El dolor de huevos

Parece que últimamente tengo el síndrome National Geographic. Hay algo que me empuja a escribir capítulos de una serie que podría pasarse en las sobremesas de La 2 en vez de la vida de los leones de la sabana africana. En realidad mis capítulos bien podrían intercalarse entre éstos. Después de todo, se trata de naturaleza en estado puro.

De la serie "La dura vida del hombre moderno", hoy "El dolor de huevos".

A pesar de tratarse de un tema más o menos reconocido en los tiempos que corren, he podido constatar que ni siquiera las mujeres más liberadas poseen un profundo conocimiento de lo que, entre los hombres, denominamos comúnmente "El dolor de huevos". Vamos pues a llenar ese hueco con algo de alegre sabiduría. Es una tarea ingrata, pero alguien tiene que hacerla.

En el marco de esta columna, llamaremos huevos a los testículos. Los testículos son las dos protuberancias de aspecto ovoide que forman parte del peludo aparato reproductor masculino. Si es usted mujer y aun así no se encuentra familiarizada con estos conceptos, le rogamos se introduzca en su máquina del tiempo y pulse el botón "2010". Le esperan experiencias vibrantes.

El dolor de huevos puede ser causado por circunstancias externas o internas. Entre las circunstancias externas se encuentran las propiciadas por las patadas o los balonazos, y se dividen entre los "queriendo" y los "sin querer queriendo". Entre las circunstancias internas, y descartando cualquier tipo de disfunción en el sistema, nos queda lo que se conoce como "el calentón". El resultado, sean las circunstancias externas o internas, es similar. Es decir, es parecido sufrir un calentón a recibir un balonazo en los huevos, si bien el calentón posee una idiosincrasia propia.

Tanto el calentón como el balonazo tienen, afortunadamente, un marco temporal bien delimitado: la adolescencia. En mis tiempos, el dolor de huevos podía aparecer tranquilamente más allá todavía. En estos tiempos, supongo que el dolor de huevos puede aparecer tranquilamente en la infancia. Ahora se empieza antes con esto del fútbol.

El escenario habitual es el siguiente. Estás con una chica. La cosa se anima. Tus manos realizan avances aquí y allá. Las tropas marchan decididas. Se cruzan montañas y valles. Se vadean ríos. No hay frontera que se resista. Los espías preparan el terreno y levantan a los insurgentes. Caen gobiernos. Hoy Europa, mañana el mundo.

Los aviones sobrevuelan el territorio enemigo. En su interior, los paracaidistas se amontonan inquietos. Sentados en las banquetas metálicas, azuzados por el ensordecedor ruido de los motores, su excitación va a en aumento. El día D ha llegado. La hora H está a la vuelta de la esquina. Los paracaidistas se miran entre sí, conscientes de que este es el momento crucial de sus vidas. Los meses de entrenamiento serán puestos a prueba en cuanto se abra la puerta al final del fuselaje. Después, la gloria.

De repente, una luz roja comienza a dar vueltas en el techo y un suave zumbido se eleva en el ambiente. Los paracaidistas se miran entre sí. En sus rostros cunden el desánimo y la angustia. Bajo los cascos, en sus caras se refleja la sorpresa. "No es posible" —comentan entre sí con voz queda—. "¡Otra vez no!" —grita alguno. Con un suave balanceo, los aviones inclinan sus alas para emprender el rumbo de regreso a casa. Tras horas de vuelo, la misión ha sido abortada.

Allí queda él. Solo. Por primera vez es consciente del dolor que lleva horas sintiendo. Se abre el telón. Comienza la tragicomedia.

El dolor es insoportable. Irreal. Es como si no le perteneciera. En una época en la que todo es modular, ese dolor debería poder desprenderse del cuerpo y ponerse en una estanteria, o ser arrojado envuelto en una bolsa de plástico a una brillante papelera metálica. Es como si Mike Tyson te hubiera dado un hostión en la nariz y luego alguien te hubiera cogido la nariz y te la hubiera puesto en los huevos, y luego se hubiera ido a la mesa de mezclas y hubiera puesto al máximo la ruedecita que dice "Dolor físico". Te han cogido la parte inferior de los pulmones y te la han grapado al perineo, y cada vez que tratas de respirar es en vano: el aire no entra porque, en esas condiciones, eres incapaz de hacer el vacío.

El diálogo interno es fascinante. Primero la odias a ella, luego te odias a ti. Después odias a la naturaleza por estar dispuesta de tan extraño modo. "Y se supone que lo malo es follar" —te dices. Si Dios te está haciendo esto y ni siquiera la has metido en caliente, el día que lo hagas te quedarás ciego, te saldrán pelos en la espalda y te sentirás como si el mundo cayera sobre tu cabeza. El cura tenía razón. Al final te entran ganas de mear.

Boqueando, sin tener muy claro si serás capaz de miccionar en semejante estado, te pones de pie para descubrir que ni siquiera tienes claro si llegarás al cuarto de baño. En estas circunstancias, la gravedad parece tener novedosos y dolorosos efectos. Como si caminaras sobre la superficie de Saturno, cada paso es pesado y trabajoso. Hablas por el intercomunicador de la escafandra: "Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para aquel que sufre un gran dolor de huevos". Penosamente, cubres el lastimoso recorrido que te separa del cuarto de baño y procedes a extraer el artefacto de su vaina.

A primera vista todo parece en orden. "Los daños deben de ser únicamente internos" —reportas a comandancia—. "Inicio el procedimiento". Abres la espita aguas arriba y el líquido comienza a fluir desde la vejiga. Sin embargo, es como si hubiera un elefante tumbado sobre algún tramo de la manguera. Cuatro tristes gotas asoman del orificio.

Todo este tiempo has estado sufriendo ese dolor sordo. Es un dolor que lo impregna todo. Cualquiera ha ido alguna vez a una discoteca y se ha acostado con un pitido en los oídos. Ahora coge ese pitido y hazlo más grave y amargo. Haz que duela. Después deja que ese sonido lo impregne todo: tu cabeza, tu cuerpo, los objetos que te rodean, las paredes de la habitación. Ese es el ambiente en el que te mueves. Es una sensación injusta.

Te preguntas cuánto tiempo va a durar eso. Después te preguntas qué podrías hacer para acelerar el proceso. "Quizá si me la casco..." —resuena la voz del viejo sabio interior. La mente toma el momento y lo extrapola hacia el futuro. El sabor es amargo. No todos los días la conciencia tiene buenas ideas. Renqueando, sales del cuarto de baño.

En pocas horas el dolor habrá remitido y todo el episodio no será más que un mal recuerdo. Esta experiencia habrá marcado a nuestro joven ser humano macho, que a partir de entonces enfocará su sexualidad de otra manera. La naturaleza es sabia, pero a veces la caga. O no, vaya usted a saber.

Esto, amigos, es un dolor de huevos. O mejor dicho: esto, amigas, es un dolor de huevos.

Los últimos rayos de sol caen sobre la sabana africana. Los antílopes se apresuran en encontrar un claro para la noche. Los monos trepan hacia el refugio de las ramas más altas. Desde el bar llegan los gritos de los abuelos jugando al dominó. Pito doble, y bien jodido.

Mañana, el sol volverá a salir y la tierra habrá dado otra vuelta. El mundo se desenvuelve sin pensar en sí mismo. Mañana, en otro lugar del planeta, otros huevos dolerán. Esto, Simba, es el círculo de la vida.

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Quizá si me la

Quizá si me la casco...

Juas, tronchante. Esto requiere tira de Bilo y Nano ya.

PD: ¿De verdad es así un dolor de huevos?
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¿Por qué mandáis que el hijo de Venus se prostituya por dinero? No tiene bolsillo donde guardarse el dinero.

Copon

Me he reído un rato con las operaciones bélicas, pero oye una cosa: a mí eso no me ha pasado casi nunca... generalmente a mí se me baja el empalme sin dolor. ¿Soy anormal?
Gracias,
un géminis atribulado.

Salida verbosa de xmariachin

PD. Ah, ya lo entiendo: este post es una ayuda a los hombres. Para que las mujeres sepan de lo que se trata el dejarnos a medias, y por la técnica de la pena y la culpa, conseguir hollar territorio enemigo. Ya decía Confucio que prefería un estratega a alguien que pudiera encararse con un tigre... aunque claro, Confucio no era mujer (según los libros).

Pues no eres tan raro, a mi tampoco me pasa

Después de oir el tan comentado dolor de huevos que procede del calentón, siempre me ha quedado algo confuso porque a mi no me ha dado por ese motivo.

Si que me ha dado cuando he pasado periodos "largos" con respecto a la frecuencia habitual sin follar o masturbarme. Pero ese lo quitas con una paja en cuanto te molesta y tienes un rato y yastá.

Lo que aprende uno en esta web...

¿Hay varones que no han sufrido esto? Yo pensaba que era un mal común al género...
Desde que tengo la posibilidad de meterla en caliente con cierta frecuencia, no he vuelto a sufrir en mis carnes este fenómeno, incluso cuando tras un calentón no se ha podido consumar por las causas que fueran. Pero recuerdo una pubertad muy muy dura en este sentido :(
Muy gráfica y divertida la entrada.

Hombre algo sí que han

Hombre algo sí que han dolido, a veces, pero nada que ver con la exageración que pinta Gonzo. En mi caso, como me hago pajas como un mono, ni siquiera en la pubertad fue algo que me preocupase.
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¿Por qué mandáis que el hijo de Venus se prostituya por dinero? No tiene bolsillo donde guardarse el dinero.

Es que para estas cosas...

... siempre he tenido como un sexto sentido. Lo que ocurre es que en general, las mujeres esto lo entendemos mal (o no lo queremos entender).

Vease un ejemplo que ilustra mis palabras:

http://www.elsentidodelavida.net/categorias/boicot-al-cafe#comment-14432

Gracias Gonzo, por descubrirnos un poco más ese fascinante mundo animal.

Este lo has clavado como

Este lo has clavado como antaño.

Espero que ahora que saben lo que sufrimos, las mujeres se apiaden de nosotros. Mujeres del internés, recordad esta entrada cuando veais a un hombre calenturiento a vuestro alrededor!!!!!

Saludetes

Las mujeres pueden sufrir un

Las mujeres pueden sufrir un dolor pélvico insoportable en esa misma situación y/o también por el motivo que comenta Jaar.

Hoy, al contrario que en la última ocasión, me ahorro mi visión subjetiva sobre esta entrada tuya.

In the name of Goth!

Vaya, eso me suena...

Siendo tía, sí que me imagino ese dolor de huevos de los tíos.
Es más, uso esa desagradable sensación que alguna vez han sentido los tíos para explicarles ese taaaaan desconocido y taaaaantas veces despreciado "Dolor de la regla" (a las desafortunadas que les duela, entre las que me incluyo).
Porque en esencia es eso que tan eruditamente has explicado compañero, y he de decir que muchos de los tíos a los que les he referenciado este símil han cambiado la expresión de su cara e incluso han cambiado su comportamiento.
Así que, como algunos ignorantes me han espetado después de una explicación tan sublime como la tuya: "TAMPOCO SERÁ PARA TANTO, UN ANALGÉSICO Y SE TE PASA, SÍ QUE SOIS EXAGERADAS!!"
Todo esto, por supuesto, desde el cariño :)

Cojones Vs Ovarios

A mi me pasa al contrario, cuando follo mucho me terminan doliendo los huevos.

Lo del calentón nunca me ha pasado, es decir si que me han puesto a revosar los huevos y pero el pajote fue espectacular (mejor que algunos polvos) inolvidable pajote con 14 años que llegó literalmente al techo del baño y me dejó en Paz con el universo entero.

Lo que no entiendo es porque tenemos que tener las pelotas colgando y la naturaleza no podia haberlas dejado integradas en el cuerpo, como los ovarios de las mujeres.
Tambien podria haber puesto el aparato reproductor en otra parte y no usar el mismo conducto que el de mear... me parece de mal gusto. No se si seria mejor tener una polla reproductora debajo del sobaco exclusivamente para follar (con un coño tambien en el sobaco de la hembra) y otra polla para mear... lo que habria sido un triunfo de la naturaleza porque un hombre con 2 pollas seria feliz.

Los ovarios son mas prácticos aunque luego esta el tema de la menstruacion y la menopausia, que son cosas mucho mas chungas que un dolor de huevos pasajero. Porque (esto da para otro post) las mujeres con la regla son de lo mas inaguantable que hay(mas que un dolor de huevos)...

Están colgando fuera del

Están colgando fuera del cuerpo para mantener su temperatura por debajo de la corporal :-P

Háztelo ver

Vuelve a aparecer el tema que ya salió en la entrada "Eppur si muove". Varón, 22 años, la flor de la vida. Ni ahora ni cuando estaba en el capullo de la vida he sentido nunca el dolor mencionado, y no será por falta de libido. No tengo ni idea de qué es ese dolor, pero como algún chaval lea el post se va a acojonar. De verdad que me resulta muy raro, y da la impresión de que se menciona como si fuera algo común de los hombres. No es así, en absoluto. Por lo visto lo desconocen las mujeres... y la mayoría de hombres.

De verdad, si alguien sufre dolores cuando se excita, que acuda a un urólogo (o quizá un sexólogo, porque no tengo clara la naturaleza...). Después, que venga aquí y nos explique qué le ha dicho.

Salud! (Sí sí, salud)

Unas cosas...

¿seguro que es dolor de huevos y no es infeccion de orina? Yo sufri unas molestias como las que describes y eran infeccion de orina...

por cierto, en el entorno veo adsenses de google como "aqui tenemos las latinas mas sexys" "la respuesta esta en sus manos", "clinica urologica del Dr. noseque" y algo que hace referencia al genesis de la tira de bilo y nano: "Alargue su pene..."

Ah y cuidado con los "soldaditos" que pasan mucho tiempo sin combate: la situacion puede degenerar en homosexualidad y/o peleas...

Homosexualidad y/o peleas entre los "soldaditos", no en gonzo, malpensados....

¿Eh? ¡MADRE DEL AMOR HERMOSO! ¡RECLUTA PATOSO! ¿QUE ES ESTO?

http://www.youtube.com/watch?v=NnDnoMA351Y

Hay que diferenciar, un "lleno" de un "repostaje de 10€s".

Veo que no se entiende ese inmenso dolor amargo en tu ABDOMEN que te nubla la vista y sólo quieres desaparecer del mundo.

Gonzo lo explicó muy bien, pero le faltó una cosa importante: las circunstancias precedentes al dolor de huevos.

Vamos a ver, si te haces pajas como un mono, o una al día, o -al menos- UN PAR por semana, NO PASA NADA. No habrá dolor de huevos. Tú metes mano a una chica, estáis enrollándoos durante un rato largo morro a morro, pero la chica decide irse y dejarte a medias. NO PASA NADA, se te baja la erección, se te sube la mala hostia (o no) y te vas para casa.

Otra cosa es que lleves UNA SEMANA o más sin eyacular. Ay dios mío, sólo pensarlo me mata... el caso es que NOSOTROS NO MANDAMOS sobre los testículos, y no podemos decirles:

- ¡Aaaaaaah!, ¿Que ya estáis llenitos?... Vale, pues ahora no sigáis produciendo más esperma porque no tengo tiempo (o ganas) para masturbarme y no quiero (o no podré) tener relaciones sexuales ESTA SEMANA. Así que ¡¡¡parad la producción!!!

Nada chicas, que no hacen caso...

Entonces el problema llega cuando el depósito marca "FULL" a punto de reventar, pero tú (oh, pobre humano), NO ERES CONSCIENTE porque te ha pasado la semana muy rápido y no pensaste en sexo (¿¿¿es eso posible en un hombre??? Pues a veces sí, muy pocas pero sí).

Y el caso es que si hace mucho que no eyaculas incluso te puede suceder que tengas "POLUCIONES NOCTURNAS" (odio esa denominación), que básicamente es que tienes los huevos llenos de semen, y tu propio cuerpo, por la noche (sin decirte nada, y lo peor SIN TÚ ENTERARTE!!!) decide tener un orgasmo que sólo disfruta tu subconsciente y libera tus testículos y alivia la tensión testicular. Y sin pedir permiso ni nada...

Por eso, y después de tanto rollo, TENÉIS QUE DIFERENCIAR ENTRE:

- Un dolor de huevos por estar "cargadito" y, en un rollito, padecer una erección descomunal con una chica que parecía que "quiere sexo hasta el orgasmo", pero al final no!
- De un dolor de huevos sin estar "a reventar" (para las chicas: es como vuestras tetas en la víspera de la regla): para los chicos: si te pasa esto, vete al médico.

Y las comparaciones son odiosas, el dolor menstrual es horroroso, he visto a muchas chicas muy jodidas por el dolor que les provoca. El dolor testicular post-excitado y "full-but-come-back" es otro, quizás más doloroso o quizás menos (depende del chico/a) pero es OTRO. Qué manía de mezclar los ovarios con los testículos!!!

Bueno, es que

A mi las únicas veces que he estado "cargado" es cuando me han dolido ocasionalmente.

Eso si, cuando te calientas con una tia (o con el que o lo que sea) el semen se calienta (por eso si hay recalentón largo sale más caliente y no tibio) y mas que probablemente se genera aún más con la actividad del momento.

Si en ese momento los tienes llenos, sí que tienes un episodio agudo, pero en mi opinión esto es debido a no haber sido "ordeñado", ya que en este caso el dolor iba a venir de todas formas, pero más duro y más inmediato si te "activas".

Eso si, si follaste la noche anterior difícilemnte puedes tener dolores de huevos (en mi opinión) por muy cachondo que te pongan/pongas.

Interesante

Eres malo! Por un momento has conseguido hacerme sentir mal por los chicos a los que yo probablemente les haya podido provocar semejante dolor. Aunque buen escritor porque tus textos transmiten :-)
Pero no te preocupes, el sentimiento de culpa se me ha pasado cuando he recordado las experiencias non-gratas vividas al mantener sexo cuando para mi no era el momento.

Pd: Es alucinante como suben las estadisticas de lecturas en entradas como esta. Definitivamente nesecitamos mas sexo!

"Un pequeño paso para el

"Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para aquel que sufre un gran dolor de huevos"
jajajaja qué bueno

No siempre

No siempre, pero me lo experimenté un par de veces....

Otra analogia, mucho mas simple y corta a la que hizo Gonzo: Es como estar escalando una pared en vertical (lento, laborioso) y justo antes de llegar, te patinas y caes de golpe. (Rapido y dolorosamente).

Saludos!