¡Tiene que salir de ti!

Los seres humanos tenemos hits. Son frases que repetimos en diversos momentos clave de nuestra historia. Una especie de deuda kármika. Son piedras con las que tropezamos una y otra vez, obstáculos que no sabemos cómo sortear porque nadie nos ha explicado cómo ir más allá. Lecciones que se repiten una y otra vez hasta que las aprendemos y entramos en otra habitación de la vida, en otra pantalla del videojuego. Con toda certeza, en el top five de las relaciones, está este temazo: “Tiene que salir de ti”.

Es una frase que he oído de boca de la mitad de las mujeres con las que he estado más de tres meses. Una lo decía alterada, la otra gritando como si fuera a saltar a la pared y luego trepar hasta el techo, la otra más calmada que las anteriores. Me costó mucho comprender qué se escondía detrás, pues no es un pensamiento que se encuentre en mi repertorio. Jamás le he dicho a nadie que algo tuviera que salir de él o de ella. Lo encuentro incluso ridículo.

Una vez, bajando un el ascensor, entró una chavala en bikini. Me hubiera gustado que me quitara los pantalones en el limitado receptáculo y me hiciera una mamada, y sin embargo no salió de ella. Sólo dijo hola. Y oiga, ni me enfadé ni se lo eché en cara. Será que soy muy comprensivo. Un pedazo de pan.

Es la tercera vez que me cuentan que algo no sale de mí. Tres hace patrón, y donde hay patrón no manda marinero. Tres es un número mágico para la mente.

Lo he oído hasta en alemán. “Es muss von Dir herauskommen”. Suena como si te hubieran pedido los papeles en la frontera polaca durante la segunda guerra mundial. A mí me dejaba la mar de confuso. “Coño”, pensaba yo, “estoy roto. Me falta algún tipo de resorte que no se ha activado”. Me quedaba jodido. Mis padres me habían hecho defectuoso, los muy cabrones. Se iban a enterar.

Y así, en este mar de dudas y frustración vivía, como supongo que muchos de vosotros, hasta un agraciado día en clase de PNL.

Había ido de observador, así que mi labor se limitaba a mirar a la gente y a tomar notas en la libreta que reposaba sobre mis piernas. Una de las chicas del grupo desgranaba los entresijos de su relación delante de diez pares de orejas. Canela fina. Uno no sabe lo que es estar en pelotas hasta que hace este tipo de cosas. La carne llega bastante más allá de donde uno la siente normalmente. María, la profesora, estaba de pie escribiendo cosas en la pizarra.

En un lance, la chica dijo algo y María le contestó, a lo que ella replicó:

—¡Es que tiene que salir de él!

Cuando uno lleva, como ella, más de veinte años estudiando y observando el drama humano, es como estar en Matrix. Uno ve a través del código, a un nivel muy profundo. Ve los píxeles. Ha oído las mismas historias una y otra vez, y cuando ve a alguien tropezar de nuevo con una de esas malditas piedras, cantar uno de esos grandes hits, es normal que se le altere el ánimo.

—¡¿Que tiene que salir de él?! ¡Ya estamos con eso! —dijo dándose la vuelta con lo que a mí me pareció algo semejante a una mezcla de desesperación e indignación.

Entonces a mí se me abrió el cielo. Las nubes se aclararon y un rayo de luz cayó sobre mi coronilla. Igual por eso me queda ahora menos pelo ahí, pero entonces entendí por dónde cojeaba el argumento de la frase. Oh, María, si supieras todo el bien que, en ocasiones sin saberlo, has hecho en mi vida. Gracias por existir.

Fundido a negro. Después de pasar varios días como la seda, íbamos en el coche cuando Flor de Loto me dijo que se encontraba molesta conmigo. Resultaba que, la noche anterior, yo no había hecho X. Me explicaba detalladamente lo que había sucedido. Yo lo recordaba perfectamente.

—De acuerdo. Tomo nota y la próxima vez lo haré.

—Pero es que tiene que salir de ti —dijo ella.

Click. De nuevo la aguja volvía a saltar en el mismo surco. Ahora la canción era repetida. Sonaba familiar. Pero ahora ya sabía lo que tenía que hacer con la aguja. Me serviría del metamodelo del lenguaje de la PNL para ir un poco más allá.

—¿Eso está escrito en algún sitio? —le dije.

Ella bajó la vista y balbució algunas palabras más. Rotura de patrón. Me encanta el sonido. Comenzaba la siguiente canción. Ya podía oír los huevos fritos chisporroteando por los altavoces. Luego dicen que un curso de PNL es caro. Juas. Como todo, depende de cómo se mire. El drama es caro. La paz no tiene precio. Es una de esas cosas que no se miden con dinero.

—Entonces —dije—, a ver si lo he entendido bien. Si no hago lo que esperas que haga, estás jodida. Y si me lo pides y lo hago, entonces ya no sale de mí y estás jodida. Menudo negocio, ¿no?

Detrás de un hit siempre hay otro, pues la vida es una radio que nunca deja de emitir, y ese hit es el que toca resolver ahora. O no. Eso depende de la voluntad de cada uno. El espectáculo debe continuar, que decía aquel. La paz es el espacio de tiempo que transcurre entre que se diluye una inseguridad y aparece otra. Como si la vida ofreciera algún tipo de seguridad más allá que la de que, finalmente, nos desintegraremos para esparcirnos por el espacio del que vinimos.

Entiendo que ella, como las anteriores, tiene una idea mental de lo que debo ser, de lo que debo decir y hacer en cada uno de los momentos críticos que pasamos juntos. Si en algún punto yo no soy lo que ella espera que sea, si no digo o hago lo que ella espera, entonces se produce una disonancia, un chirrido. Oh, quizá yo no sea la persona que ella espera. Quizá se está equivocando. Porque está claro que un alma gemela debe ser perfecta. Perfecta, por supuesto, en cuanto a que encaje con las esperanzas que uno se haya formado en una de esas tantas pajas mentales que tanto nos gusta hacernos.

Desgraciadamente para ella, yo no soy una imaginación. No soy lo que ella tiene en mente. No soy lo que ella ha imaginado. Y no sabe lo que me alegro, pues me confirma mi propia existencia como ser independiente y autónomo. Existo por mí mismo, lo cual es ciertamente un alivio. A mí me gustaría que saliera de ella el darse cuenta de esto, pero me abstengo de contar con ello.

Yo sólo puedo seguir mi marcha. Yo sólo puedo hacer mi propia música.

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Comentarios

Me parece que somos muchos los que hemos sufrido el dichoso “Tiene que salir de ti”. Ahora sólo falta que cuando les expliques que es una sinrazón y/o les hables de PNL, no te miren raro.

Habrá sido un pequeño gran paso…

http://unlocoandasuelto.blogspot.com

Me encantaría saber exactamente qué es el PNL, porque se parece tremendamente a lo que yo estoy haciendo ahora mismo, pero yo de forma autónoma y sin clases, desde un punto de evolución personal.

La frase en concreto nunca me la ha dicho una pareja, más que nada porque no he tenido la ocasión, pero mi madre me la ha repetido hasta la saciedad. Ya no lo hace. La última vez que me la dijo le respondí que yo no era capaz de leer la mente y si quería algo de mí lo dijese. Después de aquello ambos somos un poco más libres.

Enhorabuena por los cambios.

Y estoy solo de acuerdo contigo a medias.

Es cierto que hay veces que esa frase es un cliché que tiene más de egoísmo por parte del que la dice que del que la escucha. Se puede traducir por “A partir de ahora, esto debe salir de ti. Apúntatelo y que no te lo tenga que repetir.”. No suelo hacer mucho caso. Me suena a obligación y soy poco partidario de que me obliguen.

En cambio hay otras que quiere decir lo que quiere decir. Y es puro oro. Depende quién te la diga y el porqué, puede ser la crítica más constructiva del mundo. Se traduciría por algo como “Esa iniciativa debería de salir de ti. Está bien que lo hagas, pero mejor que lo inicies.”. Un amistoso aviso de que algo puede que no lo esté teniendo en cuenta. Y a veces, es cierto.

Del primer caso tengo bastantes ejemplos, que ya he olvidado. Del sexo femenino en su mayoría ( quizá todos).
Del segundo tengo muy pocos. Y esos sí los recuerdo.

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No es lo mismo que te digan “cuando estemos en tal situación, me gustaría que, al menos de vez en cuando, hicieses esto”; que que te digan “deberías, en aquel momento, haber hecho esto”.

Las relaciones no son juegos de “adivina qué número estoy pensando”, aunque haya mucha pseudo-romántica empecinada en que la cosa va de eso. De ahí que, cuando se topan con la realidad, sientan que sus relaciones no funcionan y que, para más INRI, la culpa es de los chicos con los que han ido a parar… de los 16… cada vez…

Para abundar un poco, como digo, no es lo mismo que tu novia (o novio, que seguro que de esos también hay) te diga qué le gusta, a que pretenda que tú lo adivines, que además lo adivines en el momento oportuno y que encima te lo eche en cara a pesar de tu inhabilidad para leer mentes.

Hay toda una serie de vídeos de una psicóloga (¿Pilar Sordo? Algo así) en los que habla sobre relaciones, y expone este problema como uno de los más importantes. Mujeres que en lugar de pedir lo que quieren de sus parejas esperan a que sus parejas lo adivinen. El resultado es que son doblemente desgraciadas: Ni su pareja les lee la mente ni obtienen lo que necesitan de sus parejas.

A mi también me han soltado eso con cierta regularidad, y ya la primera vez me enfadé muchísimo y le dije que era gilipollas (tal cual, estaba flipando con lo que me contaba y me sentí escandalizado), que yo no podía leer la mente y que si quería algo lo mejor que podía hacer era pedírmelo. Oye, mano de santo. Se enfadó y se frustró más veces por ese motivo (aunque se den cuenta del problema, si no hacen nada para cambiarlo seguirá ahí), pero nunca más volvió a montar en cólera ni a echarme nada en cara. Con las siguientes no reaccioné tan mal, ya no me pilló de sorpresa y fue cuando me di cuenta de que era algo relativamente común. Desde luego, yo nunca he pedido perdón haber fracasado en una lectura mental y no pienso empezar ahora; el que quiera algo, que lo pida.

:) :) :) La mujer ha venido a este mundo con una misión que es cambiar a su chico para que pueda satisfacer sus expectativas. No importa si no encuentra al hombre adecuado, ya lo cambiará y si no cambia es porque no la quiere. Pero esto a veces es muy duro, todo tiene que hacerlo ella, es que él no pone nada de su parte. Llega un momento en que la compenetración entre la pareja es tal que las cosas ya tienen que salir de él, o es que no va a aprender nunca…

diste en el clavo! Lastima que lo que ustedes pueden no saber es que pueden exigir lo mismo, y que las mujeres si reclaman un “tiene que salir de ti” estan reclamando no solo atencion, sino tambien el cambio de rutina… la mejoria de algo que ya se da por sentado… o en el mejor de los casos, algo nuevo.
No se sientan tan victimas, se puede cambiar el rol de vez en cuando… y si no les gusta,o no logran una tregua, tarde o temprano tendran que aceptarlo… el sentimentalismo agudo es parte del paquete de toda mujer.

O sea, que si ellas exigen cosas erróneas e irracionales, la culpa una vez más es nuestra por no exigirles a ellas las mismas cosas irracionales.

Siguiendo ese razonamiento, si tienes una novia celosa compulsiva y controladora, eso no es malo. Lo que tienes que hacer es ser celoso compulsivo y controlador tu también. De esta manera, ella queda justificada y nosotros ahora somos los tontos por no “aprovecharnos” si no lo hacemos.

Lógica pura. XDXDXD

Si, asi es.
Pero, algo que ustedes consideren irracional, puede no serlo para ella, lo mismo va para los “errores”.
La logica es que en el amor, lo cursi no se va.
Y si actuas por despecho, no ganas nada.
Lo mejor seria que ante los comentarios femeninos, en el momento que surgen, solo aceptarlos, o fingir hacerlo… y mas tarde, y a solas, sacar el rollo y explicar la opinion de uno. Si, asi como ustedes pretendn acabar de una con un tema, las mujeres meditamos las respuestas.
Si la aceptas, ella terminara sintiendo culpa… y si tienes muy mala leche, dudara y te cuestionara mas por tu sumision.
Si es asi, buscate otra.
La verdadera mujer enamorada, sabe escuchar, y tiene mayor empatia que los hombres. Ante tu opinion o la de su hombre, reconocera su error.
Ademas de que te llevas un punto a tu favor.

… como para intentar hacerlo sin saber cuáles son.

Supongo que una buena relación, incluyendo la de uno consigo mismo, es saber que se espera o quiere de uno, y cómo se llega a ello. Y no se me ocurre otra manera que la de estacazo y ensayo o también denominado de la piñata, cuantos más “frio, frioooo… templadoooo, ¡¡¡que te quemaaaaas!!” mejor.

Por otro lado, el “¡Tiene que salir de ti!” ¿no es una manera (equivoca) de decir “ya te he dejado suficientes pistas así que deberías inferirlo tu”?

Creo que la mayoría de estos problemas es que por lo general las mujeres tienen un mayor dominio del lenguaje no verbal, te están diciendo más cosas de las que piensas y para las cuales eres “sordo”.

Ahora bien, de ¿quién es culpa de que no “oiga”? ¿del “sordo”? ¿del que no sabe que habla con un “sordo”?

Lo bueno de la PNL es que sirve tanto para disminuir la sordera como para detectar que estas hablando con un sordo.

<< Si no hago lo que esperas que haga, estás jodida. Y si me lo pides y lo hago, entonces ya no sale de mí y estás jodida. >>

Con ese mismo razonamiento llegué yo a mi propio hit de: “o sea, no hay ninguna forma de tenerte contenta, ¿no?”

Qué bueno…

¿Se lo dijiste? Y en ese caso, ¿qué tal te fue?

Gracias por adelantado.

Se lo tomó con sentido del humor, pero en el fondo yo se que lo piensa, si no de que se iba a quejar tanto… =P

… Pero creo que bien usada. Sólo recuerdo decírsela a mi padre y a mi hermano y es con las cosas de la casa. Colaboran, pero se lo tienes que decir. Y yo creo que “eso tiene que salir de ellos”. A mi nadie me ha enseñado, ni me han dicho las cosas que tienen que hacerse en una casa y las hago. A ellos tampoco se les ha dicho y no lo hacen. Dicen que se lo digamos y que lo hacen!! A mi no me entra en la cabeza; aunque también reconozco que igual ellos en vez de todos los días pues lo harían una vez a la semana, igual nosotras somos unas locas de la limpieza…. todo es cuestión de como se vea,no??
Y la otra vez; con mi pareja. Llevabamos 5 añicos y me operan. Me llama que si quiero que venga al hospital?? pues le digo que haga lo que quiera!!! es eso una pregunta? me parece que tenía que salir de él, de cualquier persona normal el ir a visitarl@. Y menos mal que vino!!! jaja, se lo contaba el otro día a un amigo y me preguntaba que pq no sé lo dije, que quería que viniera!! Y pensé que podría, que igual no hablo a veces claro… pero sigo pensando que esas cosas tienen que salir de uno mismo; pero si fuera al contrario, también diría que tiene que salir de una misma!! saludo

Es decir, que la frase de marras está bien usada cuando, efectivamente, el otro hace exactamente aquello que quieres que haga cuando quieres que lo haga.

Es decir, la telepatía existe. Y yo sin darme cuenta, por eso me han dicho tantas veces la frasecita a mí también. Javier, me estás dando cada vez más ganas de apuntarme a eso de la PNL, aunque sea por probar.

Un saludo,

PS: Por otro lado, la empatía sí que existe. Lo que no sé es si los amantes del “hit” se dan cuanta de que hay seres más empáticos que otros. Que venía como opción al hacer el kit. Y que cuesta aprenderlo. Así que si les merece la pena ser pedagógicos, perfecto. Pero exigir no lleva a ningún lado. Bueno, sí…

—La comidita te acecha,
sólo es cuestión de que salgas a por ella—
“El Maestro”

Decía que “creo” que la usaba bien, pq cada uno en su casa que haga lo que quiera, pero cuando es una convivencia todos tenemos que poner un poco de nuestra parte para que la cosa funcione y no tire siempre el/la mism@ del carro. Ahora que cada uno está en su casa me da exactamente igual lo que hagan.

Telepatía no tengo, x suerte o por desgracia. Pero creo que hay cosas que no hacen falta decirlas, que si la otra persona te importa hay que estar en los momentos buenos (ahí sabemos estar todos o casi todos) y en los malos.Y eso si, exigir sólo me exijo a mi!! no suelo esperar nada de nadie.

Y empatía no sé si tendré, pero lo que si que hago es respetar a todo el mundo e intentar comprenderlos. No me suelo enfadar e intento entender a las personas ,a veces me cuesta más y a veces no lo consigo, cada uno somos libres de vivir como nos guste.

P.d: yo voy a probar con el PNL, algo aprenderé!! :-)

Que yo recuerde nunca le he pedido a alguien que diera a luz un pensamiento mío. Así que no sé muy bien qué se siente, pero supongo que debe ser agobiante que te cagas.
Anyway, me alegro de leer ESDLV con más frecuencia.

Yo me sentía como el culo, ya te digo. Como si hubiera alguna parte de mí que no hubiera funcionado correctamente.

Me alegro de que te alegres. Un saludo!

Creo que la dichosa frase la hemos oído todos. En mi caso, siempre en boca de familiares (creo que siempre mujeres). En fin, qué se le va a hacer. Yo creo que pasar de todo, y que truene.

Por cierto, en Es muss von Dir herauskommen, el Dir, ¿no debe ir en minúscula?

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¿Por qué mandáis que el hijo de Venus se prostituya por dinero? No tiene bolsillo donde guardarse el dinero.

a) “tiene que salir de ti” en el caso de “tienes que ser más X” (elegante, empático, ordenado, bla bla bla) es efectivamente, querer cambiar a una persona, ahora bien, en una relación de pareja o amistad donde se comparten muchas cosas, surgen las diferencias, a aceptar, limar o pactar.

b) como ultimátum. si te dicen esa frase estás jodido. o jodida. Porque tiene que salir de ti. Y si no has llegado al punto emocional esperado es que no funciona, y la relación se irá a la mierda antes o después.

Acabo de leer el artículo y se me viene a la mente un comentario/chiste/chascarrillo que contó hoy mismo un tío mío:
“No me molesta que me mande tender la ropa, sacar la basura o recoger los platos. Lo que me molesta es que espera que lo haga sin decírmelo”. (Más o menos, lamentablemente mi capacidad de atención es sorprendentemente selectiva y aparentemente aleatoria)


Ta otro post…
Marcos (cualquier parecido con la coincidencia es pura realidad)

Bueno, yo creo que no hay que hacer un estudio sociológico para saber que estas actitudes son mucho más de mujeres que de hombres, pero no son genéticas, son educacionales. Las han educado así, las que esperan que periodicamente las “saques” (tu, nunca ellas a ti) a cenar o les traigas una flor, son las princesitas hispanas, lo típico.

Lamentablemente, muchas españolas tienen esta faceta en mayor o menor grado, ser ama de casa no mola pero ser la princesita si, para eso no hay feminismo.

Ahora bien, lo que dicen MaGaO y Namaskar es otra cosa. Ahí no es que se espere que tu amor se destile en una irresistible pasión que haga que de repente asaltes a golpe de billetera a un pobre florista o joyero sino que lo que Namaskar reclama y aquello de lo que el tío de MaGaO se queja es de que hay una obligación moral de hacer unos trabajos y los hombres se escaquean.

Es diferente, no hablamos de tener detalles mas o menos espontáneos como creo que sería lo de Gonzo (eso sería la telepatía a la que las princesitas creen tener derecho) sino el reparto de las tareas del hogar y la responsabilidad, que no debería ser necesario andar recordando a nadie.

Reconozco que yo no asumo la mitad de las tareas en casa aunque mi mujer trabaja más horas que yo. En mi defensa diré que no he sido educado para ello y que mientras que ella plancha una camisa en 5 minutos yo tardo 30 (no exagero). ¿Podría aprender? Todo es posible, pero no es fácil. Asímismo, ella quiere ser la “amita de la casa” así que quiere hacerlo ella. Como últimamente no puede, me va subcontratando tareas que, si bien provocan gruñidos por mi parte, no puedo negarme a hacer porque sé que es justo que haga eso y más.

Otra cosa es lo que ocurre con parejas de la hornada antigua, donde los roles están más definidos y la mujer se hace cargo de la casa. Ahí, el hombre considera que hacer labores domésticas no es cosa suya, mientras que ellas con la cultura hembrista actual consideran que aunque él trabaje fuera y ella no, él debe ayudar al volver a casa. Eso no, eso ya no.

De ahí, me imagino, la reticencia del tio de MaGaO y los varones de la familia de Namaskar. Ellas han de decirlo porque el hombre considera que es una tarea de ellas con la que en un momento dado no pueden y piden ayuda puntual. Ellas, que es una tarea de todos y que hay que empujarles para que hagan su parte. Cuestión de reglarlo.

Totalmente de acuerdo; explicado muy bien :-)

Ya que nos ponemos con tópicos de frases de las mujeres, yo considero que hay que tener en cuenta otra cosa, y es que que los hombres son más de que se lo digan todo. Se complican menos. Si tienes frio, pues díselo, ellos no son tu asique no pueden adivinarlo siempre. Tienes que decirles ahora quiero hacer esto o ahora me apetece lo otro, no para que lo haga sino para que el sepa cómo te sientes, y que luego salga una decisión ” de el mismo”. Ella parte de que tu sabes como se siente y qué está pensando , y por tanto que debes hacer algo para “ayudarla”. Pero muchas veces ellos no es que no reaccionen, es que no ven ante qué tienen que reaccionar porque ella no lo dice. Y luego se hace a la paranoia de que te daba igual su situación.

Odio esa frase. La persona a la que más se lo he oído decir, y decirme, es a una amiga. Si no haces lo que ella cree adecuado, eres una mala amiga, mala persona, egoista o qué sé yo. No se da cuenta de que los demás no pensamos como ella?
Soy de las que piensa que si tú quieres hablar de algo, serás tú el que saque la conversación; el que no te pregunte no significa que no me importe, pienso que hay temas delicados que la gente no quiere mencionar. Si algo es importante sabrás demostrarlo y si estoy en babia me lo dices y listo, que para eso somos amigas no? …

Si me dices VEN, yo VOY, pero no me digas “tiene que salir de ti”

La entrada me ha gustado un montón y me ha obligado a reflexionar en los momentos en los que utilizo esta frase. Y la mayoría de las veces, tengo que admitir que estaba en el contexto que comentas.
Sin embargo hay situaciones (caso típico las labores del hogar), que debería salir de la pareja el compartir los trabajos de la casa. Y no uso la palabra colaborar, porque eso implica que la persona X es la encargada para hacer los trabajos y la persona Y, en un acto de generosidad decide colaborar y aminorar así la carga.
Debemos asumir que nuestras parejas no hagan las labores del hogar, salvo expresa petición?

Anaïs G. Iglesias
 http://card.ly/anais_ig

La única profesión para la que no se necesita ninguna clase de formación es la de idiota.
– Joseph Pulitzer