Estaba cenando con un amigo cerca de casa. Los calamares estaban algo más duros que la última vez pero seguían estando buenos. Un chaval se nos acercó y nos preguntó si íbamos a algún sitio después. Hicimos un par de bromas y el chico nos dejó un par de tarjetas antes de sentarse con un par de chicas en la mesa de al lado a tomar unos cafés.
No sé muy bien cómo, pero seguimos hablando con él. Era gay perdido y además muy orgulloso, aunque yo todavía no lo sabía. Tengo poco ojo para eso. Un día un tipo me estará dando por el culo y yo pensaré "Caray, sí que está este fulano cariñoso hoy".
El andoba estaba haciendo una especie de training de repartir tarjetas de bar a una de las chicas. Parece que la cosa tenía su arte, a juzgar por la cantidad de información que salía de su boca. Hasta la disciplina más anodina resulta fascinante en cuanto te empiezan a desgranar los detalles.
—Luego os pasáis por ahí y os ponemos una copa —nos dijo el chico.
—Si me las pones tú me va a dar un bajón —dije—; prefiero que me las ponga ella.
Para mucha gente este tipo de bromas son habituales. Yo estoy prácticamente empezando. Me suelo permitir pocas bromas con desconocidos porque luego todo son malas caras. No siempre mis chistes caen bien.
—Pues nada, que te las ponga ella. Igual luego pasa alguna cosa más —dijo el tipo en tono picarón.
Supongo que es una buena manera de vender el bar, aunque he visto ofertas más atractivas.
—Bueno, no sé si tendrá tanta suerte —dije yo.
Últimamente no sólo me permito hacer bromas, sino que además les doy una vuelta de tuerca a ver qué pasa. Ya digo, habitual para unos, novedoso para mí.
—Ahí va —intervino la otra chica—, este no tiene abuela.
—No, no tengo abuela, así que me lo tengo que hacer yo todo.
En estos contextos, la máxima "siempre hacia adelante" parece que es lo que mejor funciona. A toda máquina hasta el próximo iceberg.
Luego se despidieron y nosotros terminanos de cenar y nos fuimos al Número 9 a hacer un mojito. Sí señor, al Nine bar.
Poco tiempo después de iniciarse mi obsesión por el número 9, encontré un bar cerca de casa directamente relacionado con la susodicha cifra. Y encima hacen mojitos. A ver cuándo te vienes a tomar uno.

De allí salimos algo más contentos, palpamos las tarjetas en los bolsillos y decidimos acercarnos al bar del chaval que nos las había dejado. Después de todo, me quedaba justo debajo de casa. Si el sitio estaba bien podría bajar en batín y pantuflas.
Tomamos un par de copas y jugamos a los dardos. Después la cosa empezó a animarse.
Para el que no lo sepa, uno de mis objetivos principales para este año es soltarme con las chavalas. El juego se me da muy mal, y me pone a prueba emocional y sentimentalmente. Y eso se tiene que acabar. Me resulta inaceptable acercarme a una tía buena y que se me trabe la lengua, me tiemblen las piernas y se me encojan las tripas. Me reservo esas sensaciones para cuando salte en paracaídas o me entren cagaleras.
El chaval de las tarjetas estaba con un grupo de cinco chicas, así que tomé mi vaso, me cogí del pellejo y me llevé hasta allí en volandas antes de que pudiera dispararse el programa mental de los retortijones.
—¿No me vas a presentar a estas chicas?
Ya estaba dentro. Repartí besos y empecé a jugar. Una morena de rizos con una camiseta asimétrica no tardó en soltarme un par de impertinencias. Mi mente debió de ignorarlas, porque ahora ni siquiera recuerdo de qué se trataba. Estaba zen, estaba enfocado. Y en el centro de la mira estaba la rubia.
Iba enfundada en unos ajustados pantalones negros. La parte superior también era oscura. Iba toda negra ella. Empezó a hablar, y cuando lo hizo fue para no detenerse.
—En los últimos dos meses he cogido tres kilos —bramó indignada en un trance de la interacción.
—Estás como una vaca —le dije, y le di un trago al ron con cola.
En ese tono transcurrió la conversación durante unos quince minutos. Yo me lo estaba pasando en grande, y parecía que ella también. Al final me terminé la copa y le dije que me iba a pedir otra.
—¡Yo te invito! —se apresuró a decir.
Llevo quince años saliendo por las noches y es la primera vez que una desconocida me invita a una copa. Definitivamente, algo está cambiando.
Diez minutos más tarde, la morena de los rizos se me acercó para pedirme que le perdonara por haberse mostrado tan borde conmigo al principio de la noche. Su necesidad de validación era tan atractiva como su apariencia física. Le dije que se estuviera tranquila y seguí con lo mío.
Al final el grupo dijo que se largaba a la discoteca. Mi amigo y yo dedicimos que nos saltábamos el evento, así que le pregunté a la rubia cómo podríamos seguir en contacto.
Hace una década se decía algo así como "Nos vemos el viernes que viene aquí otra vez". Años después, uno se intercambiaba el móvil. Ahora se dice "Búscame en el Facebook". Los tiempos cambian que es una barbaridad. A saber qué será lo siguiente.
Por la mañana, mientras mojaba las galletas en la leche, la busqué en Feisbuk. 165 personas con el mismo nombre. La mitad de los contactos sin foto. La otra mitad con fotos del tamaño de un sello en las que el personaje sale en las situaciones más inverosímiles. No disponía de tanto tiempo; sólo eran ocho las galletas.
Tendría que trazar una estrategia.
¿Dejaste la historia a
¿Dejaste la historia a medias?
Prueba aqui :)
Hay una web muy maja que sirve para casos como este. Como encontrar a una semi-desconocida?
www.seeshy.com
Lo mismo tienes suerte y aparece :)
Juas, a raíz de lo que
Juas, a raíz de lo que dices acerca de lo de tirar siempre hacia adelante, me he acordado de lo que recitaba un amigo mío (en teoría debería ser en italiano, pero yo lo transcribo como suena):
Si l'amore va bene, avanti con el pene,
ma, si l'amore va nulo, avanti con el culo,
ma sempre avanti!, sempre avanti!
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¿Por qué mandáis que el hijo de Venus se prostituya por dinero? No tiene bolsillo donde guardarse el dinero.
Me encanta, tienes que
Me encanta, tienes que decirme de dónde sacas todo el "material" para pasar de ser un tímido a que te inviten a copas.
El Hombre de la Sonrisa Eterna
Ventanitas.....
Malditos pop-up
Parece que por fin lo has
Parece que por fin lo has comprendido: el secreto está en no ponerte límites.
El "no" ya lo tienes. A poco que lo intentes, la situación es susceptible de mejorar.
Ellas son meras mortales (por mucho que alguna te pueda parecer una diosa y por mucho que alguna se lo pueda creer). Bajo ningún concepto son mejores que tú, así que no les dejes controlar la situación. Ánimo.
Este consejo es válido para todos tus lectores también.
In the name of Goth!
Lo has clavao
Ojalá me hubieran dicho esto cuando era un adolescente.
Pero eso ya lo decía Ovidio
Pero eso ya lo decía Ovidio hace más de 2000 años. Y también el Cómo ser un sinvergüenza con las mujeres, que Gonzo tiene enlazado en ESDLV.
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¿Por qué mandáis que el hijo de Venus se prostituya por dinero? No tiene bolsillo donde guardarse el dinero.
Ya pero Ovidio no me lo dijo a mi
y el enlace ese me ha llegado cuando ya soy cuarentón. ;o)
jejeje
jajaja.
Qué bueno.
OMG
Ahora hasta tus post hablan del Facebook x.x
Noooooo, el caralibro
Noooooo, el caralibro noooooooooo, :) Hubo un termino intermedio también que fue el email y el maldito "msn" porque la gente no daba el ICQ, ja ja ja.
Me alegro que te estes soltando la melena, mucha suerte y a por ellas.
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NaCl u2
Aprendiendo que es gerundio
Esto que me estás contando ya lo viví yo no hace tanto. Aprendí a hacer eso con las mujeres hará cuatro años. Teniendo en cuenta que tengo 30, se puede decir que tardé de cojones en saber cómo iba el mecanismo. No te voy a engañar, no siempre funciona pero es evidente que, si te dan una negativa por respuesta, tampoco pasa una mierda. Otra cosa es que, la que está borde un fin de semana, al siguiente puede estar especialmente receptiva y/o cariñosa. En definitiva: Considero que este método es el mejor para pillar. Pescar con red le llamo yo. Igual jodes un poco el fondo marino sí... pero seguro que te llevas algo a la boca.
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decadenciaoccidental.blogspot.com
Porque en el fondo todos somos gilipollas
"Ya si eso"
Yo lo veo como un aspecto más de la teoría del "Ya si eso", cuando le pides el teléfono a alguien y te dice: "dame el tuyo y ya si eso te llamo yo" ... es muy probable que no te llame
"No te doy mi teléfono, búscame en el facebook, y YA SI ESO (si eres capaz de dar conmigo)... a lo mejor hablamos"
:D
Tiene pinta
""Yo lo veo como un aspecto más de la teoría del "Ya si eso", cuando le pides el teléfono a alguien y te dice: "dame el tuyo y ya si eso te llamo yo" ... es muy probable que no te llame
""
O a lo mejor pensó que era más fácil de lo que realmente es, ficharla en el Facebook. Lo dudo.
En todo caso, es posible que sea clienta habitual y ya la pillarás otro día.
Creo que pillarla
Pillarla es lo que quiere GonzoTBA. Pillarla bien pillada. Una y otra vez. Varias veces. Sí. Me hago una idea...
A lo mejor la tía quería
A lo mejor la tía quería que te lo curraras, vete a saber lo que estaba pasando por su cabecita, imagínate el subidón de autoestima que le habría dado si la localizas. Esto de todas formas tampoco te habría asegurado el triunfo.
Enhorabuena
Así, así. Bien jugado.
Me alegro de notarte así tan juguetón y que vas haciendo progresos. Qué más da si luego el portero las para todas, la cosa es jugar bien y divertirse jugando.
Este es el camino, my friend.
La escupidera
Puede ser una avance, pero esa era mi filosofía cuando tenía
20 años, le queda un largo camino.
Al final, llegas a la conclusión de que hubiera sido más inteligente irte de lumis, gastándote menos pasta y sobre todo menos horas y menos esfuerzo intelectual haciendo de clown aficcionado y de gafapasta o de chulito de playa, que podrías haber dedicado a un ocio más gratificante o a actividades más valiosas, como el arte, la meditación, el aprendizaje o el desarrollo de un proyecto empresarial, laboral o personal. Cuanta energía desperdiciamos los hombres (sobre todo en España) persiguiendo faldas, ríete tu del Colisionador de Hadrones..
La cantidad de horas que yo he perdido persiguiendo esa zanahoria de oro, y para recibir el magro premio del éxito 1 vez de cada 50.
No lo volvería a hacer, el polvo en España está muy caro. Algo muy diferente de lo que me pasó en USA o UK, por ejemplo, por no hablar de mis viajes por Centro Europa, aquí es como ir a pescar al Manzanares, no pican y se pierde el tiempo inutilmente, sólo compensa si no tienes nada mejor que hacer que quedarte amorcillado a ver si ese día es el día tonto del año.