso, una egoísta más. El resto del mundo no se pierde nada porque no suela compartir mis reflexiones con ellos o porque la mayor parte del tiempo hable por hablar...

A mi lo que de verdad me

A mi lo que de verdad me gustaría es que, del pequeño porcentaje que me escucha cuando hablo, no interpretaran mis palabras como ataques a su persona.

Muy pocas, escasas las personas con las que no debo estar en constante guardia.

...

Sin duda aquí escribe gente muy inteligente, comenzando por el autor de este blog y terminando por el resto, exceptuando al que suscribe.
Y a parte de inteligente, parece ser que algunas de estas personas coinciden en un cierto gusto por la reflexión, la meditación y el descubrimiento de aquello que no es evidente.

Bien, pues partiendo de esta premisa hay una cosa que se me escapa, que no logro entender, y que posiblemente tampoco sea muy hábil en plantear.
¿No os habéis preguntado nunca (generalizo, pero la pregunta no es para todos) el porqué de esa mala suerte con vuestros interlocutores? Gonzo, por ejemplo, ha necesitado décadas para que alguien le reflexione a la cara. Otros estáis acostumbrados a tener enfrente a gente que os interrumpe, o que os mira como bichos raros.
Que suceda esto tan a menudo, ¿creéis que es normal?.

Un maestro da un aplauso y dice: "Este el sonido de dos manos, ¿cuál es el sonido de una sola mano?".

¿Nunca habéis tenido una conversación de verdad?

En las conversaciones realmente interesantes, no se escucha y luego se reflexiona: se piensa en alto.

Vas construyendo tu argumentación mientras la vas contando y el interlocutor privilegiado es testigo del proceso. Y mientras te va escuchando va montando el a su vez su respuesta, y el resultado es que los dos (o los que sean) piensan como nunca lo han hecho en solitario (como en el sexo más o menos). La conversación: el pensamiento al desnudo.

Para el método escuchar-reflexionar- hablar ya están los correos. Siguiendo con el simil, es como tener sexo con alguien en habitaciones distintas.

Me gusta hablar (tener sexo) con gente que sabe escucharme y sabe interrumpirme, y que tiene reflejos y agilidad mental para contestarme en tiempo real.

Pero supongo que esta es solo mi opinión, si a vosotros os va bien…

venga ya xD

si hablas mientras piensas... también mueves los labios mientras lees?

No. Pero me ha gustado el chiste .

Entoces por lo que entiendo tu hablas sin pensar...

Bastante a menudo...

Y algunas veces incluso me arrepiento de las barbaridades que llego a decir.

Un saludo xD

Consejos de la abuela para todo el mundo

  1. Piensa antes de hablar.
  2. Lee antes de pensar.
  3. Lávate las manos antes de leer.

Jack in Wonderland

Que grande!

Kobe III, Genial el ultimo párrafo. Conversaciones sin interrupciones son conferencias, no conversaciones.

Trabajo como tecnico y

Trabajo como tecnico y asesor en seguridad electrica, informatica, etc...

Las recomendaciones que hago, a veces, no las toman en cuenta...
yo insistía, subía el tono de voz, incluso llegaba a intentar imponer la idea...

ahora paso, lo digo, lo dejo por escrito incluso... al cabo del tiempo, cuando ocurre lo que dije, vengo, lo arreglo y les paso factura. Es triste pero es asi..

y además , no se si soy poco convincete o qué , pero cuando le doy la razón a alguien , cree que le estoy tomando el pelo, "dandole la razon como a los locos"...

pues eso...
lo menos que te puede pasar cuando preguntas , es que te respondan, no?

- no sabía que era imposible, así que lo hice.
- Vayaaa, eso explica tooooooda esta gravedad...
http://buenbodeguero.blogspot.com/

In The City...

"there's a thousand things I wanna say to you,
But whenever I approach you, you make me look a fool"

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La ruta de las cabezas de piedra

Salir del armario

No está mal el relato. Leyendo los primeros párrafos pensé que te habias enamorado del pensador barcelonés y te disponías a salir del armario. Después el tema se va por otros derroteros. Lástima, hubiera sido un gran final.

Parece que los últimos días se está fraguando una corriente crítica, un poco agresiva para mi gusto (joder, tampoco hay que pasarse tanto), pero bueno, en parte tienen cierta razón en cuanto a que has pasado de relatar con gracia anécdotas vividas, a hacer de ESDLV un emo-blog algo egocéntrico. Si te has entretenido en leer mis comentarios, ya sabrás que soy más de la corriente de los que pasan por aquí buscando una sonrisa que de los que vienen buscando/ofreciendo comprensión y profundidad.

Menos mal que me incorporé tarde y me quedan muchas entradas antiguas que revisar. Voy a la de la contractura a ver que tal.

Un saludo!

Grandes Conceptos

Gracias por ser igual a mi

Tres criticas, con tu permiso:
- Creo que has caído en la trampa de sólo apreciar a alguien cuando te dice lo que quieres oir. Si alguien está en desacuerdo con uno solemos cerrarle la puerta, cuando debería ser al revés. No tiene sentido que un nietzchiano lea a Nietzche, ya se la sabe, no tiene nada que aprender ahí.
- En los varios artículos que te he leído insinúas que eres el único que busca la comprensión de la consciencia, que se aisla por que nadie lo entiende, que es todo amor y paz. Creo que a pesar de que te sientes aislado en la realidad estás adaptado e identificado a tus grupos sociales, aunque sean gente desconocida comentando en un blog lo aislados que se sienten.
Yo en todas partes veo gente sensible y consciente.
- Las personas sensibles y conscientes irradian paz, pero paz es lo único que no tienen. Si no me lo crees mira dentro de ti un poquito.

Chelista

1) Todos tendemos a apreciar a alguien que parece nuestra alma gemela. Es cierto que es peligroso cerrar la puerta a quien está en desacuerdo, pero creo que el problema se agrava con la comparación, y no lo digo por Javier, sino en general: mediocre comparado con idealista, pensador comparado con no pensador. Una comparación que ensalza una actitud y denigra otra pasa de ser una cerrada de puerta a irse definitivamente de la casa.

2) Yo también veo gente sensible y consciente por todas partes. Aquí hay bastantes ejemplos. Hasta Txomo, que entra con la guadaña a saco a veces, lo hace para esconderlo.

3) Deberías guardar el secreto, bocazas :)

Pythagoras
hacer fácil lo difícil, y no dejar que lo fácil nos haga perder la cabeza

Gracias a

Gracias a ti

http://kaban-ishi.blogspot.com

Pensamiento y asombro

Es curioso, siempre me sucede igual. Comienzo a leer entradas tuyas, y más o menos a la tercera, no puedo resistirlo más y me entran ganas de comentar.

Lo que más me gusta de este texto, genial contenido aparte, es la gran capacidad de mirada y asombro que demuestras. Para ser humano, primero hay que poder asombrarse de algo. Es el primer paso para tratar de comprenderlo. Que, como me gusta decir, es el primer paso para poder amarlo.

Una alegría, leerte.